Giammaria Milani es un profesor italiano, doctor en Instituciones y Derecho Económico, magister en Política y Relaciones Internacionales y licenciado en Ciencias Políticas, quien actualmente imparte sus clases de Derecho Comparado en el departamento de Estudios Empresariales y Jurisprudencia de la Universidad de Siena. Milani estuvo en la UNAB cumpliendo una visita académica en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas como parte del Programa Erasmus+, un proyecto de intercambio de la Unión Europea (UE) que brinda apoyo a la educación, formación, juventud y deporte en el Viejo Continente.

El académico, en su estadía en la Universidad, habló sobre las tendencias actuales de la democracia constitucional, un modelo que viene siendo amenazado en Europa por diferentes tendencias, como el surgimiento de democracias antiliberales, las cuales establecen regímenes semidemocráticos, especialmente en los países del Centro y Este del viejo continente, lo que configura una nueva forma de Estado cuyas particularidades son el autoritarismo, el decaimiento gradual de la democracia y el incremento de las crisis constitucionales.

La Oficina de Comunicación Organizacional dialogó con el profesor Milani sobre este fenómeno que obedece, generalmente, a la presión que ejercen movimientos populistas, el cual amenaza el Estado de Derecho y produce un rápido contagio. América Latina no es ajena a este peligro latente. 

Profesor Milani, usted muestra un panorama sobre las tendencias actuales del constitucionalismo y define algo muy particular, una amenaza: las democracias antiliberales ¿esto qué significa?

Significa que un modelo que se creía como definitivo para la transformación hacia un mejor Estado constitucional, hoy en día no se puede considerar así, y esta discusión sobre la democracia antiliberal provoca problemas en el funcionamiento de los poderes políticos, de las garantías constitucionales que, al final, tienen consecuencias  sobre todo en las garantías efectivas de los derechos de los individuos.

Usted culpa en parte a esos movimientos o fenómenos que no tienen una ideología ¿por qué?

Son movimientos que se califican como posideológicos, no se basan sobre una ideología de derecha, de izquierda, de nada, de todo lo que hemos conocido en el pasado, sino que quizás tienen en común procedimientos, la voluntad de hacer a un lado las instituciones legítimas, el circuito representativo del parlamentarismo y las garantías constitucionales, como resultado de un unanimismo que conecta directamente al pueblo con un líder político, en una forma en que se concibe más eficaz en un corto plazo pero que en un plazo más largo puede dar problemas de funcionamiento en la efectividad de la constitución.

 

Usted mencionaba también que ese tipo de líderes y de fenómenos que se presentan hacen a un lado o convierten a las constituciones como un elemento de poder.

Las constituciones nacen como instrumentos de garantía, por lo menos las aprobadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, para solucionar los problemas de las constituciones flexibles, que eran las cartas magnas del poder de la clase burguesa por allá en 1800, y en cambio este carácter, esta natura de la constitución del Estado Constitucional, que representa garantías, ha sido problematizada, ha sido cuestionada hoy en día y vuelve a ser como en el pasado, como lo era en el estado liberal clásico, un instrumento de poder de la clase burguesa.

¿Turquía puede ser un ejemplo de un país en donde hay una figura un poco disfrazada en la democracia pero que va hacia el totalitarismo?

Turquía es un caso que algunos incluyen en esta tendencia de difusión de la democracia antiliberal, yo no estoy totalmente de acuerdo porque creo que se puede enmarcar más bien en ese Estado casi autocrático, nunca ha sido una democracia constitucional. Turquía, que en el pasado se ha acercado a la UE, tenemos que recordar que hace parte del Consejo de Europa, otra institución supranacional de la Unión Europea que incluye a casi todos los países geográficamente europeos, con excepción de Azerbaiyán y el Estado Vaticano, que no son consideradas democracias, y desde que ha empezado su proceso de acercamiento a la UE nunca ha estado más alejada como ahora. Hoy en día casi no se habla más de la posibilidad de que Turquía ingrese a la UE, es un resultado muy triste de este fenómeno.

 

Hungría es otro ejemplo por la forma en que hizo la expedición de una nueva constitución. Si lo traemos hasta este continente, aquí también sufrimos de ese mal de estar cambiando la constitución permanentemente ¿cómo garantizar que las constituciones definitivamente sean ese elemento que equilibre esas tendencias ideológicas?

Todas las constituciones nacen de un compromiso y esto es lo que ha pasado en Hungría, es una constitución escrita por una comisión de tres personas, aprobada en un mes, nunca debatida por el pueblo, por el parlamento. Si una constitución es aprobada de esta manera no puede ser una constitución eficaz, estable, capaz de regular los poderes públicos, de garantizar los principios, los valores y los derechos constitucionales. Sé que en América Latina muchas constituciones tienen este problema, sobre todo de flexibilidad, yo pienso en la constitución mexicana que conozco un poco mejor que de la de Colombia y de otros países, son constituciones donde hay de todo y, finalmente, una constitución debe tener una forma, una estructura, un contenido, y constituciones que se convierten en constituciones flexibles a disposición de continuas modificaciones, no tienen el sentido que deberían tener, no solo desde el punto de vista jurídico y formal, sino desde el punto de vista simbólico, emocional, los ciudadanos son los propietarios de la constitución y no los poderes políticos que cada año cambian el texto de la constitución.

Por último, hablaba también de que esto produce reacciones en cadena o efectos multiplicadores, de contagio, el caso de los Estados Unidos que tiene un gobierno tan particular como el de ahora, con ese presidente, pero allí hay una constitución que no tiene más de cinco artículos ¿ese sería el ideal de una constitución?

Esta es una constitución muy particular, la constitución de los Estados Unidos ha sido aprobada al final del año 1700, es lo que casi podríamos definir como un milagro del derecho constitucional. No se puede tomar como modelo de referencia a pesar de su funcionamiento que, no obstante los problemas que se han conocido en los últimos años, pienso en el gobierno Trump, pienso en el Brexit en Reino Unido, son modelos que garantizan una buena performance, sin embargo, son modelos irrepetibles para los otros países.