El programa de Derecho de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB,  tendrá un nuevo plan de estudios con el objetivo de formar profesionales íntegros, éticos y respetuosos de los valores fundamentales del desarrollo humano.

“Todo programa tiene que ser objeto de una actualización y más cuando se trata del Derecho, en el que hemos cambiado de unos paradigmas, que se sustentaban en un derecho referenciado prevalentemente sobre los límites del país, a un derecho que hoy por efectos de la globalización se inserta dentro del mundo de la internacionalización”, explicó el doctor Jorge Eduardo Lamo Gómez, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

Esta renovación incluye cuatro componentes dentro del currículo de estudios: básico, específico, electivo y socio-humanístico, que se complementan con Bienestar Universitario y estudios instrumentales.  

De acuerdo con el docente del programa, Julián Prada Uribe, “hay unos cambios tanto metodológicos como en la denominación de los cursos, en la caracterización y flexibilización de los cursos, que es donde vamos a marcar una impronta. Si tenemos que destacar elementos novedosos, vamos a tener que mencionar, por ejemplo, que tratamos de vivenciar los dos principios de la UNAB, autonomía y responsabilidad”.

Incentivar procesos de creatividad, innovación y emprendimiento, es otro de los retos propuestos en el nuevo plan curricular. “Vimos que en el plan de estudios anterior, los estudiantes tenían que cumplir unas horas libres de Bienestar Universitario, pero que las cumplían en diversas actividades y a veces no había un hilo conductor entre todas ellas. Por eso, como parte de esas horas, y con la compañía de Unab Creative, de Bienestar Universitario y de otras facultades, vamos a apoyarnos para diseñar cursos que contengan un elemento general interdisciplinar y uno específico de práctica jurídica”, aseguró Prada Uribe.

Otra de las novedades serán las líneas de profundización a las cuales podrán acceder los estudiantes a partir de quinto semestre. Los futuros abogados escogerán entre cerca de 30 cursos electivos aquellos que sean de su preferencia, motivación o interés, sobre temas como derecho penal, público, administrativo, comercial, entre otros.

Según el decano, ese nuevo esquema se basa en dos ideas de flexibilización. “La primera se da cuando el estudiante ya ha recorrido por los basamentos filosóficos, sociológicos y antropológicos de la carrera y sus conceptos generales que le permiten tener una orientación hacia las cuatro áreas fundamentales para dar lugar en un proceso paulatino, al de la profundización de los conocimientos y al proceso de formación para la investigación. La segunda flexibilidad se da en cuanto al contenido del programa, hay un menú abierto al estudiante en el que hay unas materias obligadas y otras que él escoge dentro del proceso de formación”, señaló.

Ante estos cambios, los profesores del programa van a actuar dentro de unos parámetros de innovación educadora para no ser factores de repetición de conceptos, pues el fin es llevar al estudiante a profundizar y a crear su propia verdad dentro de la relatividad de la verdad en materias o ciencias de la sociedad y la cultura como lo es el Derecho, argumentó Lamo Gómez.

De esta manera, el programa de Derecho pretende crear una formación que además de contener conceptos académicos, tenga integralidad humana. “Más allá de querer un abogado sabio y reconocedor o ‘memorizador’ de normas jurídicas, queremos un abogado que tenga unas competencias muy básicas dentro de lo hermenéutico, lo argumentativo, lo propositivo y lo comunicativo, un abogado que sea conciliador. Que busque un gana-gana, que rompa con ese paradigma tradicional de abogado de que una parte ganó y otra perdió, que sea consecuente con los derechos humanos, con los deberes civiles y que pueda ejercer en cualquiera de los ámbitos jurídicos”, subrayó Prada.

Tabla Técnica

Autor 
Fecha 
Dic 10, 2018
Tipo 
Noticia