Crear una regalía social que llegue a las familias más pobres y vulnerables que habitan las zonas donde se realiza explotación de recursos naturales, a través de los sistemas que ya existen como Familias en Acción e Ingreso Solidario, es lo que propone el exministro de Hacienda y expresidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry Garzón, para reactivar una actividad minera y energética con empatía social y transparencia medioambiental.

“Debe haber una rentabilidad económica y social para el municipio y su gente, poder consignarle a los pobres, e incluso a las familias de clase media, los beneficios extraídos del subsuelo y así tener un círculo virtuoso y alinear los intereses a favor de la extracción”, señaló Echeverry durante el conversatorio que sostuvo ayer miércoles 2 de diciembre, durante más de una hora, con el rector de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), Juan Camilo Montoya Bozzi. 

Antes de plantear su propuesta, el exministro dio una breve explicación de cómo ha sido la participación en la economía mundial de países como Alemania, China, Estados Unidos, España y Rusia, entre otros. Luego dio un recorrido por los últimos 60 años de la economía latinoamericana precisando las evoluciones y los declives que han vivido Chile, Colombia, Brasil, Bolivia, Perú, Argentina, Venezuela y México.

De acuerdo con la historia económica, después de las crisis se disparan las exportaciones. Sin embargo, Colombia debe comenzar a exportar otros servicios y productos además del petróleo y la minería. En este punto, Echeverry recordó los milagros económicos que ha vivido Latinoamérica, haciendo también la aclaración de que estos son muy escasos, cortos y poco frecuentes.

“Si se hacen las escogencias equivocadas se puede entrar en un declive de largo plazo”, afirmó luego de explicar el caso del Golfo de México, insistiendo en que los líderes mexicanos prefirieron tener la razón a ser felices. Situación similar a lo sucedido en Venezuela con la mala explotación de sus recursos naturales.

Finalmente, el exministro aseguró que en Colombia “tenemos que ser capaces de masticar chicle y caminar al mismo tiempo”. Para cumplir esa máxima es necesario confiar en nosotros mismos y demostrar que se puede cuidar el ambiente y el agua a través de una explotación limpia. “No tenemos que decidir ser pobres como decidió México, o como están Venezuela y Argentina. Esa actitud nos puede generar un estancamiento por 40 años”.

Reviva el conversatorio en este enlace.

 

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