Como esperanzadores fueron reconocidos los resultados de la cuarta caracterización de la población migrante proveniente de Venezuela en Bucaramanga, presentados hoy por el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), los cuales se convierten en insumo importante para la toma de decisiones en la construcción de políticas públicas.

Así lo calificó el subsecretario de Desarrollo Social de la capital santandereana, Jorge Isnardo Neira González, al conocer los principales aspectos de este trabajo el cual se desarrolló de forma articulada entre el Municipio de Bucaramanga, el IEP y los programas académicos de Economía, Comunicación Social y Negocios Internacionales de la UNAB. “Esta caracterización se enfoca en la población migrante que tiene vocación de permanencia en la ciudad, es una información muy útil para continuar trabajando en los procesos de integración social”, dijo el funcionario.

Precisamente el arraigo de los migrantes venezolanos, que suman más de 40 mil personas en esta ciudad, resultó ser uno de los factores que más llamó la atención de los investigadores. Tan solo el 29 % de los encuestados considera regresar a su país, ante un eventual mejoramiento de las condiciones políticas y económicas, en contraste con el 74 % que prefería hace tres años (2018) volver a Venezuela.

En ese mismo sentido el 41 % arribó hace más de dos años a la ciudad y el 72 % eligió a Bucaramanga porque tenía una red de apoyo que le ofreció, en el momento de emigrar, posibilidades de permanencia. De hecho, el 83 % de esa población mantiene relaciones laborales y familiares con personas colombianas o venezolanas y el 71 % desea quedarse en esta capital. Eso, en palabras de María Eugenia Bonilla Ovallos, directora del IEP, “hace posible el proceso de integración social de la población migrante y su inserción en las diferentes dinámicas de la ciudad”.

En contraste, la investigación reveló la vulnerabilidad a la cual es sometida la población migrante en el momento en el que decide cruzar la frontera a nuestro país, es más, el 8 % de los encuestados reconoció haberle pagado a alguna autoridad colombiana para llegar a su destino. “Es un dato que hemos conocido de tiempo atrás cuando conversamos con los migrantes”, manifestó Bonilla Ovallos.

Sobre el particular el 58 % migró sin dinero suficiente para llegar a su destino final, lo que los expone a redes de trata de personas, y el 14 % fue víctima de robos en su desplazamiento. La precariedad laboral es otro de los aspectos negativos que refleja el estudio de caracterización: solo el 10 % tiene un contrato formal, el 35 % trabaja por cuenta propia y el 22 % está desempleado. La mayoría de los ingresos, que no superan los $600 mil al mes, provienen de actividades como las ventas ambulantes y envían, mientras pueden, un promedio de $100 mil a sus familiares en Venezuela.

¿En dónde están los migrantes? El estudio señala 84 zonas de residencia, principalmente en apartamentos y casas, en las comunas Norte, Nororiental, San Francisco, Occidental y Morrorico. Dentro de las principales recomendaciones que arroja esta caracterización, la cuarta consecutiva que entrevistó a 504 migrantes, están el fortalecimiento de políticas públicas a mediano y largo plazo, acompañamiento psicosocial, inserción en el plan de vacunación anticovid-19, estímulo a la población con capacidad de generar ingresos y promoción de campañas de rechazo a la xenofobia, entre otras.

Consulte el informe completo aquí 

Tabla Técnica

Fecha 
Mar 19, 2021
Tipo 
Noticia