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Envejecer mejor, el reto que empieza desde temprano

Oct 21, 2026 | Facultad de Ciencias de la Salud

Envejecer y vivir más años representa uno de los grandes cambios demográficos de nuestro tiempo, pero también plantea una pregunta fundamental, ¿cómo lograr que esos años se vivan con salud, autonomía y calidad de vida? La respuesta requiere ir más allá de la atención de las enfermedades que aparecen en la vejez y comenzar a construir condiciones para un envejecimiento saludable desde las primeras etapas de la vida.

Envejecer
Expertos e investigadores se reunieron en el XXII Congreso de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad UNAB para reflexionar sobre los desafíos del envejecimiento poblacional. / Foto Biviana Eugenio

Este fue uno de los planteamientos que surgieron durante el XXII Congreso de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad UNAB, que tuvo como lema Nuevas formas de comprender y vivir el envejecimiento. El encuentro reunió a expertos e investigadores para reflexionar sobre los desafíos que supone el envejecimiento poblacional y las acciones necesarias para responder a ellos.

Uno de los principales retos está en cambiar la manera de entender esta etapa de la vida. Envejecer es un proceso natural y heterogéneo, que no ocurre de la misma forma para todas las personas. Por eso, el desafío no consiste únicamente en aumentar la expectativa de vida, sino en procurar que las personas conserven durante más tiempo su capacidad para realizar las actividades que consideran importantes.

Uno de los aspectos centrales es reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y evitar que la edad se convierta en una barrera para acceder a tratamientos. Esto implica revisar las prácticas de atención en salud y reconocer las necesidades de las personas mayores sin excluirlas por su edad.

“El reto más grande es lograr una prevención no a los 60, no a los 70, sino desde edades tempranas, desde la infancia, con alimentación, con todo el tabaquismo, control de las enfermedades cardiovasculares, pero sobre todo control de problemas cognitivos que hacen que la persona mayor tenga peor calidad de vida”, explicó el geriatra chileno Henry Alberto de las Salas Pérez.

Esta perspectiva sitúa la prevención como una tarea que debe acompañar todo el curso de la vida. Los hábitos de alimentación, la actividad física, el control de las enfermedades crónicas y el cuidado de la salud cognitiva pueden influir en las condiciones con las que las personas llegan a edades avanzadas. Sin embargo, las decisiones individuales deben estar acompañadas de políticas públicas y de servicios de salud capaces de responder a las necesidades de una población cada vez más longeva.

El envejecimiento también plantea un desafío para la manera en que se organizan el conocimiento y la atención. Las necesidades de una población que vive más años no pueden abordarse exclusivamente desde la medicina: requieren integrar perspectivas sociales, educativas, tecnológicas y científicas para comprender las distintas dimensiones de este proceso.

“Estamos viviendo del orden de 20 a 25 años más que antes. Entonces, ¿qué hacer en esos 25 años más? Es una tarea que tiene que ser abordada interdisciplinariamente. No solamente el médico geriatra, no solo el gerontólogo desde la perspectiva del fisioterapeuta, por ejemplo, sino que aquí sí se requiere el educador, se requiere el ingeniero, el diseñador, el bioquímico”, señaló Iván Francisco Palomo González, coordinador de la Red Interuniversitaria de Envejecimiento Saludable de Latinoamérica y el Caribe (RIES-LAC).

Palomo González también señaló la importancia de incorporar hábitos saludables durante toda la vida, como evitar el tabaquismo, mantener una alimentación adecuada, realizar actividad física, cuidar el sueño, conservar los vínculos sociales y controlar las enfermedades crónicas. Estas acciones, acompañadas de condiciones sociales favorables, pueden contribuir a un envejecimiento con mejores perspectivas de salud.

Otro de los retos está en ampliar el conocimiento sobre los procesos biológicos del envejecimiento y comprender por qué algunas personas desarrollan determinadas enfermedades o presentan condiciones de salud diferentes a las de otras personas de su misma edad. Para ello, la investigación genética, la bioinformática y el análisis de datos abren oportunidades para identificar relaciones entre los cambios biológicos y la calidad de vida durante la vejez.

“Es importante que logremos entender cómo los cambios genéticos afectan la salud de las personas y las patologías que impactan a los adultos mayores y que tienen un impacto en la calidad de vida al envejecer. En BIOS somos expertos analizando datos y en el estudio del ADN, y parte de estar aquí es poder aportar nuestro conocimiento y generar alianzas que nos permitan seguir entendiendo cómo envejece nuestro ADN, cómo envejecen las personas y cómo esas mutaciones impactan la calidad de vida del adulto mayor”, afirmó Marcela Orjuela Rodríguez, líder del Área de Biotecnología del Centro de Bioinformática y Biología Computacional de Colombia,

Los desafíos del envejecimiento requieren, por tanto, una mirada que conecte la prevención, la atención en salud, la investigación y las condiciones sociales en las que viven las personas.

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