¿Qué habita entre la hojarasca, sobre los troncos o debajo de la tierra? La instalación artística Funga, de Liliana Rodríguez García, propone detenerse y explorar ese universo que muchas veces pasa inadvertido durante nuestras caminatas. La obra reúne arte, ciencia y naturaleza para acercar al público al reino de los hongos y a las conexiones que hacen posible su existencia.

Nutricionista de formación, magíster en Gobierno y Políticas Públicas y especialista en Docencia Universitaria, Rodríguez lleva cerca de una década dedicada al arte, después de estudiar Artes Plásticas. Su trabajo ha estado ligado a las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza, una exploración que anteriormente abordó desde las plantas y la memoria familiar y que ahora se extiende al mundo de los hongos.
“Me interesa mucho esa mirada. La naturaleza ha estado siempre presente y a veces solamente la vemos para lo que la necesitamos, pero hay detrás un montón de relaciones que se entretejen entre nosotros y la naturaleza en general, que desconocemos”, explica la artista sobre el interés que orienta su trabajo creativo. Con Funga, busca visibilizar un reino que, pese a su importancia ambiental, continúa siendo desconocido para muchas personas.
La instalación está compuesta por más de 150 piezas de cerámica modeladas a mano, cuyas formas y colores se inspiran en especies de hongos observadas y documentadas en Santander. Las figuras se disponen sobre sustratos que evocan sus hábitats naturales y se conectan mediante fibras de lana natural, hiladas artesanalmente por mujeres de El Cerrito, Santander. Estas fibras representan el micelio, la red subterránea a través de la cual los hongos se relacionan con su entorno.



La propuesta también incorpora un paisaje sonoro que recrea algunos de los ambientes en los que habitan estos organismos, con sonidos de aves, agua y movimientos de elementos naturales. De esta manera, la experiencia trasciende lo visual y busca que los visitantes se conecten con la obra a través de diferentes sentidos.
“Me gusta mucho esa intersección, hacer esa intersección entre arte y ciencia, porque también mi primera formación estuvo muy cercana a la ciencia y para mí integrar lo mágico y la ciencia me parece muy lindo”, destacó Rodríguez García.
La exposición también tiene un trabajo conjunto con Andrés Martínez, biólogo y fotógrafo que, a través de su proyecto Fungi Santander, explora y documenta las especies de hongos de la región. Las fotografías de Martínez, incorporadas a la instalación mediante impresiones sobre lino, permiten apreciar detalles de sus formas y colores, mientras que las piezas cerámicas ofrecen una interpretación artística de este universo natural.
“Es interesante que se acerquen a un mundo que cuando caminamos no vemos, pero por estar distraídos. Venir a la exposición quizás haga que mires con más atención cuando caminas, y que contemples lo que antes no tenías presente”, expresó la artista santandereana.
La exposición estará abierta al público, en la Casona UNAB, Cl. 42 #34-14, hasta el 5 de noviembre, como una oportunidad para acercarse al reino de los hongos a través del arte, la fotografía y los sonidos de la naturaleza, y descubrir la vida que habita en los lugares que muchas veces pasan inadvertidos.







