La siguiente es una historia bien particular: jóvenes de colegios públicos de la ciudad, un poco indisciplinados, van a convivir durante unas horas con los presos de la cárcel Modelo de Bucaramanga. La intención es que vean cuál es el destino que les espera a aquellas personas que incumplen las normas, evaden la autoridad y son reincidentes.
