Desde finales de septiembre, maestras de la academia Talking Kids ofrecen clases de inglés de manera voluntaria a más de 20 niños en condiciones de vulnerabilidad y que reciben acompañamiento de la Fundación Ayudamos. Esta labor es posible gracias al área de Transformación Social de la UNAB desde la cual se invitó a la academia para apoyar de manera conjunta este trabajo que beneficia a familias que habitan el sector centro de Bucaramanga.

Un Hogar Blue que se construyó desde la fundación
Hace dos años, desde la Fundación Ayudamos, que atiende especialmente a habitantes de calle de Bucaramanga, se creó el programa Hogar Blue. Este fue concebido como una iniciativa de prevención orientada a ofrecer oportunidades de educación, alimentación y recreación a niños y niñas cuyas familias atraviesan situaciones marcadas por la precariedad. El objetivo del programa es apoyar a los más pequeños para que adquieran herramientas que les permitan tener mejores condiciones de vida en el futuro.
Es así como desde 2024, esta fundación brinda espacios de esparcimiento y clases de educación básica de manera gratuita de la mano de personas voluntarias que ponen sus habilidades y conocimiento al servicio de este programa. Tres veces a la semana la estrategia cobra vida en el primer piso de un hotel ubicado cerca al Parque Bicentenario que hace las veces de salón. Allí acuden los más de 20 niños beneficiarios, muchos de ellos desescolarizados, cuyas edades oscilan entre los 2 y 15 años.
Recientemente, la UNAB quiso apoyar esta labor haciendo de puente para llevar a la fundación más voluntarios que fortalecieran las jornadas de enseñanza. Es por esto que desde el área Transformación Social se realizó un convenio con la academia de inglés Talking Kids para que donara clases de esta segunda lengua al programa. Esta academia lleva más de una década enseñando bajo el método Montessori que prioriza el juego como método de aprendizaje.
«Nos hemos enfocado en actividades especialmente manuales, de tipo sensorial y en las que mueven el cuerpo para que se expresen a través de sus extremidades, ya que algunos no saben escribir o deletrear, entonces de esta manera es un poco más fácil para ellos. Para mí esta experiencia ha sido increíble. Yo voy a cumplir un año y creo que he aprendido mucho junto a los niños así que me ha gustado mucho», expresó Daniela Rueda, profesora y voluntaria de Talking Kids.

Labor voluntaria por los menos favorecidos

La Fundación Ayudamos surgió en 2019 por iniciativa de Valentina Mantilla, una joven profesional en Mercadeo y Publicidad que desde niña soñaba con dedicar su vida a ayudar a las personas sin hogar. Hoy a sus 27 años, ha consolidado una organización sin ánimo de lucro que vincula voluntarios a sus dos programas de atención y prevención: Dosis de amor, que lleva periódicamente desayunos y cenas a habitantes de calle de la ciudad, y Hogar Blue que se enfoca en los niños.
«Desde niña me decía: ‘Hay que hacer algo por las personas que no tienen casita’. Y después con el tiempo aprendí por qué una persona estaba en esas condiciones. No todos están en la calle por ser consumidores, nadie está en la calle porque quiere. Cada día aprendo algo nuevo de la población con la que trabajo. Por eso también quisimos atender a los niños. Realmente estos espacios les permiten a ellos no solo aprender sino salir un poquito de su realidad, que implica cosas que ninguno debería estar enfrentando», manifestó la creadora de la fundación.
Además de la opción del voluntariado, los interesados pueden apoyar el programa Hogar Blue con aportes económicos. La fundación tiene planes que van desde los $35.000 a los $90.000 pesos para personas naturales y de $500.000 al mes para empresas que reciben certificado de donación válido ante la DIAN.
Este no es el primer grupo de niños que reciben clases de inglés gratuitas a través de la UNAB. Junto a Talking Kids, desde 2024 la Universidad ha llevado esta oportunidad de formación a sectores como Granjas de Provenza y Morrorico. «Desde la UNAB siempre hemos querido acompañar estas comunidades que son frágiles, que tienen muchas necesidades, no solamente desde el punto de vista académico, sino también desde el punto de vista sociocultural, porque también en este grupo de niños confluyen muchas culturas y también muchas carencias. Es por esta razón que quisimos apoyar esta fundación, es un propósito y un compromiso que tenemos desde el área», expresó Doris Barreto Osma, directora de Transformación Social UNAB.
