En 2001 la UNAB se convirtió en una de las primeras instituciones de educación superior en el país en crear programas de tipo tecnológico. Un cuarto de siglo después continúa priorizando la innovación en la educación de ciclo corto a través de UNAB Tec. Con un portafolio de técnicos y tecnologías presenciales, virtuales y duales con el que ha llegado a estudiantes de los 32 departamentos del país, durante su trayectoria ha consolidado una formación conectada con las necesidades del sector productivo.

Un recorrido marcado por la innovación
La historia de UNAB Tec inició en 2001 cuando la Universidad se sumó a la Alianza TIC Santander, una iniciativa apoyada por el Ministerio de Educación (MEN), que buscaba formar técnicos y tecnólogos en áreas de tecnología teniendo en cuenta la demanda laboral de ese momento. De esa alianza surgieron cinco programas, los primeros de ciclo corto en los que participaba la Institución.
En 2003, se vinculó a la estrategia CERES (Centros Regionales de Educación Superior) del MEN que pretendía ampliar la cobertura de la educación superior a distintas poblaciones. A través del proyecto la UNAB ofertó técnicos, tecnologías, pregrados y posgrados en municipios de Santander y Cesar. En total se beneficiaron 1.386 personas, entre ellas bachilleres vulnerables, madres cabeza de hogar y población desplazada. Ese mismo año se le concedió el primer nombre institucional a esta iniciativa formativa: Instituto de Estudios Técnicos y Tecnológicos – UNAB Tecnológica.
Ya en 2006 el nuevo instituto hizo que la UNAB participara en las Bolsas concursables para la creación de programas virtuales del MEN. De este nuevo proyecto, se crearon 10 tecnologías y 11 programas técnicos en áreas de biocombustibles, gastronomía, manufactura, TIC, regencia de farmacia y biotecnología.
En 2008 UNAB Tecnológica se vinculó al Fondo de Fomento a la Educación Media (FEM) que otorgaba subsidios a estudiantes indígenas, desplazados o con discapacidad de grados 10º y 11º para que cursaran programas técnicos profesionales mientras culminaban su etapa escolar. De esta manera, la UNAB ofreció formación gratuita a alumnos de cuatro departamentos (Santander, Cesar, Nariño y Boyacá) que se graduaron como bachilleres y técnicos al mismo tiempo.

Posteriormente en 2009, el instituto pasó a llamarse Facultad de Estudios Técnicos y Tecnológicos, un cambio aprobado por la Junta Directiva mediante el acuerdo 069. En 2011 la UNAB estableció un convenio con la empresa EDUPOL que facilitó la implementación del modelo de teleclases para fortalecer la oferta virtual de la facultad. La alianza que duró cerca de 10 años, permitió que la oferta de la facultad llegará a más de cien municipios de diferentes partes de Colombia de los que se graduaron 2.696 personas.
Finalmente en 2024, surge su transformación más reciente: su cambio de nombre a UNAB Tec. Esta renovada marca fue pensada para reafirmar el objetivo con el que nació: brindar oportunidades de formación que faciliten el acceso a la educación superior y que prioricen la pertinencia del mercado y el rápido acceso al empleo. Actualmente cuenta con 5.613 graduados, 1.195 estudiantes y 20 programas entre técnicos, tecnologías y especializaciones tecnológicas.
«La formación de ciclo corto facilita el paso del colegio al trabajo. Está diseñada para cerrar la brecha entre el desempleo y el empleo juvenil. Un joven con formación gana hasta un 60 % más que un bachiller sin formación. Y más ingresos, más educación, más empleo es exactamente lo que mide el desarrollo humano. Hay un camino por recorrer y la formación vocacional es una de las vías más rápidas. Como respuesta aquí está una facultad pensada para quienes necesitan flexibilidad en tiempo, costos, modalidad y horarios, y que busca una inserción laboral temprana», aseguró Sandra Sanguino Galvis, decana de UNAB Tec.
Así celebró UNAB Tec su aniversario
La celebración por sus 25 años se realizó durante la denominada Semana UNAB Tec, un evento organizado por la facultad desde hace varios años para conmemorar el día del tecnólogo. En esta ocasión, la actividad principal fue un encuentro con empresarios de la ciudad que han servido como empleadores de los estudiantes y graduados de estos programas. La intención de esta reunión fue consolidar estas alianzas con el sector productivo que permiten dar una promesa de empleabilidad a los aspirantes.
«En su momento hace 25 años esta apuesta fue innovadora y atrevida en el sentido de ingresar a este nivel de formación que busca una cercanía muy especial con sectores empresariales e industriales de nuestra región. Hoy por hoy UNAB Tec es también un pilar importante de la estrategia de la UNAB. Queremos crecer en programas de competencia y focalizarnos en ciertos sectores de la economía de nuestra región para ofrecerlos en diferentes formatos y seguir ampliando esas autopistas de formación que van desde el técnico hasta el pregrado tecnológico», aseguró Juan Camilo Montoya Bozzi, rector de la UNAB, durante el evento.
Durante la velada, la facultad recibió dos reconocimientos a su trayectoria. El primero fue otorgado por la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior (ACIET) con el que reconoce que la trayectoria de UNAB Tec ha trascendido las aulas y se ha proyectado hacia el desarrollo de la región, generando unas oportunidades a través de la formación y fortaleciendo el sector productivo. La segunda fue la Orden Ciudad de Bucaramanga en la categoría mérito educativo concedida por el Concejo Municipal, la cual resalta el liderazgo en transformación educativa, compromiso social y aporte al desarrollo económico del departamento y el país que ha ejercido la facultad en estos años.


