Crear una oportunidad real para que una persona pueda construir su futuro fue lo que motivó a Karol Dalila Reyes Díaz, graduada de la Especialización en Telecomunicaciones (2001) y Maestría en Software Libre (2008), y Sandra Johana Moreno, quien se desempeñó como directora de TIC de la UNAB, a apoyar a un estudiante mediante la donación para una beca de pregrado.
Esta iniciativa ha significado para ellas una experiencia profundamente conmovedora. Conocer a Dominic Santiago Maffiold Becerra, el estudiante de ingeniería de sistemas beneficiado, le dio rostro y sentido a su aporte. “No se trata de una cifra, sino de una persona con sueños, capacidades y deseos de salir adelante. Eso nos reafirma que vale la pena apoyar este tipo de causas”, aseguran.
Juntas han creído en el potencial transformador de la UNAB, pues gran parte de su crecimiento profesional estuvo ligado a esta institución. Además, comparten la convicción de que la universidad impacta positivamente la vida de los jóvenes que pasan por ella. Por eso, extienden una invitación a la comunidad de graduados para sumarse a estas iniciativas, recordando que incluso un aporte pequeño puede marcar una gran diferencia en la vida de un estudiante.
Gracias al apoyo de Karol y Sandra, Dominic hoy puede avanzar en su formación profesional con la tranquilidad de contar con una beca que cubre el 80 % de su carrera universitaria. Más allá del apoyo económico, este gesto se ha convertido para él en una motivación para seguir esforzándose y dar su máximo potencial en cada semestre. Él asegura que la beca le ha brindado tranquilidad en su camino profesional permitiéndole enfocarse en su carrera y proyectarse con mayor claridad hacia el futuro.

Dominic Santiago Maffiold Becerra / Foto de archivo.
Para Dominic, saber que hay personas que creen en su talento y decidieron apostar por su futuro ha sido una experiencia transformadora. Su historia refleja cómo la solidaridad de la comunidad UNAB puede abrir caminos, cambiar realidades y permitir que más jóvenes hagan realidad el sueño de convertirse en profesionales. “Cuando una persona se anima a donar, está financiando el desarrollo tecnológico, la innovación y el talento de jóvenes que solo necesitan una oportunidad para demostrar de lo que son capaces. Su donación es el impulso que convierte el potencial en realidad” afirma Dominic.