Desde agosto de este año, la Tecnología en Regencia de Farmacia de la UNAB, junto a otras tres universidades de la ciudad, la Contraloría General de la República y la Alcaldía de Bucaramanga, han desarrollado un diplomado gratuito para formar veedores en salud. El objetivo de este programa es brindar conocimientos para aquellos interesados en vigilar la gestión de los recursos públicos relacionados con los servicios de salud en el Área Metropolitana de Bucaramanga, especialmente con la entrega de medicamentos.
Capacitación que le aporta al bienestar colectivo
Diplomado en transformación social con herramientas en salud es el nombre de este programa creado por la Gerencia Departamental Colegiada de Santander de la Contraloría General de la República (CGR), la Superintendencia de Salud y la Secretaría de Salud de Bucaramanga hace más de cinco años. Para continuar fortaleciendo su propósito, para este año, las entidades públicas convocaron a tres universidades de la ciudad con el fin de complementar los componentes teóricos de esta formación: la UNAB, Universidad de Santander y Unidades Tecnológicas de Santander.
La Universidad fue convocada para participar a través de su Tecnología en Regencia de Farmacia, un programa virtual que cuenta con más de 15 años de trayectoria, más de tres mil graduados y que ha tenido estudiantes en los 32 departamentos del país. Dada la experiencia del programa y su énfasis en el acceso seguro y oportuno a medicamentos y dispositivos médicos, se vinculó a su cuerpo docente para impartir uno de los bloques temáticos.
Este diplomado, gratuito y desarrollado en modalidad virtual con una duración de 120 horas, busca fortalecer las competencias de veedores ciudadanos, asociaciones de usuarios de salud, profesionales y estudiantes del área, alrededor del control social y la vigilancia pública a los recursos y programas que tienen que ver con la entrega de medicamentos por parte de las entidades dispensadoras. El ciclo de capacitaciones pretende contribuir al bienestar ciudadano al democratizar la información relacionada con este aspecto del servicio de salud público.

Experiencia que aporta a la salud desde el aula
La formación cuenta con tres ciclos temáticos que incluyen estatutos de participación ciudadana, gestión farmacéutica, inteligencia artificial aplicada a la salud pública, salud mental comunitaria, así como definiciones de la operación farmacéutica según la normatividad colombiana. La UNAB capacitará a los cerca de 1.200 participantes en este último tema que se enfoca en la Ley 1966 de 2019 a partir de la cual se creó el Sistema Integrado de Control, Inspección y Vigilancia para el Sector Salud que pretende mejorar los controles a la aplicación de recursos en la salud.
«En esa parte enseñamos todo lo relacionado con gestión y operación farmacéutica, así como deberes y derechos de los pacientes. Los docentes de nuestro programa tienen amplía experiencia en ese sector. Al final de la parte teórica, el diplomado incluye un trabajo de campo en el que los estudiantes deben ir a las entidades que entregan medicamentos en la ciudad y aplicar los instrumentos de verificación ciudadana que aprendieron. Actualmente tenemos un proyecto aún por definir para crear el Observatorio Regional de Medicamentos a donde podrían llegar esos datos que se recopilen en ese trabajo de campo», afirmó Milena Castro Carrillo, coordinadora de la Tecnología en Regencia de Farmacia de la UNAB.
Para Lyneth Daniela Botello Mora, una de los 400 estudiantes de esta tecnología que realiza la formación, participar en este diplomado no solo fortalece su formación como futura regente de farmacia, también representa una oportunidad para aportar a la transformación social del sector salud, ya que ha podido afianzar la identificación de problemáticas alrededor de la dispensación de medicamentos.

«Este diplomado me permite comprender que el rol del regente de farmacia no se limita al manejo de medicamentos, sino que también implica educación en salud, orientación a la comunidad, promoción del uso adecuado de los medicamentos y participación en acciones que contribuyan al bienestar de la población. La veeduría contribuyen a que la comunidad tenga una participación activa en el seguimiento y control de los servicios de salud. Una ciudadanía informada puede identificar irregularidades, defender sus derechos y proponer mejoras», manifestó la estudiante de sexto semestre que reside en el municipio de Rionegro, Santander.
Con ella, son 400 los alumnos de esta tecnología que hacen parte del diplomado. La graduación de este programa será el próximo 19 de noviembre en las instalaciones de la UNAB, que volverá a participar en la formación de una próxima cohorte en 2027.







