El arriero que cargó la mala fama en Cartagena

Mar 16, 2009 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Luis Jos? Galvis
lgalvis@unab.edu.co
En el marco del 49 festival de cine de Cartagena (del 27 de febrero al 7 de marzo) se hizo la premiere de la pel?cula colombiana ?El Arriero?, de Guillermo Calle.
?sta se hizo con mucha publicidad para que el p?blico del evento se acercara a verla y empezara a hacer sus primeros comentarios.
La fidelidad por parte de los espectadores colombianos hacia el cine nacional va en constante aumento y el actual momento hist?rico de cautivarlo puede perderse en el tiempo, si las obras presentadas no empiezan a mostrar una evoluci?n en la narrativa visual y tem?tica del producto interno.
?El arriero? vuelve al eterno tema del narcotr?fico como contexto principal y de paso con el de la prostituci?n, porque no hay ?narco? sin prostituta al lado, que han sido ya usados y desgastados en obras anteriores, s?lo que su director Guillermo Calle, seg?n lo dijo en la rueda de prensa posterior a la exhibici?n, quer?a hacerlo como una comedia, porque los colombianos somos especialistas en el tema, as? como los norteamericanos lo son en el subg?nero de los g?ngsters.
Si lo que el director propone es empezar a contar con el ?narcotr?fico como un g?nero colombiano, el futuro del cine nacional estar?a ligado a todo lo que tiene? que ver con este mundo, que en vez de criticarlo lo aprobar?a con todas sus desgracias.Para fortuna del p?blico, su director y guionista claramente expone que su obra es una comedia ligera sin m?s pretensiones que las de hacer re?r r?pidamente.
Y en eso la pel?cula es sincera: hace el chiste f?cil y cotidiano que los colombianos usamos coloquialmente, para ganarse el aplauso y la carcajada gr?cil.
Cabe preguntarse si con este argumento se justifica la representaci?n de Colombia con esta pel?cula en el festival donde, en general, se destac? por su alto contenido de desarrollo en el lenguaje cinematogr?fico, las propuestas con gran est?tica en fotograf?a y gui?n y tambi?n por el trabajo de profundizaci?n de personajes con los actores.
?El arriero? carece de todos estos elementos, con actuaciones bastante risibles, en especial la de Paula Casta?o como Virginia, el personaje con mayor falsedad de todos.
El festival se caracteriz? por la calidad de la mayor?a de pel?culas latinoamericanas en las que se pudo percibir el avance que tienen pa?ses como M?xico, Chile, Argentina y Brasil, pero en el que el anfitri?n no qued? bien parado al elegir a su representante en la competici?n.
?El arriero? tiene intereses distintos a los del festival, porque su objetivo finalmente es comercial -que no est?n mal para un p?blico que quiere entretenimiento fr?volo-, mientras que el evento como en los grandes festivales del mundo buscaba hacer una radiograf?a del estado de producci?n, en este caso, de los cineastas latinos que en l?neas generales es positivo, pero que con esta producci?n nacional se evidencia que Colombia todav?a est? por debajo de los pa?ses nombrados, en los cuales se puede ver con claridad el trabajo conceptual de la academia como fuente de re-invenci?n y re-creaci?n de las historias del continente.La puesta en escena de ?El arriero? por momentos se ve falsa, en especial en la escena en que aparece por primera vez Virginia, la esposa de Anc?zar Valencia, el protagonista, y su fotograf?a en general est? ligada m?s al mundo de la publicidad comercial que al cinematogr?fico.
Su tono de farsa se mantiene a lo largo del relato, asumiendo el riesgo desde el inicio de que el p?blico la acepte o la rechace, pero con respecto a este asunto hay que ser sinceros con la educaci?n que se le est? dando al p?blico.
Se est? mostrando el punto de vista del hombre que elige, entrena, acompa?a y recibe a las mulas que viajan con droga en sus est?magos a Espa?a y se est? volviendo superficial y light un tema tan delicado y triste como el del transporte ilegal de coca?na en los vientres.
Pero a?n mucho m?s grave es buscar justificaci?n a la elecci?n de vida delincuencial del protagonista en su pasado, cuando fue un ni?o desplazado por la violencia y rescatado por dos soldados.
Aqu? es donde esta pel?cula comete su error m?s grave: meter en el mismo costal de lo superficial, la tragedia nacional del desplazamiento.

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