
Carolina Bayona Rangel
Carolina Bayona Rangel y Carlos Mario Frías Rubio, graduados del programa de Derecho de la UNAB y docentes de la institución, continúan consolidando una trayectoria profesional dedicada al ejercicio del Derecho. Luego de haber sido nombrados conjueces de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga en 2025, hoy asumen un nuevo desafío en sus carreras como jueces: Carlos Mario Frías Rubio, en el Juzgado 27 Penal Municipal con Función de Conocimiento de Bucaramanga y Carolina Bayona Rangel en el Juzgado 4 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bucaramanga.
Para Carlos Mario, este cargo implica una gran responsabilidad como garante de la convivencia y de la resolución de los conflictos de la comunidad. En su labor identifica dos retos principales: impartir justicia de forma ágil y conforme al Derecho, y entenderla como un servicio accesible para todas las personas. “Creo firmemente que, a partir del rigor y de la metodología, es posible fortalecer de manera constante la confianza de la comunidad en el sistema judicial”, señala.
La formación recibida en la UNAB también ha sido fundamental en su manera de entender y ejercer la justicia. “Los valores liberales que recibí en la UNAB me permiten administrar justicia de manera inclusiva para todas las personas, sin caer en los sesgos que a veces surgen de la dogmática”, afirma. Esta formación le permitió comprender que el juez penal tiene dos fines fundamentales: hacer valer la presunción de inocencia y proteger la libertad de los ciudadanos a través de la teoría de la responsabilidad penal.

Carlos Mario Frías Rubio
En este recorrido profesional, Rodolfo Mantilla Jácome ha sido un referente y mentor fundamental para ambos. Carlos Mario destaca especialmente el valor de haber compartido con él su experiencia y conocimientos: “Ha sido un regalo enorme, que me permitió adelantarme muchos años en mi proceso de formación”.
La trayectoria de Carolina y Carlos Mario refleja así el vínculo entre la formación, la docencia y el ejercicio profesional, y cómo el conocimiento construido desde las aulas puede trascender hacia escenarios en los que se contribuye directamente a la administración de justicia.