El profesor del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad UNAB, Gustavo Antonio Bruges Morales, participó del Demo Day organizado por el programa Early Adopters BIO+IA, un escenario internacional que reúne equipos de investigación de América Latina para dar a conocer los avances en la aplicación de la inteligencia artificial (IA) a diferentes sistemas biológicos.
Bruges Morales, doctor en Farmacología de la Universidad Central de Venezuela, intervinó con su proyecto llamado BIO-MIA Reposicionamiento del Dextrometorfano para enfermedad hepática, en el que explora cómo la IA puede acelerar la identificación de nuevas alternativas terapéuticas para este tipo de enfermedades.

“El proyecto estudia el dextrometorfano (DXM), la molécula que muchas personas conocen porque está en los jarabes para la tos. Lo que investigamos es si este medicamento, ya aprobado y con décadas de uso clínico, podría servir además para frenar la fibrosis hepática: la cicatrización progresiva del hígado que aparece en las enfermedades crónicas de este órgano y que, con el tiempo, compromete su funcionamiento. Es una estrategia llamada reposicionamiento farmacológico: en lugar de buscar una molécula nueva desde cero (un camino que puede tomar más de una década y costos muy altos), se le busca un nuevo uso terapéutico a un fármaco cuyo perfil de seguridad ya se conoce”, explicó.
Este trabajo, según explica el profesor, es computacional. Se apoya en la bioinformática y la biología de sistemas, es decir, en analizar grandes volúmenes de datos biológicos para encontrar patrones que no son evidentes de otra manera.


“Reunimos información genética publicada de varios grupos independientes de pacientes con fibrosis hepática y buscamos qué genes se comportan de manera consistente en todos ellos. De ahí surgió un conjunto de genes característicos del proceso fibrótico, que se agrupan en tres grandes funciones: la producción de la malla de tejido cicatricial, la respuesta inflamatoria y la reacción de las células que intentan regenerar el hígado”, añadió.
De esta manera, en paralelo de la investigación se construye una red que conecta al dextrometorfano con las proteínas del organismo sobre las que puede actuar, integrando bases de datos de química farmacéutica y de interacciones entre proteínas. “Esa red permite rastrear las rutas por las cuales el fármaco podría interferir con el avance de la fibrosis”, explicó.
La UNAB representó a Colombia a través de esta investigación presentada en el Demo Day, un evento que se realizó el pasado 23 de julio en el que el investigador presentó estos avances. “Este es un logro que evidencia el nivel de trabajo de nuestra institución y el valor de un ecosistema que impulsa la cooperación científica internacional”, finalizó.
El profesor es el coordinador e investigador principal de esta línea, adscrita también al programa de Medicina de la UNAB. El trabajo se articula con la red BIO+IA Latino América, una iniciativa de colaboración regional en bioinformática e inteligencia artificial que opera a través de RedCLARA/RENATA, con colaboradores en Venezuela y otros países de la región.







