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Una alternativa para ayudar a convertir la matriz energética en Colombia

Jul 6, 2026 | Investigación y conocimiento

¿Por estos días percibe más calor de lo habitual? Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), es posible que Colombia se enfrente al fenómeno de El Niño, el cual aumenta gradualmente hacia el segundo semestre de 2026. Esto impacta directamente en la matriz energética porque, por ejemplo, las hidroeléctricas representan el consumo entre el 25 y 30 % de la producción de energía primaria del país. 

Cuando los embalses bajan, las plantas termoeléctricas entran a operar a su máxima capacidad quemando combustibles fósiles como gas natural, carbón y combustibles líquidos (diésel) para generar electricidad. Así se evita el desabastecimiento, pero su uso repercute en los costos de operación, que se trasladan al usuario final y son altamente contaminantes.

Un investigador UNAB diseñó una hoja de ruta como alternativa para preveer, evaluar y corregir en tiempo real diferentes opciones para que Colombia alcance una matriz eléctrica 100 % renovable para el año 2050.

La investigación titulada Policy assessment platform for the Colombian electricity transition by 2050 fue publicada en la revista Utilities Policy de la editorial Elsevier, por el profesor del programa de Ingeniería de Sistemas de la UNAB, Jorge Andrick Parra Valencia, y los investigadores Farick Palacios, Enrique Ángel Sanint e Isaac Dyner.

“El Presidente Gustavo Petro tiene razón en querer una matriz más limpia, pero los datos de nuestra simulación advierten que apagar o limitar las plantas térmicas (gas/carbón) de golpe, sin tener un reemplazo estructural, hace que el sistema colapse. Hoy, el gas actúa como nuestro «salvavidas», en caso de que los embalses bajen por El Niño”, explica el profesor Parra Valencia. 

¿Cómo funciona la plataforma?

A diferencia de una hoja de cálculo tradicional, esta herramienta es un modelo dinámico y vivo. Toma datos reales de Colombia (demanda de energía, niveles de embalses, costos de las tecnologías) y los pone a interactuar bajo la lupa de las «reglas del mercado eléctrico».

“La plataforma evalúa cada hora y cada mes, desde hoy hasta 2050, si la energía disponible alcanza para cubrir la demanda. Si hay un déficit, el sistema simula cómo reaccionaría el mercado: evalúa qué tecnología es más barata de construir en ese momento y ‘expande’ la capacidad. Es un proceso iterativo que permite ver los cuellos de botella antes de que ocurran en la vida real”, dice el investigador UNAB.

El estudio concluye que Colombia sí puede llegar a una matriz 100 % renovable en los próximos 25 años sin usar gas, pero esta posibilidad tiene un requisito técnico innegociable: antes de apagarlo, el país debe incluir un ecosistema de baterías a gran escala e incorporar energías renovables como la geotermia y la biomasa. Sin embargo, el uso de baterías incentiva la extracción de minerales y tierras necesarios para su fabricación, lo que puede generar impactos ambientales y sociales asociados a la actividad minera, como el consumo intensivo de agua, la alteración de ecosistemas y la generación de residuos.

Pragmatismo y ejecución 

El artículo identifica que las mayores barreras no son tecnológicas, sino que radican en la incertidumbre regulatoria, los retrasos en licencias ambientales y la conflictividad social.

“Tener una visión progresista hacia la descarbonización es correcto y técnicamente viable (nuestro modelo lo prueba). El error ocurre cuando esa visión se queda en el discurso y no se acompaña de una planeación técnica rigurosa”, explica el profesor. 

Los gobernantes pueden probar una política pública antes de llevarla a cabo. Por ejemplo: si deciden incentivar solo paneles solares», la plataforma simula el impacto año tras año hasta 2050 y les arroja una alerta roja mostrando que en 2044 habrá apagones nocturnos. Así, se puede ajustar la directriz  en tiempo real, agregando incentivos para baterías o geotermia, hasta que la simulación confirme que logramos las metas de reducción de emisiones de la COP, garantizando tarifas justas y sin racionamientos.

Impacto y conclusiones 

Este trabajo rompe el paradigma de los modelos tradicionales de optimización pura del modelado energético y su gestión pública. Este aporte radica en unificar la rigurosidad técnica con los modelos mentales, la política y el comportamiento humano, aportando curvas de aprendizaje del costo de la energía específicas y demuestra el valor de la complementariedad regional. 

Sus principales resultados demuestran que el escenario base actual es insuficiente y generaría un déficit de energía a partir del año 2044. Incentivar solo paneles solares y turbinas eólicas mejora la matriz pero sigue obligando al país a quemar gas en las horas pico de la noche debido a la intermitencia.