Gracias a una alianza realizada entre la UNAB y la Fundación La Mantita Gris, 16 niños y niñas con diagnósticos de neurodivergencia se graduaron del programa Liderando y Transformando-Me, desarrollado para potenciar las habilidades de liderazgo en la población infantil. Con esta iniciativa se buscaba fomentar una cultura inclusiva y permitir que muchos de ellos experimentaran el ambiente de un salón de clase por primera vez.

Liderar para incluir a la población con neurodivergencia
Desde febrero de este año, las aulas de la UNAB se abrieron cada sábado para recibir a los niños y sus familiares acompañantes, y brindarles sesiones formativas adaptadas a sus capacidades. Fueron cuatro meses en los que aprendieron sobre gestión de emociones, cuidado del medio ambiente, primeros auxilios, solución creativa de problemas, y afianzaron sus habilidades de lectura, escritura y trabajo en equipo.
Esta ruta formativa fue desarrollada a través de estrategias pedagógicas diferenciales con enfoque inclusivo para permitir que los niños se sintieran partícipes de su proceso de aprendizaje y mejoraran sus aptitudes de socialización. Docentes y estudiantes voluntarios de programas y áreas de la UNAB como Licenciatura en Educación Infantil, Enfermería, Tecnología en Gestión Gastronómica y el Sistema de Bibliotecas dispusieron su conocimiento para ofrecer a los niños la primera experiencia académica de sus vidas.
«La verdad para nosotros esta fue una experiencia muy bonita. Estoy muy agradecida con la UNAB y con todos los que hicieron parte de esto. Fue un proceso en el que los niños se divirtieron, tuvieron otro espacio distinto al de las terapias, por ejemplo. Acá pudieron interactuar de una mejor manera con sus compañeros y me voy muy contenta por eso», afirmó María Alejandra Zambrano, mamá de Emanuel Jiménez Zambrano. Él es uno de los 25 niños y adolescentes que acuden con sus familias a la Fundación La Mantita en busca de respaldo para su condición de neurodivergencia.
En sus palabras y con una gran sonrisa, Emanuel expresó el día de su grado que «la experiencia ha sido maravillosa. Aprendí que en lugar de sentir que perdemos hay que divertirse más. Me siento muy feliz por todas las experiencias que tuve. Me gustó mucho estar aquí, siento una buena vibra y me encantó venir».

La Mantita Gris es una organización sin ánimo de lucro que lleva cinco años creando redes de apoyo a familias como la de Emanuel. Su propósito es facilitar su acceso a diferentes tipos de atención necesarias para el buen desarrollo de sus hijos que presentan condiciones como autismo, TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), síndrome de Down y síndrome de Duchenne.
Este recorrido especial de formación, que fue posible gracias al convenio establecido en 2025 por la fundación y el área de Transformación Social UNAB, fue creado además para promover la inclusión y la empatía de la sociedad en general hacia la población con neurodivergencia, al tiempo que profundizaba en las competencias de liderazgo de los niños.
Para madres de la fundación como Fernanda Bohórquez y Carol Tarazona, recibir estas clases representa que escenarios como la universidad no son imposibles para el futuro de sus hijos. «Con mi hija llevamos poco tiempo en la fundación, pero esta experiencia le ha ayudado a aprender cómo compartir y convivir con más niños. Fue como un tipo de terapia que no se hizo en los mismos espacios de siempre y que los ayudó a entender un poco más el mundo exterior que los acompaña», afirmó Fernanda.

«Esta es la primera experiencia que tienen los niños de La Mantita Gris en una universidad, en un aula. Muchos de ellos no están escolarizados, no habían tenido la oportunidad de un grado, y es bastante significativo tanto para los niños como para nosotras como sus madres. Le damos gracias a la universidad porque esto le apuesta realmente a la inclusión en Santander», mencionó Carol.

El programa Liderando y Transformando-Me fue creado en 2023 por Transformación Social para formar a los líderes del futuro desde la infancia. Su enfoque es acercar la formación en liderazgo a niños en condiciones de vulnerabilidad. A la fecha, ha capacitado a más de 400 niños, niñas y adolescentes de diferentes partes del departamento como Tona, Cepitá, Girón, Floridablanca, la región del Catatumbo y la Comuna 14 de Bucaramanga.
«Me pareció fantástico, me siento muy emocionada y feliz por haber encontrado esta fundación y porque la UNAB nos haya dado la oportunidad de vivir estos momentos con nuestros niños. A veces hay circunstancias que nos alejan de darle momentos especiales, pero la verdad toda esta experiencia ha sido maravillosa. Con esto podemos demostrarle a nuestros niños que en un futuro sí se pueden llegar hasta acá», expresó Ariadna.







