
Con el propósito de impulsar la generación de conocimiento, potenciar el talento científico y proyectar la investigación a escala global, Mauricio Chaparro Solano asumió este cargo.
Médico de la Universidad del Rosario, magíster en Genética Humana de la misma institución y doctor en Medicina Molecular de la Cleveland Clinic en Estados Unidos, título obtenido gracias al apoyo de una beca Fulbright, cuenta con una trayectoria integral que abarca la docencia, investigación científica, trabajo asistencial en genética y la gestión académica y hospitalaria.
Durante su recorrido académico y profesional ha estado vinculado a instituciones como la Universidad del Rosario y Case Western Reserve University, donde realizó labores de docencia e investigación. También se desempeñó como jefe de Educación Médica de la red hospitalaria Méderi, en Bogotá, y ejerció como médico genetista en diferentes instituciones y laboratorios de diagnóstico molecular.
“Siempre la investigación ha atravesado todos los sectores de mi experiencia laboral. No solamente cuando he estado vinculado a una universidad, sino también cuando he estado en materia de atención clínica de pacientes, donde ha existido ese componente de investigación asociado a mi práctica clínica”, explicó.


Ahora, desde la Dirección de Investigaciones de la Facultad de Ciencias de la Salud, plantea tres grandes ejes de trabajo. El primero está orientado a potenciar a los investigadores que ya hacen parte de la Facultad, reconociendo sus capacidades y atendiendo las necesidades particulares de cada uno para acompañarlos en su crecimiento académico y científico.
El segundo eje estará enfocado en los investigadores jóvenes y en la creación de nuevas capacidades. Su propósito es aumentar la masa crítica de investigadores y acompañar a quienes están iniciando su carrera académica o que, pese a contar con experiencia, requieren orientación para dar el siguiente paso en su desarrollo.
El tercer eje corresponde al relacionamiento y la internacionalización. Chaparro Solano busca que las capacidades investigativas de la Facultad trasciendan el ámbito regional y fortalezcan las conexiones que ya existen a nivel nacional, al tiempo que se generan nuevas colaboraciones con instituciones y grupos de investigación internacionales.
“Esto tiene que apalancarse en los profesores que tenemos. Son ellos quienes empiezan a entablar estas conversaciones, pero desde la Dirección podemos ayudar a definir con quién conectarlos, cómo hacerlo y qué les hace falta. Lo importante es asegurar que ese relacionamiento madure en un producto y que no se quede solamente en conversaciones”, concluyó.







