El programa de Química Farmacéutica comenzó con un grupo de estudiantes que llegó a esta nueva propuesta de formación con historias y motivaciones diferentes. Algunos encontraron en ella la posibilidad de acercarse al campo de la salud desde la química; otros vieron una oportunidad para retomar una vocación que habían tenido que aplazar o para complementar la formación profesional que ya habían iniciado.

Este programa de la Facultad de Ciencias de la Salud abrió una posibilidad para Isabella Arguello Delgado. Ella había querido estudiar esta carrera desde el colegio, pero en ese momento no estaba disponible en Bucaramanga. Por esa razón inició sus estudios en Negocios Internacionales, programa del que actualmente cursa sexto semestre.
Con el inicio de Química Farmacéutica, Isabella decidió estudiar ambos programas de manera simultánea. Para ella, más que dos caminos separados, se trata de áreas que pueden encontrarse en un mismo proyecto profesional.
“Yo siempre quise estudiar Química Farmacéutica. Cuando estaba en grado once empezó a llamarme la atención la industria farmacéutica y los productos de belleza que se estaban desarrollando. Me interesaba aprender sobre sus composiciones y sobre cómo se podían crear esos productos. Pero en ese momento la carrera no estaba en la ciudad y no tenía la posibilidad de irme a otra. Cuando vi que la UNAB abría el programa, revisé el pensum, investigué y me inscribí. Para mí fue la oportunidad de estudiar finalmente la carrera que quería”.

La posibilidad de adelantar dos programas simultáneamente hace parte de las alternativas académicas que ofrece la Universidad. En estos casos, el segundo programa cuenta con un beneficio del 50 % en el valor de la matrícula, lo que representa una alternativa para quienes buscan complementar su formación.

Por otro lado, Paula Andrea Ortiz Vargas, cuenta que desde los 11 años la química despertó su interés, pero siempre tuvo claro que quería orientar su ejercicio profesional hacia el campo de la salud. Por eso, aunque inició una carrera de Química en la UIS, con el tiempo encontró que su interés estaba en una formación que integrara el conocimiento químico con aplicaciones relacionadas con medicamentos, salud e industria.
“Cuando estudié Química entendí que el enfoque era principalmente investigativo y que, en lo personal, buscaba algo diferente. Química Farmacéutica reúne campos que me interesan, como la investigación, la salud y lo industrial. Me gusta pensar en cómo, desde el análisis y la formulación de un medicamento, se puede contribuir a mejorar la calidad de vida de muchos pacientes. Por eso, cuando supe que la UNAB iba a ofrecer el programa, no lo pensé mucho. Dejé de estudiar en la otra universidad y decidí comenzar este nuevo camino, porque era la carrera que siempre había querido estudiar”.
Actualmente también adelanta una formación técnica en Farmacia, que espera terminar en diciembre.
Otro de los estudiantes es Santiago López Mantilla, quien decidió estudiar Química Farmacéutica incluso antes de que el programa comenzara. Al conocer que la UNAB ofrecería esta carrera, empezó a investigar sobre ella y, desde entonces, tuvo claro que quería formar parte del programa, por lo que esperó hasta que se abriera la oportunidad de ingresar.
“La carrera me ha parecido muy chévere e interesante. Los profesores han sido muy buenos con nosotros y nos han llevado de la mano, nos han orientado y nos han dado las pautas para tener un buen desarrollo y aprendizaje. También me parece muy interesante que podamos complementar nuestra formación con otros estudios, porque eso nos permite desarrollar nuestro potencial de una mejor manera y explorar diferentes áreas”.

El director del programa, Jesús Leonardo Blanco Caselles, destaca que “las experiencias de estos estudiantes hacen parte de la diversidad de perfiles con la que comenzó esta primera etapa del programa. El grupo reúne jóvenes que llegan directamente de la educación media, estudiantes con formación previa en otras áreas y personas que ya cuentan con experiencia como regentes de farmacia”.
Durante este primer semestre, los estudiantes han comenzado su formación con asignaturas de ciencias básicas y una introducción al campo farmacéutico. De acuerdo con el director, estos conocimientos servirán como base para las etapas posteriores de la carrera y para comprender la relación entre la química, la biología y los procesos relacionados con los medicamentos.
El programa también proyecta el acercamiento de los estudiantes a diferentes escenarios de práctica. A partir del segundo semestre tendrán experiencias en dispensarios, droguerías, en la clínica Foscal y hospitales, además de espacios relacionados con servicios farmacéuticos y auditoría en salud.







