📱

Gira tu teléfono para ver el contenido

Seleccionar página

Las cocinas y los fogones de la UNAB se vuelven a encender para recibir una nueva cohorte de Cocina para Todos

Ene 27, 2026 | Cultura y humanidades, Educación Continua

Las ollas vuelven sobre el fuego, los cuchillos regresan a la tabla y los libros de recetas se abren de nuevo en la Universidad UNAB. La más reciente cohorte reúne a 75 jóvenes beneficiarios de becas del 100 %, quienes inician un proceso de formación de 960 horas como auxiliares en cocina.

UNAB
Estudiantes de la segunda cohorte de Cocina para Todos comienzan un proceso formativo de 960 horas, gracias a la alianza entre Promioriente, Fundación Promigas, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, World Vision y la Universidad UNAB, apostándole al talento joven y al impacto social. / Foto Juan Pablo Díaz

Esta oportunidad para los jóvenes santandereanos es posible gracias a la alianza entre Promioriente y su Fundación Promigas, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, World Vision y la Universidad UNAB. Más que un programa académico, se trata de una apuesta social que conecta el talento con oportunidades reales de empleo y desarrollo personal.

“Hoy no estamos inaugurando solamente un programa de formación. Hoy estamos abriendo una puerta de oportunidades, encendiendo vocaciones y cocinando futuro. Este programa nace con la convicción de que el talento existe en cada joven; lo que muchas veces falta es la oportunidad”, afirmó Sergio Iván Ferreira Traslaviña, director de Educación Continua de la UNAB.

Ferreira Traslaviña también hizo un llamado a los estudiantes a asumir este proceso con compromiso y pasión. “Este camino requiere tres ingredientes fundamentales: compromiso, disciplina y pasión. La cocina es un espacio donde se aprende haciendo, donde el detalle importa y donde la actitud marca la diferencia. Esta formación no solo los prepara para un empleo, sino para construir un proyecto de vida digno y sostenible”.

Para quienes iniciaron esta experiencia, el ingreso a la universidad representa un hito personal y familiar. Oscar Javier Gómez Muñoz, uno de los estudiantes seleccionados, aseguró que este logro marca un antes y un después en su vida. “Me siento muy bien. Honestamente creo que es el inicio de una nueva etapa, no solo en mi formación sino en mi vida. Me va a abrir muchas puertas, me va a llevar a diferentes lugares y a vivir experiencias que antes no imaginaba. Estoy bastante emocionado”, expresó.

Ana María Vargas, otra de las beneficiarias, resaltó el significado que tiene esta oportunidad en su proyecto de vida. “Cuando me llegó la notificación de que fui una de las seleccionadas, eso me llenó de orgullo. Sé que voy a estudiar un programa en una de las mejores universidades de Bucaramanga. Soy mamá de dos niños, somos padres jóvenes, y siento que el mundo está lleno de oportunidades. Esta beca es algo que estaba esperando hace mucho tiempo”, señaló.

En esta segunda cohorte, el programa aumentó el número de beneficiarios. La convocatoria despertó un alto interés, con más de 400 personas postuladas, de las cuales fueron seleccionados finalmente 75 estudiantes, evidenciando tanto la necesidad de este tipo de iniciativas como el compromiso por garantizar procesos de selección rigurosos y con enfoque social.

Para Katherine Bautista Ortiz, ingresar por primera vez a la universidad representa un logro profundamente significativo. “Nunca me imaginé que pudiera ganarme esta beca. Es la primera vez que entro a una universidad después de tantos años y me siento súper feliz, súper afortunada. No me cambio por nadie porque esta es una oportunidad grande en mi vida”.

Marly Xiomara Londoño García, quien ya cuenta con experiencia empírica en la cocina, destacó el valor de poder complementar su pasión con formación académica. “La cocina me apasiona demasiado. Es una oportunidad que siempre soñé, pero no la esperaba. Para mí es emocionante estar dentro de un aula, aprender de manera teórica y fortalecer lo que ya he venido haciendo. Es muy gratificante poder avanzar y crecer”, comentó.

Con Cocina para Todos, la UNAB, y los aliados que permitieron esta iniciativa que ha beneficiado a más de 135 jóvenes, consolidan un modelo de educación que trasciende el aula y genera impacto social.