Durante tres días, el municipio de Barichara fue escenario del Campamento Universitario Multidisciplinar de Investigación y Servicio (CUMIS), una iniciativa de alcance nacional que brinda atención integral en salud de manera gratuita a comunidades con barreras de acceso al sistema sanitario.
Esta edición marcó un hito institucional al realizarse, por primera vez, en el departamento de Santander, gracias al trabajo articulado entre la Universidad UNAB, a través de la Asociación Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad UNAB (Acemunab), y la Universidad Industrial de Santander (UIS).



“Desarrollar e implementar una intervención en salud integral, comunitaria y participativa en el municipio de Barichara, que fortalezca el acceso a servicios de salud, la promoción del bienestar colectivo y la articulación entre comunidad, academia y sistema de salud” fue el objetivo central de esta edición, según lo explicó la Coordinación General del CUMIS.
Uno de los principales avances de esta versión fue la incorporación de atención médica especializada, con servicios en oftalmología, urología, ginecología y obstetricia, medicina interna y pediatría.
“La iniciativa de incorporar atención médica especializada surge como una evolución del modelo del campamento, con el objetivo de aumentar la capacidad resolutiva en las zonas rurales donde se brinda la atención, ya que en muchas de estas comunidades el acceso a especialistas es casi nulo”, explicó Andrés David Ramírez Ladino, estudiante de Medicina de la UNAB.
La participación de especialistas fue posible gracias a un proceso de articulación interinstitucional entre la UNAB y la UIS, con acompañamiento académico permanente, lo que permitió garantizar una atención organizada, ética y de alta calidad durante las jornadas clínicas.
La atención en salud se desarrolló entre el 31 de marzo y el 2 de abril, con una organización territorial que permitió cubrir tanto el casco urbano como las veredas del municipio. Mientras la medicina general se desplegó en diferentes puntos del territorio, las especialidades se concentraron en el colegio Geo Von Lengerke, optimizando los flujos de atención.
“Desde la coordinación logística, uno de los principales retos fue organizar la atención en un territorio con dinámicas rurales y dispersión geográfica, por lo que se estructuró una estrategia que permitió llevar la medicina general tanto al casco urbano como a las veredas, garantizando mayor cobertura y acceso para la comunidad”, explicó Paula Fernanda Arciniegas Cadena, estudiante del programa de Medicina de la UNAB y coordinadora logística.
Según la organización se estima que alrededor de 500 personas fueron beneficiadas con los servicios ofrecidos. Las especialidades con mayor demanda fueron medicina interna y pediatría, lo que evidenció la alta prevalencia de enfermedades crónicas en población adulta y la priorización del cuidado infantil en las familias rurales.
“La inclusión de especialistas contribuyó a disminuir la brecha de inequidad en el acceso a servicios de salud, facilitó la confirmación de diagnósticos, el ajuste oportuno de tratamientos y redujo remisiones innecesarias”, destacó Arciniegas Cadena.
Además del impacto comunitario, el CUMIS representó un escenario formativo de alto valor para los estudiantes participantes, quienes fortalecieron competencias clínicas, investigativas y de gestión en salud pública, en un contexto real y con enfoque humanizado.
La experiencia en Barichara ratifica el compromiso de la UNAB con la proyección social, la equidad en salud y la formación integral de profesionales con sensibilidad social. Asimismo, deja aprendizajes clave en planificación, trabajo interinstitucional y adaptación a los contextos locales, sentando bases para futuras intervenciones sostenibles en el departamento y en otras regiones del país.






