La Universidad UNAB amplía su oferta académica en salud con la apertura del programa de Química Farmacéutica, una apuesta estratégica que responde a una necesidad real del país y, especialmente, del nororiente colombiano, región donde no existía formación universitaria en esta área.
Con una duración de nueve semestres, con modalidad presencial, este nuevo programa se proyecta como un referente académico por su enfoque clínico, experiencial e interdisciplinar, alineado con las demandas actuales del sistema de salud y la industria farmacéutica.

Un enfoque centrado en el paciente, no solo en el fármaco

A diferencia de los modelos tradicionales centrados exclusivamente en el fármaco o la patología, la Química Farmacéutica en la UNAB propone una formación que prioriza al ser humano y el uso óptimo de la farmacoterapia.
“Queremos formar un químico farmacéutico que no mire solo el medicamento ni la patología, sino al paciente que, por sus condiciones, necesita un tratamiento. El centro de nuestra formación es el manejo integral del paciente”, afirma Jesús Leonardo Blanco Caselles, director del programa.
Uno de los principales atributos del programa es su enfoque experiencial integrado. Desde el tercer semestre, los estudiantes acceden a prácticas clínicas y farmacéuticas en escenarios reales de alta complejidad, lo que les permite desarrollar competencias en farmacovigilancia, tecnovigilancia, control de calidad y gestión hospitalaria desde etapas tempranas de su formación.
Estas experiencias se complementan con prácticas en laboratorios farmacéuticos y en el sector productivo, ampliando el campo de acción del futuro profesional tanto en el ámbito asistencial como en el industrial.
Además, la UNAB cuenta con una sólida base en ciencias básicas, docentes con formación de maestría y doctorado, y una infraestructura que respalda la formación experimental. A esto se suma la construcción de laboratorios especializados en producción farmacéutica, concebidos como plantas de pequeña escala para la fabricación e innovación de medicamentos.
“Más allá de los equipos, la fortaleza está en el talento humano. La UNAB tiene docentes investigadores que publican, que hacen ciencia, y eso le da un valor diferencial enorme al programa”, señala Blanco Caselles.
Oportunidades laborales: una respuesta al déficit de profesionales
El contexto laboral es altamente favorable, en Colombia existe un déficit de químicos farmacéuticos, y la normativa recomienda al menos un profesional por cada 40 camas hospitalarias, lo que abre un amplio campo de acción para los egresados.
Quienes estudien este programa de Química Farmacéutica podrán desempeñarse en Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), en servicios de farmacia clínica y hospitalaria, en centrales de mezclas farmacéuticas, así como en la industria farmacéutica y cosmética. Además, tendrán proyección en los nuevos modelos de gestión farmacéutica, en procesos de investigación científica, docencia universitaria y en la gestión administrativa y técnica del sector farmacéutico.
“La idea es formar profesionales tan bien preparados que no tengan que salir a buscar trabajo, sino que los llamen para ocupar esas vacantes que hoy el país necesita cubrir”, afirmó el director del programa.


La Química Farmacéutica en la UNAB integra una ruta sólida de investigación aplicada, con líneas como uso racional de medicamentos, buenas prácticas de dispensación, fitoterapia, individualización de la farmacoterapia y gestión farmacéutica. Estas apuestas están alineadas con las políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), así como con el fortalecimiento de la soberanía sanitaria nacional.






