Aprendizaje vivencial

Jul 28, 2014 | Institucional

¿De qué manera mostrar el valor de las dinámicas regionales en un mundo cada vez más globalizado? ¿Qué opciones pueden ayudar a controvertir la idea, tan aceptada en nuestra época, de crecimiento constante? ¿Cómo llevar a los estudiantes universitarios a encontrar caminos que concilien el desarrollo con la sustentabilidad ambiental y la cohesión social? ¿Cómo estimular el pensamiento crítico y la alteridad en contextos marcados por el consumismo y el individualismo?Estas inquietudes aparentemente desconectadas, tienen un tópico que las articula, que tiene que ver con la promoción de las Ciencias Sociales y las Humanidades en la educación de nuestro tiempo. La cuestión invita a pensar puntos de encuentro entre el humanismo y el mercado, ámbitos tradicionalmente marcados por una relación tensa y de exclusión mutua. 

Asumiendo estos interrogantes como punto de partida y con un horizonte poblado por la incertidumbre, se encontró en el aprendizaje vivencial una estrategia didáctica, con las herramientas necesarias para propiciar al menos en los estudiantes la construcción argumentada de un juicio crítico, ante los interrogantes planteados en el primer párrafo de este texto. 

Proyectos de aula como Bucaramanga Multicultural, Rastros y Rostro de Humanidad, La caja de Pandora, Medio ambiente, Historia y Cultura como insumos para el Emprendimiento  o Filosofía al Parque, han permitido darle un nuevo sentido a nuestro quehacer docente, en la medida en que han estrechado los lazos entre la teoría y la realidad cotidiana y ha abierto caminos para que los(as) estudiantes  asuman un papel activo y protagónico en la construcción de su propio conocimiento.

La realización de Bucaramanga Multicultural  ha permitido ver cómo esta ciudad, en varios de sus espacios, guarda vestigios y símbolos que en una parte de ella nos conectan con la arquitectura Románica, la Gótica o la Neoclásica.  Tradiciones constructivas de origen europeo que de pronto se cruzan con cópulas y galerías que otros sitios de esta urbe nos permiten evocar la huella  de sirios, palestinos, turcos y libaneses por sus calles.

En Medio ambiente, Historia y Cultura como insumos para el Emprendimiento, vimos cómo en Charalá se está estructurando un vigoroso proyecto de desarrollo en que el turismo es amigable con el medio ambiente, su historia recorre aún las calles arropada por un imaginario colectivo que le da vida y sentido y que encuentra en ella la columna vertebral de su futuro común. En Rostros y Rastros de Humanidad, los libros nos conectan con el Ubuntu Africano, con el son cubano, nos trasladan a lo árabe, a las milenarias culturas ubicadas entre los Ríos Yeniséi y el Ganges.

 Tras la realización de cada proyecto queda la sensación de haber dado un paso en el camino adecuado, ése que le permite a las jóvenes generaciones, encontrar referentes en el ancho espacio y el largo tiempo para articular nuestras regiones a la aldea global, que la economía puede vestirse de verde y que hay caminos para generar bienestar sin deteriorar la naturaleza y el tejido social. 

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