Cuando hablamos del agua, es común escuchar una frase que suena tranquilizadora para todos: “el agua nunca se va a acabar”. Y es verdad, el agua de nuestro planeta forma parte de un ciclo natural que la hace circular constantemente entre la atmósfera, la tierra y los océanos.
Pero hay algo que solemos olvidar. Aunque la Tierra está cubierta de agua, la mayor parte no es potable. Según datos respaldados por la UNESCO y organismos afines, cerca del 95 % es agua salada, y del pequeño porcentaje de agua dulce que existe, solo una fracción mínima está disponible en ríos, lagos y otras fuentes superficiales.
De hecho, apenas alrededor del 1 % del agua dulce del planeta se encuentra en fuentes superficiales, y de esa cantidad solo una parte es realmente apta para el consumo humano debido a problemas de contaminación y deterioro de la calidad del agua.
Además, factores como la contaminación, el cambio climático y el uso ineficiente del recurso están reduciendo la cantidad de agua limpia y disponible para las personas. Por eso, más que preguntarnos si el agua se acabará, la reflexión es: ¿qué estamos haciendo hoy para protegerla?
En el marco del Día Mundial del Agua, te invitamos a ver este video con algunas recomendaciones que podemos aplicar en nuestra cotidianidad para preservar este recurso que todos compartimos.






