El viaje que cambió mi vida

Ago 31, 2009 | Institucional

En el ámbito político conocí el Parlamento Europeo en Bruselas; participé en debates de temas de la unión y autonomía española con el presidente de la Región Autónoma de Andalucía; conocí la realidad de la igualdad de género en España con la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido; entendí mejor mi idioma después de hablar con el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha; conocí más sobre la corona española con los príncipes de Asturias; y entendí la evolución de la sociedad española tras hablar con Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

Desde la perspectiva artística conocimos los museos de El Prado y El Reina Sofía (¡ví el Guernica de Pablo Picasso y obras de Francisco de Goya!), pasando por las edificaciones más representativas de Madrid, Sevilla, Lisboa y Bruselas. La que más me impactó fue Toledo, “La ciudad de las tres culturas”, donde aluciné con las iglesias góticas, las armaduras y las espadas de todas las formas imaginables. Gracias a Escardiel, nuestra compañera becaria de Andalucía, todos esos viajes eran complementados por una lección de historia.

Nunca olvidaré a todos mis amigos de Iberoamérica, la samba de Brasil, los acentos argentinos y españoles, las incisivas preguntas de los historiadores y antropólogos de Chile y de Perú, la tenacidad de defender sus ideas de los hondureños, y por supuesto, la increíble variedad de los colombianos, que siendo del mismo país, teníamos casi tantas diferencias como con personas de otras naciones, aunque también similitudes, incluyendo la responsabilidad que sabemos que debemos tener con nuestro país.

El viaje acabó, pero sabemos que aún queda mucho camino por recorrer, y que juntos podremos lograr mucho más. Establecimos una red llamada “Conexión Iberoamericana” que nos mantendrá unidos y en constante búsqueda de nuestros objetivos comunes.

De esta organización soy el encargado de la asociación con otras entidades que tengan nuestros mismos objetivos, por lo que hago partícipe a la comunidad UNAB, para que aquella persona que sepa de alguna entidad con metas similares a las nuestras, ya sea en el país o en cualquier parte del continente, para que nos unamos.

Concluí el viaje con amigos en todas partes de Iberoamérica, con muchos deseos de ver el sueño de todos realidad: una unión real entre nuestros pueblos, hermanos desde siempre, y logrando vencer enemigos comunes como la desigualdad y la injusticia, encaminados juntos en un crecimiento integral, no de un país, sino de una región, una región de todos

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