En la UNAB, cada día se construye desde distintos lugares de nuestros campus: una oficina, un aula de clase o el Hostal. Las responsabilidades son diferentes, pero se comparte algo especial: la convicción de que el trabajo va más allá de una función y se convierte en un propósito de aportar y dejar huella.
En esta edición del Día de la Mujer, reconocemos a tres colaboradoras que, desde sus roles, representan a quienes, con compromiso, resiliencia y vocación, sostienen y transforman nuestra Institución cada día.
Claudia Franco Ramírez – Profesional de la Dirección de Éxito Estudiantil
Durante casi 16 años, Claudia Franco, psicóloga graduada de nuestra Universidad, ha acompañado a cientos de estudiantes en algunos de los momentos más importantes y difíciles de su vida universitaria. Su historia en la UNAB comenzó cuando ingresó a coordinar un programa de tutorías.
Desde entonces, su camino ha estado profundamente ligado al bienestar y al acompañamiento de los estudiantes. Primero desde Bienestar Universitario y, hace tres años, desde la Dirección de Éxito Estudiantil. Para Claudia, el mayor valor de su trabajo está en caminar junto a los jóvenes en sus procesos académicos y personales, apoyarlos en momentos de dificultad y celebrar con ellos cada logro.

En este Día de la Mujer, Claudia resalta la capacidad de las mujeres para acompañar, construir y sostener los entornos donde trabajan desde el amor y la pasión.
Y para aquellas que hoy sueñan con ser profesionales o líderes, deja un mensaje lleno de convicción: “Que persistan en sus sueños, podemos equivocarnos y no pasa nada; lo importante es aprender y seguir adelante. También es fundamental creer en nosotras mismas, cultivar el amor propio y recordar que somos mujeres fuertes, capaces de lograr todo lo que nos proponemos”.
Dina Luz Díaz – Profesora de Licenciatura en Educación Infantil
Para Dina enseñar nunca ha sido solo transmitir conocimientos. Desde su formación como psicóloga y su experiencia en la educación, ha construido una trayectoria profundamente marcada por una convicción: la educación debe ser un espacio donde todos tengan lugar.
Su trabajo ha estado orientado a transformar las aulas desde la diversidad, eliminando barreras para el aprendizaje y la participación. A lo largo de su trayectoria ha acompañado procesos de estudiantes con distintas condiciones, diseñando estrategias pedagógicas flexibles que permitan que cada niño y niña pueda desarrollar su potencial.

En el aula, Dina se define como una profesora dinámica, creativa y profundamente comprometida con que el aprendizaje sea significativo. Sus clases combinan experiencias, debates y estrategias didácticas que invitan a los estudiantes a cuestionar, reflexionar y participar activamente. “Hoy lo que hace diferente a una clase es la interacción, la creatividad y las experiencias que construimos juntos”.
Entre la maternidad, la investigación y la preparación constante de sus clases, vive cada jornada con la convicción de que educar es sembrar posibilidades y abrir caminos para otros. En este Día de la Mujer, su mensaje para las mujeres UNAB es una invitación a caminar juntas: “En la cima cabemos todas. No se trata de competir por quién llega primero, sino de disfrutar el camino, reconocer la luz que hay en cada mujer y ayudarnos a que brille aún más”.
Karen Mayerly Tarazona – Auxiliar Académica del Hostal UNAB
En el Hostal UNAB donde cada jornada comienza con el aroma del café y el movimiento constante del servicio, Karen Mayerly Tarazona ha construido una historia hecha de dedicación, aprendizaje y cercanía con quienes llegan cada día.
Además de atender a quienes visitan el Hostal, Karen se ha convertido en una guía para muchos estudiantes de Gastronomía que realizan allí sus prácticas. Con paciencia y experiencia, les comparte consejos sobre el servicio, el montaje y la atención al cliente. Para ella, transmitir ese conocimiento es una forma de dejar su huella en otros.

Pero quizás lo más significativo de su labor está en los detalles cotidianos. Con el tiempo ha aprendido a reconocer a muchos de los profesores y visitantes habituales: sabe qué café prefieren, cómo lo toman o incluso cuándo necesitan algo antes de pedirlo. “Cuando alguien te dice ‘gracias’ o te dice que el café estuvo muy rico, uno se siente satisfecho por lo que hace”, afirma.
Para “Maye”, como muchos la llaman, ser mujer significa tener la fuerza de seguir adelante incluso en los momentos difíciles. “Las mujeres tenemos esa fuerza de no rendirnos, de seguir adelante”. En su vida, esa fortaleza tiene un ejemplo claro: su mamá, a quien admira profundamente por haber salido adelante sola y enseñarle con el ejemplo que siempre es posible levantarse y continuar.






