La Universidad UNAB continúa fortaleciendo la formación de sus estudiantes a través de convenios académicos con instituciones internacionales de alto reconocimiento. En esta oportunidad Juan Manuel Luna, estudiante del programa de Medicina, realizó una rotación académica en el Hospital Zambrano Hellion, centro hospitalario universitario del Tecnológico de Monterrey (México), considerado como uno de los más destacados de América Latina.



La rotación se desarrolló durante su internado médico y le permitió integrarse a un entorno clínico donde la actividad asistencial está estrechamente vinculada con la preparación académica, el análisis permanente y la toma de decisiones fundamentadas, aspectos que afianzan el criterio profesional del futuro médico.
“Describiría mi rotación como una experiencia académica y humana de alto impacto dentro de mi internado. Fue una oportunidad que me permitió salir de mi contexto habitual de formación en Colombia y enfrentarme a un escenario clínico internacional, con estándares exigentes y una cultura médica muy sólida. Lo hizo inolvidable el nivel de organización, la calidad del entorno hospitalario y la posibilidad de aprender en un lugar donde la medicina se ejerce con rigor, herramientas de vanguardia y sentido humano”, aseguró.
Durante su experiencia en otro país, el estudiante tuvo contacto con tecnologías avanzadas y procesos innovadores aplicados a la atención en salud, lo que le permitió reflexionar sobre el papel de los avances en el ejercicio médico contemporáneo y la necesidad de mantener siempre el criterio clínico y la dimensión humana del ejercicio profesional.
“En este centro universitario de Monterrey se percibe una cultura académica muy estructurada, donde la práctica clínica no está separada del análisis, la discusión y la búsqueda constante de mejores decisiones para el paciente. Existe un nivel de exigencia alto, pero esa exigencia se convierte en una herramienta para formar médicos más críticos, más preparados y más conscientes de su responsabilidad profesional”.
Igualmente, resaltó la importancia de los desarrollos tecnológicos y la evolución dentro del proceso formativo. “Los recursos tecnológicos influyeron de manera importante porque me permitió ver una medicina más precisa, integrada y cercana a los retos actuales de la práctica clínica. Sin embargo, lo más valioso fue entender que la evolución no tiene sentido si no está al servicio del paciente”.
Juan Manuel Luna concluyó con la importancia de los espacios de intercambio académico que promueve la Universidad, los cuales permiten ampliar la perspectiva profesional y comprender la medicina como una disciplina global. “Esta oportunidad brindada por la UNAB representó un punto importante en mi formación. Me permitió conocer otro sistema, otro nivel de organización y otra manera de vivir la medicina. Estos espacios forman criterio, fortalecen la autonomía y le muestran al estudiante que la medicina es una profesión global, exigente y en permanente evolución”.






