Administración, cerca de la media del Ecaes nacional

Feb 7, 2005 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez

El resultado promedio de los 88 estudiantes de Administración de Empresas de la UNAB que presentaron la prueba de ECAES (Exámenes de Calidad de la Educación Superior en Colombia) se encuentra ubicado, con 99,47 puntos, muy cerca de la franja media de 233 facultades de su género que hay en el país, el cual es de 100 puntos, aplicando el concepto estadístico de distribución normal.

Su decano Juan Carlos Hederich destacó que en 41 casos se superó ese promedio, registrándose 28 estu-diantes en la categoría de promedio positivo (hasta 110 puntos), 11 en promedio alto (de 110 a 120 puntos) y dos en la franja de la excelencia, mientras que en el promedio negativo (entre 90 y 100 puntos) hay 31 estudiantes, 15 en la franja de rendimiento bajo (de 80 a 90) y un caso en la zona inferior, de menos de 80 puntos.

A la hora de discriminar los resultados promedio en cada una de las áreas del conocimiento, tenemos que

en Matemática, Administración UNAB tiene 10,0, frente a 12,0 puntos del primer lugar que lo ocupó la Universidad de los Andes, con lo cual ocupa el puesto 85 entre 233 facultades en todo el territorio nacional.

En Estadística, la UNAB tiene 10,1 y la más alta, la Universidad Nacional, 11,5 puntos, para un puesto 67 entre 233; en Economía 9,9 (puesto 116), frente a 11,3 de los Andes; en Ética, Responsabilidad Social y Derecho, 9,6 (puesto 196), frente a 11,0 de Uniempresarial Bogotá; en Gestión Humana 10 (puesto 91), frente a 11,0 de la U. de Cartagena; en Administración y Organización 10 (puesto 87), frente a 11,4 de la U. Nacional; en Finanzas 9,9 (puesto 119), frente a 11,3 de los Andes; en Producción y Operación 10 (puesto 91), frente a 11,5 de la U. Nacional; en Mercadeo 10 (puesto 91) frente a 11,5 de los Andes y en cuanto a Comprensión Lectora 9,7 (puesto 115), frente a 11 puntos de la Corporación Universitaria de Ciencia y Desarrollo de Bogotá.

Lo positivo y lo negativo

Vivir la UNAB buscó la cara positiva y negativa de estas pruebas y de sus resultados. Aunque el Ecaes únicamente mide unas competencias académicas específicas en el área del saber y no se adentra en las competencias del hacer y de la ética, fundamentales también para el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de la UNAB, una de las principales conclusiones al ver esta radiografía, según su decano, es que "estamos entre dos mundos y el objetivo es estar en el superior. Tenemos como lograrlo y lo vamos a conseguir".

Hederich precisa que el Ecaes "no puede ser nuestro único juez o nuestro único objetivo", pero advierte que estos resultados le imponen el reto a su equipo de empezar a trabajar más, sin perder la esencia democrática de la Universidad, refiriéndose a la base heterogénea que conforman los estudiantes.

No se siente feliz ni acongojado, pero sí con el enorme compromiso de luchar y alcanzar el peldaño más alto, pegársele al 'lote puntero'. Advierte que así como el esfuerzo debe provenir de la misma Universidad, de su Decanatura y de sus profesores, una proporción igual de responsabilidad es de los estudiantes, quienes deben adquirir un compromiso serio y decidido como protagonistas de su formación. Su trabajo intenso, la crítica constructiva y su participación total en el proceso de construcción de la Facultad es el mejor aporte que los estudiantes hacen para la obtención de resultados de excelencia.

El Ecaes, dice Hederich, es ante todo una responsabilidad individual y Administración de Empresas debe demostrar que tiene a sus estudiantes en las franjas de superiores y muy superiores, pero que quien va a estar como profesional frente a las puertas de una empresa no es la Universidad sino el estudiante. Apunta que sus estudiantes saben ante qué se están enfrentando cuando se les habla de Ecaes, "pero lo importante es saber si lo reconocen".

Las dos caras de la moneda

Vivir la UNAB dialogó con María Cecilia Martínez Díaz, quien ya se graduó como Administradora de Empresas con un promedio en su carrera de 4,2, el mejor de su promoción.

Hoy ella es consultora comercial de Asobancaria y dice que no se preparó especialmente para presentar la prueba, sino "con lo que sabía, con lo que aprendí en la U".

Pese a que previamente su Facultad le explicó en qué consistía, pensó que era un examen como el Icfes y se lo puso como meta para medir sus conocimientos académicos, aunque las empresas poco sepan de qué se trata.

María Cecilia considera que su fortaleza es la parte cuántica aplicada, es decir, Economía, Finanzas, Gestión Humana y Mercadeo y su debilidad principal la Estadística. Con la UNAB está satisfecha y dice que estas áreas mencionadas le gustan, sin embargo se siente débil en cuanto a Planeación Estratégica se refiere. Señala como factor clave a la hora de presentar la prueba la comprensión de lectura y en tono jocoso dice que tantas materias opcionales, como las tres de Identidad que cursó, "se pueden comprimir". Ya contó en su empresa y todos la felicitaron.

La otra cara de la moneda es el caso de Consuelo (*), una estudiante que obtuvo un promedio de 3,7 en su carrera y accedió a hablar con la condición de reservar su identidad. Ella, ante la perplejidad de sus compañeros y evaluadores, se paró y entregó el examen a los pocos minutos, mientras los demás apenas decidían por dónde empezar. "No lo leí, no respondí a conciencia", reconoce.
Consuelo afirma que para ella el Ecaes no es importante, que sólo sirve "para ver qué se aprendió en la Universidad", pero que se siente tranquila porque cuenta con un trabajo y el Ecaes "no puede medir mis capacidades reales".

"Con el Ecaes se abren muchas posibilidades para los mejores y quienes no lo han logrado deben analizar por qué no lo hicieron, sin echarse la culpa o culpar a los demás, y si encuentran fallas por parte de la Universidad, deben indicarlas para proceder a remediarlas", concluye Hederich.
Vivir la UNAB publicará los resultados de las restantes Facultades en las próximas ediciones.

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