Armonía

Sep 29, 2008 | Institucional

Sentir felicidad
es difícil,
en tan dura realidad.

Somos frágiles como las rosas
y duros como las rocas,
cuando a las adversidades
en nuestra vida tenemos que enfrentar.

Personas vienen y van,
pero que realmente dejen huella,
difícil de encontrar.

Conocemos grandes seres
que son como los árboles,
los vemos fuertes y grandes,
cuando en realidad son tiernos y suaves.

Quien no se va a equivocar,
si por personas turbias
como las aguas
nos dejamos llevar.

Puentes nos ayudan
a salir de la oscuridad,
amores y tristezas
se unen con los recuerdos,
y regresa la ansiedad.

Vivimos momentos
difíciles de olvidar,
pero gracias al tiempo
nuestra mente logramos despejar.

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