Cáncer de piel, seno y próstata, los más frecuentes

Ago 22, 2006 | Institucional

Por Ricardo Jaramillo P.
El carcinoma basocelular (que afecta la piel) es la modalidad de cáncer que más frecuencia de casos y tasas de incidencia tiene sobre la población de Bucaramanga y su Área Metropolitana, sin distingos de edad o sexo. Después de él, las mujeres se ven más afectadas por el cáncer de seno y los hombres, por el de próstata.

Estas fueron algunas de las conclusiones del informe oficial del primer quinquenio de labores del Registro Poblacional de Cáncer del Área Metropolitana de Bucaramanga (Rpcb), que coordina el Grupo de Estudios Genéticos de Enfermedades Complejas del Centro de Investigaciones Biomédicas de la UNAB y que fue dado a conocer el sábado 12 de agosto en el Simposio de hematología y oncología realizado durante el tercer Congreso de Actualización Médica UNAB.

“El Rpcb inició labores el 10 de abril del año 2000 y recolectó información de los pacientes diagnosticados con cáncer a partir del 1 de enero de ese año, incluyendo las lesiones tumorales malignas in situ, las lesiones tumorales benignas del Sistema Nervioso Central y algunas lesiones preneoplásicas de cuello uterino. El Registro se pensó para el Área Metropolitana porque realmente no hay límites geográficos en ella, es muy difícil decir que un paciente es de Girón o Florida y de pronto es atendido en Bucaramanga”, explicó Claudia Janeth Uribe Pérez, coordinadora del Área de Patología de la Facultad de Medicina y directora del Rpcb.

Explicó que el procedimiento de elaboración del Registro, comprende visitas a todas las fuentes que manejan información sobre cáncer (atención, diagnóstico, servicios, etc) como clínicas, hospitales, centros de diagnóstico patológico, radiológico y hematológico, centros oncológicos especializados, médicos especialistas e instituciones sin ánimo de lucro como la Liga de lucha contra el cáncer y la Asociación de Voluntarios de Alivico al Cáncer (Avac).

“Revisamos cada uno de los diagnósticos y sacamos la documentación que tenga referencia con el cáncer, una vez detectamos un caso, tratamos de recolectar todos los datos concernientes al paciente para evitar que sea vinculado más de una vez y que cumpla con los criterios de inclusión”, dijo Uribe.

Al final del proceso seleccionaron 15.109 casos, de los cuales se excluyeron los que no cumplían con uno o más requisitos de inclusión (aproximadamente un 34%) y los carcinomas basocelulares (cerca del 8%), para una selección final de 8.672 casos (el 58%).

Según explicó Uribe, de estos últimos debieron desechar más de 1.000 casos correspondientes a certificados de defunción, ya que en los dos últimos años no tuvieron acceso a esta información. “Finalmente obtuvimos una muestra de 5.835 casos para análisis donde incluimos todos los casos malignos de cualquier topografía, los benignos de Sistema Nervioso Central y sacamos los de comportamiento no agresivo”.

El Registro determinó que en los hombres el cáncer de próstata es el de mayor frecuencia con un 27%, seguido por el de estómago con 11%, piel no melanoma (excluyendo el basocelular) con 9% y colon y recto con 6%. En las mujeres, el de seno es el más frecuente con 26%, seguido por el de cuello uterino (14%), colon y recto (7%) y tiroides (6%).

“La frecuencia hace referencia al número de casos de determinado cáncer que se presentan en una muestra de 100 tumores. Es completamente diferente a las tasas, que se refiere a cuántas personas se enferman por cada 100 mil habitantes”, explicó Uribe.

En este aspecto, Bucaramanga tiene una tasa de cáncer de mama de 37 casos por cada 100 mil mujeres y en el de próstata, 45 por cada 100 mil hombres.

“Durante los cinco años registramos 826 casos de cáncer de glándula mamaria en mujeres, mientras que en hombres sólo seis; de próstata registramos 652, de cuello uterino 470, de estómago 441, de piel no melanoma o escamocelular 424 y de colon y recto 380.
La directora del Rpcb, afirmó que “una fortaleza de los Registros y que los hace mantenerse en el tiempo es que pueden hablar de tendencias y a largo plazo de prevalencias; es decir, cómo se va a comportar determinado tipo de cáncer a través del tiempo, si aumenta, si disminuye o cómo se comporta en determinada época. Además, ya podemos emprender acciones con datos propios y no basados en estándares nacionales o estudios internacionales”.

Concluyó que el Registro también es una herramienta para que las instituciones oficiales y privadas que directa o indirectamente tienen que ver con la salud, replanteen o refuercen su trabajo en torno a la prevención y atención de esta enfermedad.

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