Autor: Daniel Fabián Pérez Espinel. 5ºA
Una mañana de verano en un pueblo llamado Felicidad, un niño de nombre Dani, caminaba a la escuela y se encontró un bastón. Él lo cogió y luego al llegar a casa lo guardó en su habitación.
Su mamá lo llamó a la mesa a almorzar y después el niño regresó a su habitación y se encontró con la sorpresa de que estaba llena de juguetes y dulces.
El niño, feliz, guardó su bastón como un tesoro y lo llevaba a su lado para escucharle sus historias. Su abuelito recobró su salud. En ese momento Dani entendió que el bastón era mágico y servía para hacer el bien.
Desde ese día, Dani, como un secreto suyo, se dedicó a visitar a las personas que tuvieran problemas para así con su bastón darles la felicidad.