En México por la música y el amor

Jul 13, 2009 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez

William Herrera y Marisol González no solo comparten la profesión y que son egresados de la Facultad de Música de la UNAB, sino que están enamorados. Además, inquietos por continuar avanzando en su arte, hicieron maletas y se trasladaron a México.

Llevan un año en ese país y aunque extrañan a sus familias y amigos, están orgullosos de sentirse en su ¿cuento¿ y de poner en alto el nombre de la UNAB.

William, quien trabajó cinco años como asistente de producción de la Orquesta Sinfónica UNAB dirigida por el maestro Sergio Acevedo Gómez, cursó el énfasis instrumental de guitarra-jazz y se graduó en 2005.

En sus hombros reposó gran parte de la responsabilidad de planificar y llevar a cabo con éxito las temporadas de conciertos de la Sinfónica tanto en el Auditorio Mayor ¿Carlos Gómez Albarracín¿ como en el parque San Pío, la Plaza Cívica ¿Luis Carlos Galán¿ y otros lugares de Santander soportando los avatares del clima y superando los imprevistos técnicos.

También tenía un proyecto musical llamado ¿Barrio Herrero¿, un grupo de blues-rock, en compañía de otros tres músicos de Bucaramanga (Juan Sebastián Barrios, Gabriel Gómez y Carlos Gómez).

Pero las ganas de viajar para conocer y de seguir estudiando lo llevaron a escoger entre Argentina y México y optó por este segundo destino, donde desde 2008 cursa la Maestría en Etnomusicología en la Universidad Autónoma de México, Unam.

Sin esconder su gusto por la música ranchera de José Alfredo Jiménez, William explica que la etnomusicología es a veces vista como una rama auxiliar de la antropología o de la etnología, pero él la define como el estudio del hombre haciendo música o el estudio de la música en su entorno cultural, por lo que se la pasa no sólo escuchándola sino visitando comunidades analizando su incidencia en determinado entorno e investigando los orígenes de determinado género.    

Su promedio de 4,2 en la UNAB le permitió ganarse esta beca, que incluye además una ayuda mensual suficiente para los gastos de alimentación y vivienda. La maestría tiene una duración de dos años y en países de habla hispana sólo existe en México, donde comparte con estudiantes y profesores provenientes de España, México, Brasil y Cuba, entre otros.

¿Uno hoy en día ya no puede pretender ser un muy buen músico si se queda metido en la casa o en su cubículo estudiando las 16 horas diarias y no sale a entender la música, a analizar por qué y para qué esta haciendo música, y en ese mismo sentido descubrir cosas y hacer mejor música, teniendo claro una razón para hacerla, dejando a un lado los conceptos románticos¿, manifiesta William, convencido de que no es indispensable estar en Nueva Orleans para hacer jazz a orillas del río Magdalena.

Rumbo a E.U.
Después de graduarse en el énfasis de viola en la UNAB, Marisol González Gómez, se hizo acreedora de una beca para estudiar en la Universidad del Sur de Mississippi (Estados Unidos). Sin embargo, golpeada por el fallecimiento de su madre en los mismos días de su grado, decidió no tomarla y emprendió su viaje a México.

Allí ingresó por concurso a la Orquesta Sinfónica de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Autónoma de México (Unam) en el cargo de viola co-principal bajo la dirección de Sergio Cárdenas, músico y compositor de trayectoria en ese país y en Europa. Con dicha orquesta ha realizado giras por varios estados de México como Nuevo Laredo y Reynosa, además de presentaciones en escenarios del Distrito Federal como la sala Nezahualcóyotl en la Ciudad Universitaria de la Unam y la sala Xochipilli de la Escuela Nacional de Música (ENM).

Ha tenido el privilegio de recibir clases con los maestros Ángel Medina,  Mijail Tolpygo -viola principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de México- y Javier Montiel, viola del Cuarteto Latinoamericano.

Recientemente ingresó a la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de México bajo la dirección de Mario A. Tabeada en el cargo de viola principal de fila. Con dicha orquesta he ofrecido conciertos en lugares como la sala Felipe Villanueva (sede permanente de la Orquesta en Toluca), el Teatro Morelos de la misma ciudad y el Auditorio Municipal de  Michoacán, además de participar en eventos producidos por el canal de televisión Televisa.

En abril pasado le fue otorgada nuevamente la beca para adelantar un posgrado en la Universidad del Sur de Mississippi, el cual iniciará el próximo mes de agosto.Marisol admite que viajó a México por razones muy distintas a las profesionales. ¿Fue en realidad el amor lo que me trajo hasta aquí. El amor a mi mamá, quien soñó siempre con conocer y vivir este país y el amor a mi novio -William-, quien ha sido una muy hermosa compañía desde que lo conocí y quien me dio su apoyo en un momento muy difícil de mi vida¿, dice.

Ella está encantada con la oportunidad de conocer de cerca una cultura y unas costumbres distintas. ¿Ciudad de México es en sí misma un gran museo. Caminar por sus calles es encontrarse con el colorido de la cultura Azteca, con la majestuosidad de los grandes maestros del muralismo como Orozco, Rivera y Siqueiros. No había conocido hasta ahora un pueblo tan orgulloso y enamorado de su país como el mexicano; su riqueza cultural se respira en todas partes¿, agrega.

De su formación en la UNAB esta violista enfatiza que: ¿el trabajo que se hace en la Facultad de Música, en especial de mi maestra Irina Litvin, es invaluable. Ella siempre nos motivó a seguirnos preparando y nos mostró convencida que en Colombia y en el exterior podríamos tener muchas oportunidades si trabajábamos con disciplina y constancia. Más que nuestra maestra de instrumento fue y es nuestra maestra de vida; de ello podemos dar fe cualquiera de sus alumnos. Gracias a personas como ella y a muchos otros maestros que le han apostado al talento santandereano, Bucaramanga ha tenido un progreso muy significativo en el ámbito musical y cultural¿. 

Ir al contenido