La cereza mágica

Abr 2, 2011 | Institucional

Autor: Karla Nathalia Torres Villamizar, 6°B
Hace poco tiempo, tres científicos inventaron una cereza científica. La cereza podía dar la hora, el día, el año. Pero, lo más importante era que quien la tuviese podía obtener lo que deseara, carros, casas, dinero. Al saber esto, los científicos comenzaron a pelear por la cereza.

Ellos murieron y no se supo cómo la cereza fue a dar a manos de un pordiosero. Al encontrarla el hombre quiso comerla pero no pudo porque era de metal. Él dijo: – Desearía ser rico y comer mucho. A los cinco segundos, el pordiosero, se convirtió en alguien muy elegante y rico. Botó la cereza y le cayó a un hombre millonario que no era feliz. En ese momento, estaba diciendo –desearía ser feliz. De repente, el millonario se volvió campesino. Todos los días se paraba a las seis de la mañana a cuidar a sus animales y a sus flores. Un día, su hija encontró la cereza y pidió poder hablar con las flores y cuando ellas hicieron esto, le contaron que no eran felices porque todo el mundo las arrancaba o las pisaba. La niña decidió dejar la cereza al lado de las flores y escuchó que ellas pedían que los humanos no tuvieran pies, excepto la niña. Aterrada, salió corriendo y les pidió la cereza  antes de que ésta les cumpliera ese deseo y lo cambió pidiendo que todos los seres del planeta fueran felices, incluyendo las flores.

La cereza desapareció, pues ya había cumplido su misión. Esto pasó en otro planeta diferente al mío. Estoy esperando que algún día esa cereza llegue a La  Tierra.

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