Si queremos pacientes saludables, necesitamos médicos saludables

Feb 3, 2011 | Institucional

El pasado 28 de enero, en la primera sesión de la Cátedra LOPE CARVAJAL PERALTA, en la Facultad de Ciencias de la Salud, fueron presentados los resultados obtenidos al evaluar 2.166 estudiantes de medicina de 24 facultades de salud. El diagnóstico no es nada alentador.

El Dr. John Duperly Sánchez MD. Especialista en medicina interna. PhD en medicina del deporte – Fundación Santa Fe de Bogotá y Profesor asociado, Facultad de Medicina — Universidad de los Andes, hace cinco años, en colaboración con el Centers for Disease Control and Prevention y la Universidad British Columbia se dio a la tarea de investigar los estilos de vida de los estudiantes de medicina en el país.

Los estudiantes de medicina, que en unos pocos años tendrán a su cuidado la salud de los colombianos, no sólo tienen una alta frecuencia de hábitos poco saludables como sobrepeso, obesidad, sedentarismo, consumo de alcohol y tabaco, sino que en el transcurso de la carrera la situación empeora.

En el caso del tabaquismo, mientras, el 17,6% de los hombres y el 9,5% de las mujeres fuman durante el primer año de la carrera, al terminar sus estudios los porcentajes se ha elevado a 28,2 y 13,6%, respectivamente. Algo similar ocurre con el consumo de alcohol (más de dos tragos por día), que en los hombres se duplicó y en las mujeres pasó de 10 a 16%. En cuanto a la obesidad y el sobrepeso, en las mujeres se mantienen los niveles, pero entre los hombres se observó un significativo incremento del 14 al 25%.

Con la premisa “médicos sanos igual a pacientes sanos”, los investigadores buscan incentivar y apoyar a las facultades de medicina para que implementen estrategias de vida saludable entre los estudiantes. Cambiar de hábitos es la mejor manera de prevenir las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes y las cardiovasculares, responsables del 80% de la morbi-mortalidad en todo el mundo.

“Para lograr que los pacientes cambien los hábitos con los que han vivido gran parte de sus vidas se necesitan médicos con buena credibilidad y con la capacidad de dar una consejería efectiva”, concluye Duperly. “Lo importante no es sólo lo que le dice el médico al paciente, sino lo que éste percibe cuando entra al consultorio".

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