Una beca para España lo está esperando

Mar 5, 2007 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
La Fundación Carolina es una iniciativa del rey Juan Carlos I de España, secundada por el Gobierno y empresarios de ese país, a quienes se han sumado industriales de Latinoamérica que se han metido la mano al bolsillo para que haya más oportunidades de estudio y más espacio de cooperación en docencia, investigación y extensión.

Su secretario general en Colombia, Víctor Hugo Malagón B., estuvo en la UNAB el pasado 20 de febrero, dialogando con el rector Alberto Montoya Puyana y los vicerrectores Administrativo, Gilberto Ramírez Valbuena, y Académica, Eulalia García Beltrán.

Por la Fundación Carolina han pasado más de medio millón de solicitudes, de las cuales se han beneficiado 7.000 latinoamericanos, de los cuales 1.100 son colombianos.

Vivir la UNAB le preguntó cómo funciona el sistema y cuáles son sus ventajas. La convocatoria está abierta en 12 áreas del conocimiento, vitales para Latinoamérica, que abarcan desde Ciencias de la Salud hasta Derecho, Administración y Economía, pasando por Humanidades y Artes.

¿Por qué un profesional o un docente santandereano se deben acercar a la Fundación Carolina?
Santander tiene el tercer lugar en participación de colombianos en nuestra convocatoria general, entonces es muy satisfactorio para nosotros que los profesionales santandereanos puedan acceder a los beneficios y a las oportunidades que brinda la Fundación Carolina.

Hemos diseñado un sistema suficientemente potente y flexible como para que cualquier ciudadano latinoamericano que tenga su título y que tenga acceso a Internet pueda poner su hoja de vida a consideración de unos comités de selección conformados por las universidades españolas para ser otorgada una beca de estudios posgraduales en España.

Entonces eso facilita mucho el proceso, se deposita completa fiabilidad en los datos que cada candidato pone en su hoja de vida y en su solicitud on line (en línea) y da total transparencia de cómo es el proceso y visibilidad por parte de los candidatos a través de Internet.

Colombia ocupa el primer lugar entre todas las solicitudes de becas que llegan a la Fundación Carolina y entre ellas, el departamento de Santander figura de tercero. ¿Cómo son esas cifras que ustedes manejan?
De las 136 mil solicitudes que recibimos en 2006 para nuestras becas, 32 mil eran de Colombia, que es el país con más solicitudes y más becarios en América Latina. Dentro de Colombia hemos hecho un esfuerzo casi obsesivo, con el apoyo de universidades como la UNAB, por llevar esta información a las regiones. No es posible que solamente la gente de Bogotá se beneficie de la Fundación Carolina, como pasa en los demás países de América Latina en donde se concentran las solicitudes en la ciudad capital. Nuestro deseo es llevar esta información a las regiones y nos alegra decir que en el año 2006 sólo el 46 por ciento de las solicitudes colombianas eran de Bogotá y Santander ocupa un lugar destacado.

¿Qué se privilegia: rendimiento académico, idiomas, recomendaciones?
No se podría decir que hay un perfil único de becario de la Fundación Carolina, entre otras cosas porque son 240 programas en 12 áreas del conocimiento, entonces es bien diferente el posgrado en Estudios latinoamericanos en Salamanca y el posgrado en Cirugía ocular en Barcelona. Así que el perfil específico de cada programa es determinado por cada universidad y se vela porque se respete el perfil técnico de cada universidad y que sea la universidad de destino la que seleccione a los becarios. La Fundación Carolina funciona como un canalizador de las solicitudes.

Hay unos requisitos mínimos: ser ciudadano latinoamericano, no residir legalmente en España, tener el título profesional y contar con un acceso a Internet que le permita aplicar. Luego cada universidad analiza hojas de vida y selecciona por perfiles específicos de programa.

El proyecto de vida, los objetivos de largo plazo y las posibles aplicaciones y repercusiones de ese becario al regreso a su país, tienen que ser elementos determinantes para la selección, más allá de la calificación profesional que en definitiva todos los solicitantes la tienen.

¿Qué tanta gente de la que se muestra tan entusiasta al principio termina a cabalidad los estudios?
Quienes son becarios tienen una responsabilidad de excelencia en el desarrollo de su programa académico, porque además son privilegiados entre tantos miles de latinoamericanos que quisieron tener la beca.

En el proceso de selección sí hay muchas personas que empiezan a llenar su solicitud con mucho entusiasmo y luego se cansan de llenarla, ponen cualquier cosa o en definitiva no la llenan por completo, y estas solicitudes no completadas son excluidas de inmediato de la convocatoria. Cuenta mucho la seriedad con que cada uno llena su hoja de vida porque es la primera herramienta que tiene un seleccionador español para saber a quién proponer para otorgarle una beca.

¿Becas para doctores en una región latinoamericana que no los tiene es como ir a ofrecer banda ancha de Internet a África, donde el cubrimiento en esta área apenas llega al 1 por ciento?
Es una gran responsabilidad, porque el déficit de doctores es muy importante en América Latina. La Fundación Carolina viene haciendo con las universidades colombianas un esfuerzo importante que tiene hoy a más de 150 profesores nacionales desarrollando su doctorado en primero, segundo, tercero y hasta cuarto año, financiados por su universidad colombiana y por la Fundación Carolina.

Este es un esfuerzo importante y esperamos que las instancias colombianas, las universidades y la propia legislación les den el reconocimiento necesario a estas titulaciones para que al regreso al país los docentes puedan desempeñar sus cargos, formar semilleros y nuevos grupos de investigación, ser líderes en la creación de programas doctorales y, en definitiva, ser multiplicadores de esa oportunidad que tuvieron.

Teniendo en cuenta el alto costo de vida de España, ¿el dinero de las becas que ustedes otorgan alcanza para vivir dignamente o deben acudir al rebusque?
En el ambiente académico se dice que las becas de la Fundación Carolina son unas de las mejores dotadas de América Latina, porque sí hay un elemento de responsabilidad por nuestra parte para garantizar que el becario que esté en España pueda no sólo cumplir con las exigencias consulares, sino también con un nivel de vida mínimo para que pueda dedicarse a estudiar y no tenga que recurrir a una fuente adicional de ingresos.

Nuestras becas se caracterizan por tener un porcentaje de la matrícula, los pasajes aéreos, los seguros médicos y 1.200 euros (3 millones 600 mil pesos) mensuales de manutención o la garantía de manutención. Así les hemos respondido a los más de 1.500 becarios que cada año llevamos a España y creemos que garantías de 1.200 euros mensuales son más que suficientes para un buen desempeño académico de un estudiante en España.

¿Qué debe hacer aquel lector de Vivir la UNAB que esté interesado en postular a una beca?
Sencillo: debe entrar a nuestra página www.fundacióncarolina.org Allí tendrá la página principal de la Fundación en España, la información detallada de todos los 240 programas que están en nuestra convocatoria, qué universidades los dictan, cuál es su contenido académico y su acreditación curricular, así como cuántas becas hay para ese programa, en qué ciudad se cursa, qué cubre cada beca… Y una vez que seleccione los programas que le interesan puede aplicar a la beca a través de la misma página web, donde encontrará todas las instrucciones para hacerlo y podrá hacerlo desde su casa. No tiene que mandar papeles ni expedientes, porque ese es un tema muy costoso para todos.

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