85 años después del primer partido

Sep 13, 2010 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Diana Cantillo
dcantillo@unab.edu.co 
La ‘ciudad bonita’ tiene equipo profesional de baloncesto desde que en Colombia se creó la Liga Profesional de Baloncesto. En aquella época el equipo era patrocinado por  Terpel Santander y llevaba este mismo nombre.
Hasta la II Copa Costeñita, patrocinada por el grupo empresarial Bavaria, en 1994, el baloncesto santandereano se alza con el título del campeonato. Para aquella época el equipo tenía por nombre Leopardos-Udes y era patrocinado por la Universidad de Santander. Éste ocupó el segundo lugar del campeonato tres veces consecutivas en los años 1995, 96 y 97.
“Del año 94 al 98 fue una época muy importante para el equipo, fue la época dorada, siempre estábamos en los primeros lugares. Luego tuvimos un decaimiento debido a que el patrocinador no nos apoyaba económicamente lo suficiente para ser un conjunto competitivo. Entonces quedábamos en el quinto o sexto puesto. Esta fue la razón fundamental para que en 2006 yo tomara las riendas del grupo. Pero ahora tenemos un equipo súper competitivo”, asegura Carlos Parra Correa, director técnico y manager de Búkaros-Freskaleche, actual equipo de baloncesto de Santander.
La crisis fue superada cuando éste pasó a manos del patrocinador Freskaleche en 2006. Ese mismo año y el siguiente, Búkaros fue campeón nacional de baloncesto. En 2008 y 2009 obtuvo el segundo lugar de la Copa Invitacional, como se le denomina al torneo del baloncesto profesional en Colombia.

Por la revancha
La Copa Invitacional 2010 empezó el tres de septiembre y tanto los jugadores como el director técnico están felices, porque si siguen ganando es muy posible que estén en las finales. Hasta el cierre de esta edición Búkaros-Freskaleche se mantenía invicto en la cuarta fecha del torneo y cómo no, si “después de estar durante dos años consecutivos en el segundo puesto, lo único que queremos es ganar”, enfatiza Carlos Parra, director técnico.
Del equipo de 2009, se mantienen cuatro jugadores: Miguel Marriaga (venezolano), David Reyes (colombo-venezolano), Ricardo Sanz y Édgar Pimienta (colombianos). A ellos se suma el regreso de hombres como Enielsen Guevara y el norteamericano Roger Washington. Las novedades del Búkaros son el sanandresano Joe Carlos Manuel, el colombo-venezolano César Silva, el colombiano John Fernando Hernández y el puertorriqueño David Cortés.
Uno de los elementos más importantes de un equipo, según Parra Correa, es que haya química entre los jugadores para que todo fluya en el terreno de juego. Éste es otro de los  logros alcanzados por el equipo porque la mayoría se conocía entre sí y los nuevos integrantes se han acomodado muy bien al grupo, como lo confirmó el puertorriqueño David Cortés: “Gracias a Dios en estas dos semanas que tuvimos de entrenamiento antes de empezar el campeonato me sirvieron para acoplarme al equipo. Mi puesta ha sido el de larga y media distancia y he podido demostrar un buen juego”.
César Silva aseguró que “todos estamos muy unidos y concentrados en el juego porque la expectativa de todos los que hacemos parte del equipo es ganarnos el campeonato”.
La fortaleza de Búkaros es indudablemente la defensa del grupo que ha permitido que continúe invicto hasta la fecha del cierre de esta edición.
“En la posición de postes tenemos a varios jugadores de la selección nacional: tenemos a Emilsen Guevara, Jhon Hernández y, también, Miguel Marriga, quien juega en la selección nacional de baloncesto de Venezuela y tenemos dos lanzadores espectaculares”, asegura Carlos Parra, y agrega que una de las debilidades del equipo es la falta de un armador. “Tenemos un armador que es David Reyes, que es muy bueno, pero necesitamos otro. Ya estamos en la búsqueda de éste y próximamente tendremos vía libre para tenerlo en Bucaramanga”.
Según el director técnico del Búkaros,  ganar el campeonato va ser aún más meritorio “porque en los equipos se ve gran nivel de competencia: por ejemplo, Piratas de Bogotá, el equipo de Cúcuta, los Arrieros de Antioquia”.
Para esta copa se invirtieron 650 millones de pesos. Freskaleche patrocinó el 65% del valor del equipo: 350 millones de pesos y colabora en asuntos de logística. Los otros 300 millones de pesos los aportan la Alcaldía de Bucaramanga, la Gobernación de Santander, la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab), la Universidad de Santander (Udes) y Comestibles La Victoria, entre otros.
Todo está en marcha para que Búkaros sea el ganador de la Copa Invitacional 2010, lo único que preocupa a los jugadores y al director técnico es la poca asistencia de público a los encuentros deportivos.

El entrenador
Carlos Parra Correa es un hombre que ha dedicado su vida a la práctica del baloncesto en la ciudad y es esa dedicación la que ha permitido sortear los momentos difíciles sin desanimar a sus jugadores, con quienes tiene una relación de padre e hijo ya que para él no sólo el trabajo físico hace a un buen deportista, también una buena educación, una mentalidad sana y buen equilibrio psicológico.
Parra, quien fue director del grupo Caimanes de Barranquilla en 1988, ha acompañado al equipo de baloncesto desde antes que éste se llamara Leopardos-Udes y continúa apoyándolo como director técnico y manager. En su labor no sólo recae la responsabilidad de llevar al Búkaros a la victoria, sino en conseguir el patrocinio necesario para tener un equipo competitivo.
Su secreto “es trabajar con profesionalidad y saber lo que se está haciendo, porque quien tiene el conocimiento tiene el poder”.
Carlos Parra es un profesional en lo que hace y lo acreditan varios títulos y reconocimientos ganados por  su labor como educador de jóvenes deportistas, no sólo por su papel en el equipo de baloncesto profesional de Santander sino como presidente, representante legal y entrenador de la escuela de baloncesto Iván Olivares, como el premio por ser el  director  de la mejor escuela de Baloncesto del país entregado por la Federación Colombiana de este deporte en diciembre de 2000.
Parra es entrenador de máxima categoría en la Federación Española de Baloncesto de Madrid, España. Entre sus reconocimientos está el de Mérito Deportivo otorgado por  la Federación Colombiana de Baloncesto en 1983, el de ‘Dirigente del año’ concedido por el periódico Vanguardia Liberal en 2007 y otro por el mismo mérito entregado por la Asociación Colombiana de Periodistas 2006-2007.
Además Carlos Parra ha escrito cuatro libros sobre la enseñanza del baloncesto como “Mejora tu forma de enseñar baloncesto” (1991) y “Metodología de la enseñanza de los fundamentos de juego” (1999).

85 años de historia

Aunque existen distintas versiones acerca de cómo llegó el baloncesto a Colombia, la más comentada por los especialistas es que fue el poeta David Martínez Collazos quien trajo los elementos básicos del juego y las nociones de éste a Bucaramanga. Y que la expansión de esta práctica deportiva por el país se debe a la enseñanza del baloncesto en los colegios.
En 1920 creció en todo el país la fiebre por el deporte con la creación en Bogotá de la Asociación  Deportiva Colombiana dando origen en 1926 a los primeros Juegos Olímpicos Nacionales que se realizarían en 1928 en la capital de la República y para los cuales el gobierno había destinado cinco mil pesos, sin embargo, el certamen nunca se realizó.
Aunque el desarrollo de Bucaramanga en el siglo XX fue discreto en comparación con otras ciudades del país, le apostó a la educación y al deporte como elementos importantes en la vida cotidiana del santandereano.  La iniciativa de que en Bucaramanga se viviera el deporte se dio por parte de académicos del momento y personalidades de la cultura y la literatura de Santander.
Por ejemplo, los primeros concursos realizados en la ciudad para escoger los deportistas que participaría en los Primeros Juegos Nacionales se dieron debido a la Unión Deportiva , creada en 1927 por el sacerdote jesuita Federico Piriz, en ese entonces rector del Colegio San Pedro Claver; el deportista Luis Emilio Garnica, y el poeta David Martínez Collazos.
La creación de esta institución, que contó con el apoyo de la Gobernación y de la Asamblea del departamento, produjo la celebración de la Olimpiada Santandereana del 17 de septiembre al 16 de octubre de 1927. En este evento deportivo, el baloncesto se jugó en el patio central del Colegio San Pedro Claver.
Para la tercera década del siglo pasado, el fútbol, el tenis y el baloncesto eran los deportes de mayor práctica en Bucaramanga, pero la ciudad y el departamento carecían de buenos escenarios deportivos. Por eso Luis Emilio Garnica, David Martínez Collazos y Gustavo Serrano Montezuma postularon a la capital santandereana como epicentro de los V Juegos Nacionales de 1940, con el fin de dotar a la ciudad por lo menos de un estadio.
Aunque la fecha de los juegos tuvo que ser aplazada un año más por demora en la construcción del estadio ‘Alfonso López’.
Esa quinta versión de los Juegos Nacionales cambió el rumbo del deporte en Colombia, ya que antes éstos se disputaban entre delegaciones de instituciones educativas y deportivas del mismo departamento. Pero desde los juegos celebrados en 1941 en Santander, el deporte adquirió un el estatus de asociado y llegaron a disputarse el título de campeón en los distintos deportes delegaciones de todos los departamentos del país. Esto gracias a la Ley 2216 expedida en 1931 por el presidente Eduardo Santos.
En dicho certamen deportivo, Santander se llevó el segundo puesto, después de Antioquia, con 10 medallas de oro, una de éstas obtenida por el desempeño del  equipo de baloncesto femenino del departamento.

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