A la izquierda de Monsiváis

Sep 29, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Pastor Virviescas G?mez
pavirgom@unab.edu.co

La primera cosa que Carlos Monsiv?is Aceves hace cada ma?ana no es persignarse ni cepillarse los dietes. Es recoger el peri?dico y revisar que su nombre no figure en la lista de muertos de ese pa?s llamado M?xico en el que hace pocos d?as aparecieron decapitadas diez personas en Yucat?n.

Lo segundo, pero de manera permanente, es ser a los setenta a?os de edad el maestro de la iron?a. Un iconoclasta a carta cabal que dice que en su ?ltimo cumplea?os no hubo torta ni invitados porque lo celebr? con su soledad, aunque ni siquiera ella asisti?.

Y lo tercero en la vida de este hombre considerado uno de los intelectuales m?s importantes de Am?rica Latina, es no claudicar en su ideolog?a de izquierda y en la defensa de la democracia, as? haya quienes insin?en que es ?terrorista?.

De una extensa producci?n literaria que incluye extensos reportajes al ?subcomandante Marcos?, h?roe de la guerrilla zapatista de Chiapas, a Monsiv?is le encanta la cultura popular, tiene su propio museo sobre el tema, y no deja de darle palo a los ?dinosaurios? del llamado Partido Revolucionario Institucional (PRI), que durante m?s de medio siglo hicieron y deshicieron con M?xico.

De no ser escritor, le habr?a gustado trabajar en la C?mara de Diputados (Congreso) de M?xico, para levantarse y aplaudir cuando alguien dijera algo inteligente, ?pero podr?a quedarme d?as y d?as sentado…?.

El autor de ?D?as de guardar?, ?Amor perdido?, ?Entrada libre? y ?Nuevo catecismo para indios remisos? -entro otras obras- atendi? esta entrevista exclusiva con 15, sin importarle que la c?mara se fijara en los huecos de la suela de su zapato derecho.

No ve sucesores de Gabriel Garc?a M?rquez, ?porque si alguien es sucesor de alguien no es un autor importante. Gabo es un milagro del idioma, (?lvaro) Mutis es un gran poeta, y los que vengan en Colombia o en otros lados ser?n igualmente irremplazables y en s? mismos consumir?n su genealog?a. Garc?a M?rquez viene de Garc?a M?rquez y va a Garc?a M?rquez?.

S?lo le molest? una pregunta, pero ?sta le sirvi? para que les respondiera a quienes lo consideran un peligro. De resto, Monsiv?is habla sin desparpajo y no teme que por sus columnas de prensa le vaya a pasar algo porque advierte -con desconsuelo- que en su pa?s no m?s del seis por ciento de los habitantes lee un peri?dico.

Escribo, declara, por la posibilidad de no ser entendido y la dignidad de ser incomprendido, para devolverle la voz a los silenciados y atender a los parias de la historia. Cada vez que puede consulta la Biblia, con lo cual acent?a a la vez su esp?ritu religioso y su agnosticismo, dos conceptos que no sabe qu? hacer para combinarlos pero al fin de cuentas dice que ?creo menos y siento m?s?. Y lee, advierte, para tener la garant?a de no estar perdiendo el tiempo viendo telenovelas.

?Ha intentado desenmara?ar esa pregunta de qu? son los latinoamericanos?

Nunca he intentado tal osad?a, pero podr?a decir que somos aquellos que hacemos la pregunta sabiendo que la respuesta est? oculta en un cofre en el fondo del mar y que sin embargo vamos a seguir formul?ndola, porque es m?s dif?cil abrir el cofre que dejar de hacer la pregunta.


?A qu? pa?s se imaginaba que estaba allegando?, porque muchos colombianos que van a M?xico piensan que todas las mujeres se llaman Mar?a o Guadalupe y los hombres tienen sombrero de charro y van a caballo.

No era tan espec?fico como eso, que es una descripci?n por lo pronto acertada y veraz. Cuando dije voy a Colombia, en primer lugar tuve la precauci?n de comprar impermeables y paraguas porque me dijeron que llov?a todo el tiempo. ?No s? si ha o?do hablar de un departamento de Colombia que se llama Macondo? Me dijeron que ca?a tanta agua que decidieron participar de ese beneficio al resto del pa?s.

Luego supe que Colombia oscilaba entre la violencia y la paz, pero que ten?a una inclinaci?n profunda por la paz y entonces eso me alent?.

Despu?s supe que hablaban el mejor espa?ol de Am?rica Latina, pero eso ya no me alent? tanto porque no creo que sea muy dif?cil considerando lo que pasa en Espa?a.

Y un dato que s? ten?a en el imaginario colectivo: que todos los colombianos profesan la m?s impresionante cortes?a y que le hablen de usted a todos, hasta para rezar, porque en ning?n pa?s del mundo le hablan de usted a Dios.


Hay m?s de veinte libros de su autor?a, sin contar las compilaciones y los pr?logos. ?Qu? lo lleva a seguir escribiendo y tener una obra tan grande como la suya?

El alguna vez leer sin rubor lo que escribo. Le hablo de usted a lo que escribo y le pregunto ??y usted piensa que esto no me debe avergonzar? Como todav?a no obtengo respuesta por eso persisto.


?Ha dejado de escribir de alg?n tema? ?se ha autocensurado?

Debo confesar que a los ocho a?os le promet? a San Felipe de Jes?s que no tendr?a relaciones sexuales hasta que ?l me lo permitiese. De los ocho a?os en adelante he esperado la respuesta, y aunque no le voy a decir qu? ha pasado, pero eso me veda referirme al tema de la sexualidad. Ese tema lo tengo absolutamente cancelado.


Usted dice que entre las frases que m?s le han calado est?: ?Si el aborto se hubiese permitido en ?pocas de nuestro se?or Jesucristo, ?ste probablemente no habr?a nacido?. ?Tanto como para tatu?rsela en su cuerpo?

Tatu?rmela no, porque lo que he prometido tatuarme es la Constituci?n de mi pa?s y eso es por condimentar mi patriotismo con la seguridad de que cuando dirija la mirada a mi brazo ah? estar? el art?culo 44.

La frase que usted menciona la pronunci? don Felipe de Jes?s Cueto, obispo de Tlanepantla, que es parte del Estado de M?xico. No la quiero explicar porque si el lector de 15 no la capta as? en su profundidad, ya no captar? nada jam?s. Por eso la llevo en la memoria como si fuera una canci?n muy inspirada, como decir ?amor, naci? de mi, naci? de ti, de la esperanza…?.


?M?xico se ?colombianiz?? con el crimen y el narcotr?fico?

Esa es una expresi?n que se ha usado mucho y que provoc? que por lo menos tres embajadores de Colombia protestaran, porque incluso un secretario de Gobernaci?n lleg? a usar la frase y entonces el embajador protest? y me pareci? justo que lo hiciera. Dej? de usarse hace tiempo y ahora en algunos medios de comunicaci?n, de un modo ventajoso, se dice que ?Colombia se est? mexicanizando?.

No se trata de esa influencia mutua de trasladar a la nacionalidad el impacto de algunos tr?ficos. Lo que veo claro en el caso de M?xico es la ?colombianizaci?n? de la cumbia. Hay por lo menos dos barrios en Veracruz y Monterrey que se dicen colombianos por la cumbia y el vallenato, que tienen una fuerza y una impregnaci?n enormes, que no recordaba desde el mambo. A eso se le suma la presencia de escritores y las telenovelas que han trastocado el sentido de las telenovelas mexicanas porque hace mucho que no hay una telenovela de mi pa?s con ?xito y entonces han adaptado estructuras de Colombia.

Ah? debo mencionar que un punto aparte es ?Betty, la fea?, que ha ?colombianizado? parcialmente al mundo y es una telenovela que no acaba nunca porque despu?s de la versi?n colombiana vino la mexicana, luego la norteamericana… En el momento en que pase la versi?n iran? ya veremos.


?Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos? ?M?xico sigue siendo el ?patio trasero? de Washington?

Eso lo dijo Porfirio D?az, un dictador que procur? ir m?s all? de Dios en cuanto al tiempo de permanencia en el poder y que tambi?n quiso reconciliarse con Estados Unidos de tal manera que pudiera protegerse con las barras y las estrellas. Lo de ?patrio trasero? lo us? un presidente de Estados Unidos (Ronald Reagan) y no fue muy bien visto.

Lo que s? queda claro es que estamos totalmente a disposici?n de la econom?a norteamericana, que el racismo estadounidense que es abundante y ?ltimamente particularmente agudo, nos ha hecho un da?o enorme, y que -entre otras cosas- por eso M?xico no ha tenido una relaci?n f?rtil con el resto de Am?rica Latina por la obsesi?n de concentrarlo todo en Estados Unidos, al grado de que en este momento se ven las pr?ximas elecciones de ese pa?s como parte del repertorio pol?tico nacional.


El 1 de enero de 1994 estall? en las selvas de Chiapas la revoluci?n zapatista al mando del subcomandante Marcos. ?Qu? qued? de la proclama por los derechos de esa gente tan abandonada del sur de M?xico?

Los dos o tres primeros d?as no era una ilusi?n de revoluci?n, sino un deseo de sacrificio, iban a morir, porque el primer documento que era francamente estrepitoso terminaba diciendo que iban a entrar al Z?calo gritando ??viva la libertad!?, pero ellos sab?an que no iban a ir a ning?n lado.

Cuando empieza la resistencia nacional contra la decisi?n de bombardear y extinguirlos, es cuando surge el movimiento. Eso es el 6 de enero cuando la sociedad civil se lanza a las calles a decir ?paz?. Entonces (Carlos) Salinas se ve obligado a suspender la acci?n de exterminio y Marcos tiene la posibilidad enorme de usar la inteligencia que de alguna manera el anonimato le concedi? y producir algunos de los mejores documentos que conozco sobre la cuesti?n de la raza y del racismo. Sobre todo uno que dice ??de qu? tenemos que pedir perd?n?

Despu?s de eso suceden muchas cosas. En 2001 tienen una entrada apote?sica a la Ciudad de M?xico; el Senado promulga una ley ind?gena que va contra la sensatez; Marcos y el Ezln (Ej?rcito Zapatista de Liberaci?n Nacional) se resienten y se hacen a un lado, y esa decisi?n de no convertirse en un partido regional extingue casi todas las posibilidades del movimiento.


?Por qu? raz?n usted defiende al ex candidato presidencial Andr?s Manuel L?pez Obrador (Partido Revolucionario Democr?tico, PRD), quien en palabras del periodista Joaquim Ibarz, ?es un dirigente populista que quiere acabar con las instituciones, ordena asaltar el Congreso durante 16 d?as y busca la ingobernabilidad del presidente Felipe Calder?n (PAN)?

No es la defensa de L?pez Obrador porque no la necesita, pero s? dir? por qu? apoyo un movimiento cr?tico y es porque creo que el pa?s lo necesita y porque L?pez Obrador no es el dirigente populista que est?n describiendo. Populistas lo son todos los pol?ticos mexicanos si entendemos por populismo un discurso que intenta representar a como d? lugar al pueblo.

No fue un asalto de 16 d?as al Congreso porque eso suena como a una operaci?n de pel?cula norteamericana con Bruce Willis. Fue una decisi?n de los senadores y diputados del PRD de presionar para que hubiese un debate sobre el asunto energ?tico. Se concedi? el debate? y ha sido de las cosas m?s importantes que se han dado en el pa?s y lo ha reconocido gente como Carlos Slim (el hombre m?s rico del planeta), que no es precisamente la representaci?n de la izquierda delirante. El apoyo a la exigencia de un debate era un deber ciudadano. Nunca apoy? la toma de las tribunas. Es una atribuci?n suya que me concede la capacidad de desdoblarme.

En lo otro, no creo que se haya planteado la ingobernabilidad. Para empezar hay una trampa. L?pez Obrador no dijo ?Al Diablo con las instituciones?; dijo ?al Diablo con sus instituciones?, lo cual es una cr?tica al modo como han funcionado varias instituciones y as? lo han venido repitiendo gente del PRI y del PAN.

Lo que no esperaba de don Joaquim era un golpe tan gratuito, innecesario y francamente injusto como el de hablar del ?terrorismo verbal? que hemos ejercido. Creo que defender puntos de vista de acuerdo a los derechos constitucionales y hacerlo en p?blico no es ?terrorismo?, sino el mejor y el m?s sano ejercicio de lo que est? a nuestro alcance que es el uso de la libertad de expresi?n.

Si se quiere seguir viendo en L?pez Obrador el origen de todas las desgracias, se tendr? una raz?n parcial porque el origen de todas las desgracias est? en tantos lados al mismo tiempo que ver a un monopolista en donde hay una cantidad de causas es conceder demasiado.


Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox, Felipe Calder?n… ?qu? es lo peor que le ha podido suceder a M?xico?

Sin ir muy lejos, el PRI. Setenta y un a?os de un mismo partido en el gobierno o de un mismo grupo con sus relevos en el gobierno, corrompi? demasiado, cre? un sistema de acatamientos verbales fastidioso y con frecuencia repugnante. Encabez? la producci?n masiva de dinast?as ?vidas, logreras, saqueadoras, y le quit? todo sentido de espontaneidad, creatividad e imaginaci?n al ejercicio de la pol?tica. Lo que sigue son las derivaciones de una clase pol?tica que no ha logrado desprenderse de lo que fue la era del PRI.


?C?mo ha logrado usted sobrevivir en un M?xico de corruptos como los del PRI, donde han asesinado candidatos, cardenales y periodistas?

?Y los del PAN (Partido de Acci?n Nacional) tambi?n! De cualquier manera hay un espacio para la libertad de expresi?n y lo he logrado porque sin esa libertad de expresi?n ya el pa?s no se concebir?a. M?xico es un pa?s mucho m?s democr?tico de lo que se anuncia en las decisiones autoritarias, porque es una democracia que desde abajo se ha ido ampliando. Hay cr?tica y un debate impresionante. No digo que las decisiones b?sicas cambien pero es una sociedad que oscila entre un debate devastador, al fin de cuentas provechoso, y una concentraci?n autoritaria, y uno puede sobrevivir, pero no a la situaci?n econ?mica que nos ha ahogado a todos. Es una situaci?n internacional y el desastre de la econom?a norteamericana est? afligi?ndolo todo.


A distancia, ?qu? concepto tiene de las Farc?

Desde hace mucho tiempo pienso que a nombre de los ideales revolucionarios no se puede secuestrar a nadie, lo cual me qued? muy claro desde el secuestro de Aldo Moro (en Italia). Sigo considerando que el secuestro es la forma m?s ignominiosa de plantearse como grupo que intenta el cambio. El M-19 desde el asalto al Palacio de Justicia me provoc? un rechazo, sin estar atribuy?ndole todo lo que sucedi? en esa tragedia, pero ciertamente hay acciones de audacia revolucionaria con las que no estuve de acuerdo.

La cr?tica y la movilizaci?n me parece important?simo, pero despojar de su libertad a una persona a nombre de ideales, no lo entiendo.


?En la Latinoam?rica de hoy es v?lido seguir defini?ndose como una persona de izquierda?

No es como yo me defina. Puedo en este momento definirme como fil?ntropo de la filatelia y da igual. En una regi?n tan asolada por la injusticia no estar en contra de ella todo lo activa, creativa y conceptualmente que se pueda, es inadmisible. Si estar en contra de la desigualdad de una manera adem?s no generalizada, sino puntual, es ser de izquierda me parece que est? bien.

Ser de izquierda como entonador de las glorias de una dictadura, no; pero oponerme a la injusticia social y a la impunidad de la clase gobernante, hoy tan neoliberal, es una obligaci?n moral.


?En ese tri?ngulo Ch?vez-Morales-Correa usted ve el ?Eje del mal??

No veo ning?n ?eje del mal?; veo s? acciones con las que no estoy de acuerdo, especialmente en el caso de Ch?vez, pero cuando noto la habilidad y la malicia con que se reconcilia con el rey Juan Carlos, de Espa?a, y con la camiseta de ??Por qu? no te callas!?, encuentro que tiene algunos m?ritos de comportamiento pol?tico. No apruebo desde luego ese ?socialismo o muerte? que prodiga, ni sus acciones autoritarias ni su empecinamiento en decidir que la ?ltima palabra antes de la iluminaci?n verbal del petr?leo es la suya.

Pero el ?eje del mal? no, y sobre todo viendo lo que le ha hecho al mundo George Bush (presidente de E.U.), que ha sido uno de los seres m?s da?inos de que hemos tenido noticia. Entonces para llamar ?eje del mal? a otros gobernantes, necesitar?amos medirlos con Bush.


?Qu? concepto tiene de ?lvaro Uribe V?lez?

El concepto que tenga de Uribe no lo puedo decir en Bucaramanga porque tengo instrucciones en Bogot? de que solo lo diga en Managua.


Entonces ya que estamos en Colombia y no en Nicaragua, ?qu? opina de su presidente Daniel Ortega, que tumb? al dictador Anastasio Somoza y ahora parece enloquecido?

Opino de ?l lo que opinan nicarag?enses a los que admiro como Sergio Ram?rez, Ernesto Cardenal y Carlos Mej?a Godoy. No s? si gobernar del modo m?s desafortunado es enloquecer, pero si esto es as? ha enloquecido, es una persona que no respeta en lo m?nimo el voto que le fue conferido, que ha logrado haza?as como meter de vicepresidente a uno de los ?contras? y que tiene adem?s una pol?tica activa en materia de bio?tica inadmisible, as? como toda su palabrer?a religiosa que est? ?nicamente al servicio de un poder fren?tico que pueda llevar al adjetivo enloquecido. Pero no quiero hacer de Ortega un caso cl?nico; lo que es ?l es un hombre que usa el poder de un modo abusivo.


?Cu?l es su clave para combinar con ?xito sarcasmo y argumentos?

Si me pongo a contestarle equivaldr?a a admitir que tengo ?xito y que combino. Si me pongo a descifrar cu?l es mi t?cnica y a creerme que esa t?cnica funciona, estar? cayendo en el extremo opuesto, en el anegamiento por el rid?culo.


?Cu?l es la peor herej?a ha hecho o le gustar?a hacer?

?Aprenderme el nombre de todos los santos y prolongar la agon?a de tal modo que alcance a decirlos.

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