Belisario no ha contado toda la verdad

Nov 1, 2005 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

El nombre de Gustavo Francisco Petro Urrego está presente en la mayoría
de debates candentes que se llevan a cabo en el Congreso de la República.
Desde las denuncias de corrupción en el caso del Banco Andino hasta el
señalamiento a inspiradores y cómplices de los grupos paramilitares.

Fue elegido a la Cámara de Representantes por la circunscripción
de Bogotá en representación del Polo Democrático Independiente
(PDI) y en el pasado militó en el movimiento guerrillero M-19, más
en el terreno político que en el militar porque su contextura no se lo
permitía. Pagó varios meses de cárcel en La Picota por
porte ilegal de armas, estudió economía, es su segundo período
en el Congreso y en el 2004 fue escogido por sus colegas como el más
destacado.

Sin pelos en la lengua califica de "asesino" al coronel (r) Luis
Alfonso Plazas Vega y manifiesta que después de los hechos del Palacio
se inició en Colombia el reinado de la impunidad. 15
habló con él.

?Qu? lección queda de la toma?
El Palacio de Justicia es una especie de quiebre en la historia de Colombia.
En el Palacio se asesinó por parte de las Fuerzas Militares a la escuela
más democrática de justicia que había en Colombia, porque
se sentían juzgadas por crímenes de lesa humanidad por esta justicia.

A partir de entonces es que se inicia la guerra sucia en Colombia, el reinado
de la impunidad. No solamente murieron 100 personas en el Palacio; a partir
de allí murieron 4.000 militantes de la Unión Patriótica
(UP) y 30.000 ciudadanos colombianos que por pensar en forma diferente fueron
acribillados, descuartizados a lo largo y ancho del país en los años
subsiguientes, sin que hubiera un solo castigo para los culpables. El Palacio
de Justicia es el inicio de ese episodio que no ha terminado en Colombia y que
muestra la muerte de la justicia y el reinado de la impunidad.

?Qué buscaba el M-19 con la toma?
Juzgar al presidente Belisario Betancur por haber traicionado los acuerdos
de paz con el M-19.

El coronel (r) Plazas Vega afirma que la toma fue financiada por el
narcotráfi co. ?Usted qué responde?

Es una afirmación que proviene de un asesino.

?Pero qué fundamento puede tener?
Quien quiera creerle a los asesinos, que le crea. Para que Plazas Vega pueda
seguir sin que lo juzguen, tiene que legitimar su asesinato con una afirmación
como ésta.

?Será que nunca habrá claridad sobre el paradero de los
desaparecidos?

Pues pregúntele a Plazas Vega qué hizo con los desaparecidos.

?En el caso del presidente Betancur la historia lo juzgó debidamente?
Belisario no ha sido capaz de contarle toda la verdad a los colombianos, y aún
estamos esperando que lo haga.

?El desenlace de la toma fue la condena a muerte del M-19 o qué
fue lo que llevó a su crisis y dejación de armas?

El M-19 después del Palacio de Justicia mantiene 4 años consecutivos
de lucha armada, incluso con operaciones igualmente poderosas. Lo que pasa es
que la acción de Palacio lo aísla de la población colombiana
y sólo hasta 1989 vuelve a construirse un puente entre el M-19 y la sociedad
colombiana que es en la fase electoral para la Constituyente del 91.

?Pasado este tiempo cómo se siente usted frente a este capítulo?
Tenemos que volver 20 años atrás para que vuelva a haber justicia
y verdad.

?Qué le espera al país?
Mientras no haya justicia y verdad al país le espera desangrarse en medio
de un Estado al mando del narcotráfico.

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