Comprendiendo los entornos laborales en las organizaciones

Oct 5, 2018 | Oferta educativa

Con la idea de ir abonando una semilla, las facultades de Ciencias de la Salud y Ciencias Económicas, Administrativas y Contables, en alianza con CORE School of managment, vienen impulsando la formación en Neurociencia Organizacional, una disciplina que juega “un papel clave en la comprensión de los mecanismos neurocognitivos y sociales que guían la conducta al interior de las organizaciones. Recientes avances teóricos y metodológicos, están permitiendo a la Neurociencia entender los mecanismos cerebrales responsables de la toma de decisiones, emociones,  actitudes y conductas en entornos laborales”, manifestó el profesor Mario Alberto Rosero Pahi, profesor asociado del programa de Psicología.

Uno de sus valiosos aportes, según Rosero, es brindar “la posibilidad de ofrecer oportunidades fundamentales para identificar, predecir y mejorar la capacidad de liderazgo, así como el bienestar y productividad de los individuos pertenecientes a los diferentes tipos de organizaciones”. Por esta razón, la alianza entre estas dos facultades y CORE realizó el primer Simposio Internacional de Neurociencia Organizacional, en el Auditorio ‘Jesús Alberto Rey Mariño’ del campus central ‘El Jardín’, en cooperación con el semillero de Neurociencia Cognitiva y Traslacional. Dicho evento contó con la participación de William Becker, profesor asociado del  Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (USA). El simposio giró en torno a dos temas centrales: el primero consistió en los fundamentos y retos de la Neurociencia Organizacional, y el segundo trató el tema del contagio emocional, es decir, cómo las emociones se propagan automática e inconscientemente en entornos organizacionales.

“Estamos muy contentos con el desarrollo del evento, contó con una asistencia muy nutrida y se generó un espacio importante para el intercambio de ideas y conocimiento, además, se generaron oportunidades para cooperación internacional en docencia e investigación. Sin duda fue un escenario propicio para construir academia”, concluyó el profesor Rosero.

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