Dedicación y amor por lo que hace

Abr 22, 2015 | Institucional

A sus 20 años John Andrés Ayala Angarita, rompe con el estereotipo de estudiante universitario regular, ese que  divide su tiempo entre clases, amigos y rumba. Para este cucuteño, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas, su principal hobbie es aprender y desarrollar herramientas de la mano de la tecnología.

Su excelente rendimiento académico y especialmente la pasión que siente por lo que hace, lo llevaron a ser el primer Microsoft Student Partner de la UNAB.  El nombramiento se realizó en diciembre pasado en Bogotá.

¿Cómo llegaste a ser Student Partner de la multinacional de software?  

John Andrés Ayala: Desde hace un par de años he estado muy pendiente de las tecnologías de Microsoft, porque un profesor me propuso crear una célula de Microsoft aquí en la Universidad. Empezamos a trabajar en conjunto con la línea que maneja esta empresa para la academia y así me di a conocer en su entorno.

Dependiendo del número de universidades de una misma ciudad que tengan convenio con ellos, se designan más o menos Students partners. Mientras Bogotá y Medellín tienen más de uno, yo estoy para la zona de Santander y Norte de Santander.  

¿Cuáles fueron los requisitos que debiste cumplir para ser elegido?

J.A.A: Me pidieron el promedio académico, una carta de recomendación por parte de la Facultad y dos meses de prueba durante los cuales tuve que realizar unas tareas puntuales usando herramientas de Microsoft.

¿Qué funciones tienes como Student partner?  

J.A.A: Difundir la plataforma con la que contamos para descargar software gratuito, estar pendiente de la vigencia de las licencias, asesorar a otros estudiantes que tengan dudas sobre las herramientas de Microsoft y que pertenezcan a las universidades que tienen convenio con la empresa.

¿Qué beneficios obtienes?

J.A.A: No existe ninguna remuneración económica, sin embargo al ser Students partners tenemos prioridad para participar de convocatorias para viajes, capital semilla y desarrollo de ideas. También hay concursos que son exclusivos para la comunidad de Microsoft students, estamos más cerca de la compañía, nos damos a conocer y nos invitan cuando van a hacer reclutamiento de personas. Es una buena experiencia para la hoja de vida.

Además de estar vinculado a este programa de Microsoft, eres representante al Consejo Estudiantil, líder de un semillero de investigación y tutor para los estudiantes de primeros semestres ¿Por qué hacer tantas cosas?

J.A.A: Desde que entré a estudiar me he dedicado de lleno a esto, paso mi tiempo aquí de lunes a sábado. Dedico siete horas de la semana a dar tutorías, los sábados en la mañana estoy con el semillero de video juegos y este semestre estoy viendo nueve materias, así que no queda mucho tiempo libre, pero estoy haciendo lo que me gusta, este es mi tiempo de ocio.

Me gusta estar  pendiente de la Facultad, porque le cogí amor a la UNAB y creo que si trabajo por hacerla quedar bien, me va a hacer quedar bien a mí y me agrada contribuir a la buena imagen de la Universidad.

¿Qué proyectos tienes con el semillero?

 J.A.A: Tenemos un gran proyecto que es hacer un juego sobre Súper Pan, este personaje Bumangués que alimenta a personas de la calle. Queremos apoyar su labor, que por medio del juego lo conozcan y sepan qué hace, quién es, dónde está localizado.

 Estamos trabajando en este proyecto desde hace aproximadamente tres meses y esperamos  tenerlo listo para el segundo semestre de este año.

¿Cómo te proyectas en el campo profesional?

J.A.A: Me veo como un desarrollador. Me gusta estar metido en todo y no me podría enfocar en un solo aspecto, lo mío es la tecnología. Además el estar trabajando en tantas cosas, me ha permitido conocer gente talentosa, buena en lo que hace y formar equipos de trabajo para desarrollar ideas.

Mi meta es crear una empresa de desarrollo.

¿Qué opinan tus papás sobre tus proyectos?

J.A.A: Ellos me apoyan, me dicen que haga lo que yo crea que está bien. Es muy importante contar con ese apoyo por parte de la familia. De mi mamá aprendí la disciplina y mi papá me despertó las ganas de aprender, porque cuando estaba en primaria y tenía problemas de matemáticas que no entendía, él siempre sabía la respuesta. 

 

 

Tomado de “Yo soy autónomo” revista.

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