Discurso de Grado

Dic 16, 2019 | econtable-20

En ceremonia realizada el pasado viernes 13 de diciembre la Universidad Autónoma de Bucaramanga – UNAB, graduó como contador público al jóven Camilo Andrés Calonge Pizzirusso, con la máxima distinción de Suma Cum Laude que otorga la institución.

Compartimos su discurso como graduado desctacado.

Buenos días a todos los presentes; directivos, profesores, padres de familia, hermanos, amigos y compañeros.

Hoy es un día muy especial para todos los que estamos presentes en esta ceremonia de grado, donde tengo el honor de expresar en representación de todos los graduandos, unas últimas palabras en esta etapa tan especial que culmina, la universidad.

Quiero darle inicio a mi discurso con esta frase que siento que nos representa a todos los estudiantes en este auditorio: “Un poco más de persistencia, un poco más de esfuerzo, y lo que parecía irremediablemente un fracaso puede convertirse en un éxito glorioso” Elbert Hubbard.

Todos en algún momento de nuestra carrera sentimos que no podíamos lograr ciertos objetivos, aprobar cursos, parciales o que simplemente lo que estudiamos no era lo nuestro, pero hoy estamos aquí porque demostramos que dando lo mejor de cada quien, se pueden alcanzar las metas. Hoy alcanzamos un gran logro, un gran éxito como lo menciona la frase, y llenamos de felicidad y orgullo a las personas que nos rodean.

Llegué a Bucaramanga en el año 2013, luego de graduarme como bachiller académico en el colegio Liceo Panamericano Campestre de la ciudad de Sincelejo, con una mochila llena de sueños por cumplir al igual que todos ustedes. Decidí iniciar mis estudios en el programa de administración de empresas de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, asesorado por mis familiares y reconociendo que mis mayores fortalezas estaban en las matemáticas y la estadística, sintiendo que de esta manera podía sacarle provecho a esta carrera. No fue fácil adaptarme inicialmente a esta ciudad y a la universidad, estar lejos de los familiares con los que siempre has vivido y las amistades con las que siempre has compartido no es sencillo.

Mis primeros resultados como estudiante universitario no fueron los mejores y estaba muy presionado por demostrarles a mis familiares y amigos, que podía destacarme en mis estudios dentro de la universidad. Poco a poco fui encontrando la comodidad en la ciudad y de la mano de Dios, con disciplina y un excelente grupo de trabajo, los resultados se comenzaron a dar.

Al terminar mi primera carrera como administrador de empresas en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, sentí mucha felicidad al ver el rostro y el orgullo que sintieron mis familiares por el reconocimiento obtenido como Magna Cum Laude, al igual que una gran satisfacción propia por el deber cumplido. He aquí donde encuentro la similitud con la frase mencionada inicialmente, luego de grandes esfuerzos, llegaron las recompensas.

Ese día, por muy poco no fui elegido para dar el discurso de grado, pero desde ese momento me planteé la meta de alcanzar en esta segunda carrera como contador público, nuevamente un reconocimiento y dar un poco más de mí para tener esta oportunidad.

Al igual que mi historia de vida como estudiante, todos nosotros vivimos muchos momentos de alegría dentro de la universidad, hicimos nuevas relaciones, nos reímos, nos estresamos, dejamos tareas para última hora y nos llevamos grandes anécdotas de esta bonita experiencia.

Durante estos años de estudio no fue fácil alcanzar este logro, ser parte de nuevos grupos de trabajo, cumplirle a la empresa que me dio mi primera experiencia laboral y seguir adelante en la música, representaron grandes desafíos a lo largo de esta etapa de mi vida.

Fue indescriptible el momento en que me notificaron que en esta fecha tan especial, debía dirigir unas palabras hacía todos ustedes, ver a nuestros familiares orgullosos por los resultados alcanzados es algo que no tiene precio.

Confieso que esperé este momento durante mis tres últimos años de vida y aunque no lo crean, no sabía qué expresarles con mi discurso cuando me senté a escribirlo. Hoy les digo que lo mío no son los discursos, pero me esforcé por dejarles una gran enseñanza y unas palabras que sean recordadas en nuestro día de graduación.

En este día siento que nos llevamos las herramientas necesarias para enfrentarnos a este mundo competitivo en nuestras distintas profesiones. La UNAB nos preparó para desempeñarnos como grandes profesionales en las distintas áreas, con los conocimientos necesarios, la madurez requerida, acompañado de la responsabilidad y ética que caracteriza a los egresados de esta institución.

A lo largo de todo el proceso académico logramos crecer como personas, maduramos en muchos aspectos de nuestras vidas, adquirimos mayores responsabilidades y conocimos personas que nos dejaron grandes enseñanzas, por este motivo debemos reconocer que hoy somos grandes profesionales. El tiempo pasa, es gracioso ver una foto de cada uno de nosotros cuando estábamos en primer semestre, cuando sentíamos que este momento estaba demasiado lejos y que “faltaba mucha tela por cortar”. Muchos pasamos de ser completamente desconocidos a grandes amigos, a conformar un grupo donde existía mucha colaboración, y compañerismo donde a pesar de dejar muchos compromisos para última hora, nos brindábamos ese apoyo necesario para salir adelante. Quiero que cada uno de nosotros siga guardando esas ganas de aprender y seguir adelante, emprender proyectos y cumplir poco a poco los objetivos de nuestras vidas.

Es prácticamente imposible decir que no se nos presentarán dificultades al momento de ejercer nuestras profesiones, pero tendremos que llenarnos de calma y ser conscientes de que podemos lograr todo lo que nos propongamos, tengan en cuenta que al final nadie va a recordar cuántas veces caíste, sino las veces que te levantaste.

Es importante que tengamos claro que esto apenas es el comienzo de una gran vida que tenemos por delante, donde no podemos perder esas ganas de triunfar y de prepararnos para ser mejores profesionales y sobre todo mejores personas, donde ejerzamos nuestras profesiones de manera ética y sin causarle perjuicios a nadie. Hay una frase que debemos poner en práctica para la vida y es la siguiente: “El hombre que se gradúa hoy y deja de aprender mañana, estará sin educación pasado mañana” Newton D. Baker.

Por último, a nuestros familiares, quienes se esforzaron por brindarnos la mejor educación y soñaron con que llegara este momento de vernos en nuestra graduación, gracias. Gracias por todo el acompañamiento a lo largo de este ciclo de vida, gracias por toda la educación que nos dieron desde pequeños, buscando siempre un mejor futuro para nosotros. Gracias porque nos acompañaron en nuestros momentos de felicidad cuando nos iba bien en las distintas materias, al igual que fueron nuestra fuerza en los momentos donde todo parecía derrumbarse. Gracias por ayudarnos a cubrir los costos de la carrera universitaria, siempre nos dieron prioridad, sacrificando sus propios gustos.

A nuestros profesores, gracias por trasmitirnos sus conocimientos, gracias porque la vocación que desempeñan no es fácil, disfrutaron sus clases como si fuera la primera y siempre buscaron diferentes métodos para que el aprendizaje fuera más sencillo. Gracias por toda la paciencia que nos tuvieron porque en muchas ocasiones no cumplimos con nuestros deberes y se esforzaron por darnos oportunidades para alcanzar nuestras metas. Hoy muchos además de representar esa figura de docentes y de guías para nosotros, se convirtieron en grandes amigos y colegas.

Gracias a los directivos y administrativos porque cada día se esfuerzan por crear nuevos proyectos en beneficio de todos los estudiantes, realizando mejoras en las instalaciones, buscando una mayor calidad en la educación que nos brindan y creando un espacio que le permita a los estudiantes desarrollarse, cumplir todos los sueños y expectativas que traen al momento de ingresar a la institución.

Para cerrar y lo más importante de este discurso, gracias a Dios por permitirnos estar en esta ceremonia, porque sin Él no hubiese sido posible alcanzar este logro y porque sé que nos tiene aquí para alcanzar grandes triunfos.

Gracias por permitirme compartir estas palabras con todos ustedes, felicidades graduandos y el mayor de los éxitos para sus vidas. Tengan presente ¡LA UNAB SIEMPRE SERÁ NUESTRA CASA!

Carlos Andrés Calonge Pizzirusso
Contador Público | UNAB

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