Dos estudiantes de la UNAB portan la antorcha del vallenato

Mar 19, 2007 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
Aunque la idea les causa agrieras a quienes están aburridos con tanto gritos de “ay, hombe”, Milton Javier Pinto Mendoza y Luis Alberto Vásquez Uribe han hecho caso omiso de sus críticos hasta el punto de que hoy tienen el portal de la Internet más consultado por los seguidores de la música vallenata que cunden por estas tierras.

Estos dos jóvenes estudiantes de octavo semestre de Ingeniería de Sistemas son los artífices de mibucaravallenato.com, un lugar en el que se puede encontrar desde la letra de las canciones hasta video-entrevistas con los protagonistas, pasando por las 40 piezas más sonadas, un chat con promotores, compositores y cantantes invitados, así como enlaces con emisoras en línea que durante las 24 horas del día lo único que hacen sonar es vallenato.

Milton Javier y Luis Alberto afirman que desde hace un año y medio llevan la antorcha del vallenato, porque ningún proyecto similar les pisa los talones. Y es que esa iniciativa, que en principio tuvo la aceptación de su círculo de amigos y apenas registraba 18 ó 20 entradas diarias, hoy llega a los 9.000 usuarios por día, una cifra que causa asombro entre quienes quisieran ganarlos para otros géneros musicales o para otros propósitos culturales.

Ellos se sienten contentos porque los buscan de las casas disqueras, los organizadores de conciertos y hasta los propios cantantes que les quieren entregar un adelanto de su próximo álbum o regalar camisetas para sus fanáticos.

Milton es el subdirector y webmaster, mientras que Luis Alberto aparte del ser el director, es el relacionista de esta empresa que les genera ingresos considerables por concepto de publicidad, así diga con modestia que apenas llegan “al -salario- mínimo”.

Su símbolo es una hormiga culona que toca un acordeón, y Luis Alberto se da el lujo de afirmar que cuenta con corresponsales en Colombia y otros países como Venezuela, México y Estados Unidos, desde donde les envían fotografías, reseñas y notas.

El chispazo les surgió por todo lo que han aprendido en la Universidad y ellos decidieron concretarlo en torno al vallenato, porque no ocultan su gusto por esa música venida de los departamentos del Cesar y La Guajira.

“Hay pocas páginas de Internet dedicadas al vallenato, las cuales están basadas principalmente en letras de canciones y notas, pero nosotros enfocamos nuestro conocimiento en diseño web en mostrarlo de otra forma, de manera interactiva para darle gusto a quienes nos consultan”, dice Luis Alberto.

“Innovamos con video-entrevistas realizadas en flash, las cuales llaman la atención, y descargas de éxitos musicales en vivo, no originales para evitar problemas de derechos de autor”, precisa.

“Lo que nos llena de orgullo es que por medio de Google mucha gente de diferentes países nos escribe. Tenemos cuatro lugares de servicio al usuario que atendemos con alguna frecuencia, porque no podemos descuidar los trabajos de la Universidad. Nos han dicho que ni en Valledupar hay un sitio web tan interesante como este”, dice Vásquez Uribe.

También los han entrevistado en emisoras regionales y del exterior para que cuenten detalles de su iniciativa y recientemente “mojaron” página en la sección Tecnología de Vanguardia Liberal.

Hablan con soltura y familiaridad de Peter (Manjarrés), Luifer y Kaled (Morales), por lo que hay que interrumpirlos para que expliquen a quién se están refiriendo. Lo mismo cuando se refieren a la “nueva ola”, aguas en las que naufragamos los no iniciados en ese mundo de la caja y la guacharaca.

“Somos una vitrina enorme y nuestro sueño es codearnos con las emisoras de radio especializadas en vallenato y solidificarnos como empresa”, concluye Vásquez Uribe, quien habla de tú a tú con Silvestre y Wilfran, otros dos nuevos exponentes de la “nueva ola”.

“Se recibe el material de Jorge Oñate, Los Zuleta y Diomedes Díaz, que ni sabrá coger un ratón (mouse), pero nuestro fuerte son los artistas de la ‘nueva ola’ que nos toman con seriedad y saben lo que es Internet”, dice.

Para terminar e ilustrar a quienes no sabemos por qué hay que subirle tanto el volumen a los vallenatos o adaptar los automóviles con estridentes parlantes, Vásquez define a la “nueva ola” como “aquel vallenato nuevo, de muchachos, que no es sólo para cantar y tomar licor, sino también para bailar, que no se queda en los instrumentos tradicionales sino incorpora bajo, guitarra o saxofón, aunque también gritan ‘ay, hombe’ porque es parte de las raíces”.

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