Egresada de la UNAB es el nuevo aliento

Sep 30, 2005 | Institucional

A los nueve años de edad, su padre le dijo que algún día sería rectora de la Escuela Normal Superior. Hoy, 31 años después, esta premonición se ha hecho realidad.

Gustosa, Piedad se le ha medido de lleno a esta responsabilidad. Sus alumnos y alumnas ?porque desde hace cinco años la institución es mixta? le rodean, le llaman Pía y le reclaman que vaya pronto a ponerse la peluca y el disfraz porque están en la semana cultural y ya es hora de la presentación en torno a todo lo que ha significado el movimiento hippie.

De niña jugaba a la escuela con sus vecinos y hermanos y, por supuesto, asumía el papel de la profesora que les ponía planas, les revisaba las tareas y les estampaba un visto bueno como el de su maestra Mery.

Piedad es egresada de la Normal, estudió educación, una especialización y una maestría en la UNAB, fue profesora, sigue vinculada a UNAB Virtual, participó como delegada de la Secretaría de Educación en el proceso de reestructuración de la Normal, fue par académica del Ministerio de Educación y su vida gira alrededor de la educación.

Muchas veces una idea no le deja conciliar el sueño y al día siguiente ya la está poniendo en práctica. “La docencia es mi vida y es un juego, porque me divierto mucho y no me canso. No es un trabajo, es diversión”, recalca.

No ahorra sonrisas y quizás esta sea la causa de la alegría que contagia a quienes trabajan y aprenden con ella. Una de sus claves es que se muestra como una persona coherente entre el decir y el actuar. Por ello, tiene una personalidad que le permite liderar, gestionar, tomar decisiones, valorar el talento de quienes están a su lado, actuar críticamente y bajo parámetros éticos. “Con equilibrio, paciencia, sensibilidad y escucha”, dice Piedad, quien pone de presente el complemento que la UNAB le proporcionó, como la disciplina para el estudio y la proyección a la sociedad sacándola de las cuatro paredes del salón de clases.

En el terreno pedagógico, tema que maneja al derecho y al revés, dice que su aporte está orientado a apoyar los procesos de formación continua de los docentes a su cargo, invitándolos a renovar en las prácticas de enseñanza, evaluación o administración; a generar proyectos y acciones específicas que respondan a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes; y atender las expectativas y necesidades de la revolución educativa que necesita Colombia.

Piedad quiere hacer de la Normal, creada en 1875, una institución educativa moderna y participativa en la gestión y en las prácticas educativas. Dice que está dispuesta a inyectar el conocimiento y la experiencia que posee en la construcción de planes de estudio para liderar innovaciones pedagógicas con carácter investigativo que tiendan a mejorar las condiciones de aprendizaje de los alumnos y, a largo plazo, las condiciones de ellos y sus familias.

Y como no le aceptaron la renuncia en el gimnasio donde trabaja en su tiempo libre, seguirá dictando clases de spinning y pilates, una técnica de control corporal que corrige posturas y ayuda a eliminar el estrés. Así es Pía.

Ir al contenido