El Barbero del Socorro lanza su primer disco

Oct 17, 2006 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez
Edwin Castañeda González, Ricardo Varela Villalba y Carlos Manuel Acosta de Lima están unidos en la música y en la bohemia por un pacto de sangre.

Ellos conformaron en 1997 El Barbero del Socorro, una agrupación musical que en la más reciente versión del Festival Mono Núñez, realizada en Ginebra (Valle del Cauca), se llevó con un cerrado aplauso el máximo reconocimiento en la Modalidad Instrumental.

La vida y la UNAB juntaron a Castañeda, con su timidez y la gorra del jugador de béisbol que nunca pudo ser; Varela, el tiplista que se hizo abogado nada más que para darle quien sabe a quién, y Acosta, un veterano de mil batallas que no abandona su overol ni su buen humor.

El primero tiene a su cargo el requinto; el segundo no desampara el tiple melódico y el tercero carga a cuestas sus pecados y un contrabajo heredado de su bisabuela. Y los tres juntos dejan boquiabiertos a iniciados y profanos.

El periodista Daniel Samper Pizano los escuchó en el Mono Núñez, donde fue jurado, y su encanto por la agrupación musical le ha permanecido. Tanto que es quien hace la presentación del disco y en ella dice: “El mosaico constituye una gratísima exploración de sonidos que guían la metálica agudeza y la agilidad del requinto, acompaña el repique fiel del tiple y respalda la hondura del contrabajo. En total, 28 cuerdas, 30 dedos y tres talentos extraordinarios asociados en un trabajo musical sin antecedentes”.

Samper Pizano remata su comentario: “Estoy seguro de que este cedé constituirá un volumen importante en la discoteca de los buenos aficionados a la música del interior, y una estupenda introducción para quienes aún no se hayan zambullido en sus torbellinos alegres, sus bambucos melancólicos y sus pasillos voladores”.

Al recalcar que este tipo de producciones evidencia la vitalidad, frescura y vocación del futuro de la música andina colombiana, su colega bumangués Orlando Serrano Giraldo dice que “El Barbero del Socorro responde a la más añeja tradición interpretativa del tiple y del requinto que ha tenido en Santander su manifestación más caracterizada, tradición que se muestra en la técnica e interpretación asumidas con respeto y solvencia”.

También destaca de esta agrupación “el equilibrio entre tradición y contemporaneidad que se expresa en la sustitución del típico acompañamiento de la guitarra por la inclusión del contrabajo acústico que aporta sonoridades novedosas y enriquecedoras”.

En este caso, dice Serrano Giraldo, la apertura se logra con la responsabilidad y el buen gusto indispensables cuando se trata de abrir caminos sin incurrir en improvisaciones erráticas.

Los tres, dice Samper Pizano, llevan a cuestas muchos kilómetros, muchas horas de cuerdas y muchos pentagramas. Pero se quedó corto, porque omitió el acumulado de horas extras, la mayoría con recargo nocturno, invertidas en deleitar a sus amigos y a un público que reconoce y celebra su estilo. 

El repertorio lo conforman las siguientes piezas: pasillo Gloria Eugenia (Manuel J. Bernal), guabina Ruth (Mario Martínez J.), bambuco José Morales (Francisco Cristancho), pasillo Chispazo (Pedro Morales Pino), bambuco Ausencia (Pacho Benavides), pasillo El Travieso (José María Tena), bambuco El Tato (Oriol Rancel), joropo venezolano Apure en un viaje (Genaro Prieto), pasillo Primero de abril (Hernando Rico), bambuco Yaneth (Lisandro Varela, pasillo Anita la bogotanita (Terig Tucci) y hasta se dan el lujo de incluir una valsa brasileña, El vuelo de la mosca (Jacob Bittencourt) y una suite orquestal de Johann Sebastian Bach, Badinerie.

De este primer cedé, prensado por la compañía Millenium, de Bogotá, acaban de salir al mercado 1.000 ejemplares que pueden ser adquiridos a un precio de 20.000 pesos en el Almacén Leo (Parque San Pío), en la extensión 160 o en la dirección electrónica elbarberodelsocorro@gmail.com.

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