EL CIVISMO Y LA URBANIDAD EN EL CALDAS

Nov 1, 2011 | Institucional

Hemos sido hijos de un contexto multicultural, multirracial, cosmopolita, donde caben todas las ideologías, costumbres y religiones; pertenecemos a una sociedad dividida por estratos sociales, integrada por gentes de todos los rincones del país, o tal vez de todo el mundo.

Sin embargo, a pesar de la diversidad de costumbres, creencias, religiones y comportamientos, los ciudadanos estamos sujetos a la norma básica no escrita, que es la de la obligada convivencia con el resto de ciudadanos. Esta norma nos debe proporcionar un ambiente de absoluto respeto, no sólo por la libertad individual, sino por las opciones de cada grupo social; para ello deben existir unos elementos racionales y algunas conductas de respeto.

El Instituto Caldas, teniendo como objetivo propiciar un ambiente de armonía y sana convivencia, propone retomar la educación cívica dentro de su proyecto educativo. Esta nueva cátedra se trabajará para promover el conocimiento y la comprensión del conjunto de normas que regulan la vida social y la formación de valores y actitudes que permiten a los estudiantes integrarse a la sociedad y participar en el desarrollo y mejoramiento de su entorno.

La continuidad y el fortalecimiento de ese proceso requiere desarrollar en nuestros estudiantes ciertos comportamientos que los doten de bases firmes para ser  ciudadanos conocedores de sus derechos y de los de sus congéneres; personas responsables en el cumplimiento de sus obligaciones, libres, cooperativos y tolerantes; es decir, ciudadanos capacitados para participar en la democracia. 

El conocimiento de las normas de comportamiento social y la práctica de las mismas, nos llevará a comunicarnos con dignidad y decoro; a imprimir un toque de elegancia a nuestras acciones o palabras, y a otorgar a los demás el respeto que les debemos.  Esta cátedra nos recordará detalles simples y cotidianos que hacen que nuestra vida esté llena de momentos agradables. Y es que gozar de un buen tacto social nos hace sentir bien en cualquier situación.

Asumir este comportamiento ciudadano y la práctica de las buenas maneras desde las aulas de clase y desde los hogares que posibilitan la integración de los jóvenes y niños en los diferentes ámbitos de la comunidad, se convierte para los estudiantes en un reto personal y para el colegio en un proyecto institucional.

Queremos que nuestros estudiantes alcancen y mantengan  niveles de conocimiento que vayan a la par con su comportamiento. Es importante reconocer que todos tenemos derecho a ser respetados y a ejercer nuestra civilidad con autonomía y responsabilidad. 

La institución educativa cumple un papel importante en la formación integral del ser humano. No obstante, la célula social más fuerte en la cual se desarrolla es la familia.

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