El mejor vividero ya no es el mismo

Nov 10, 2008 | Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes

Por Pastor Virviescas G?mez

pavirgom@unab.edu.co

?Amigo bumangu?s, si usted requiere adelantar diligencias en la administraci?n municipal, v?ngase desarmado, no porte ni armas de fuego ni cortopunzantes, porque le ser?n decomisadas por el personal de seguridad. De lo que s? tiene que venir armado es de buen genio…?.

?ste no s?lo es el llamado que el alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, le hace a quienes visitan su despacho; es tambi?n el s?ntoma de una ciudad en la que hasta hace unos a?os pasaba poco en materia de seguridad y hoy d?a haya quienes reconsideren eso de que es ?el mejor vividero de Colombia?.

Pero no son las nueve armas que en promedio al d?a decomisan a la entrada de la Alcald?a lo que tiene preocupadas a organizaciones no gubernamentales de derechos humanos e incluso entidades como la Defensor?a del Pueblo, sino el aumento de la inseguridad en el ?rea Metropolitana de Bucaramanga, que en el primer semestre de 2008 registr? 273 muertes violentas contra 289 del mismo periodo de 2007.

Seg?n cifras de Medicina Legal, la proporci?n es de 12 hombres por cada mujer muerta. En cuanto a la clasificaci?n, llama la atenci?n que 23 casos son reportados como venganza y ajuste de cuentas, 23 como ?otros? y 22 m?s como ri?a.

En lesiones no fatales (maltrato infantil, conyugal y ?violencia com?n?) hubo un incremento al pasar de 4.239 casos en 2007 a 4.795 casos en 2008.? ?

Un fen?meno de violencia urbana que en Bucaramanga adopta la cara de pandillas y ?parches?, bandas de atracadores y expendedores de narc?ticos que han sembrado la zozobra en amplios sectores marginales como Ciudad Norte (en especial la Comuna 1 con los barrios Transici?n, La Juventud y La Esperanza; la Comuna 2 con los asentamientos Jos? Antonio Gal?n, 12 de Octubre, Cervuni?n, Mar?a Paz y Villa Rosa; la Comuna 3 con Chapinero, San Francisco y Comuneros; Comuna 4, Santander; y Comuna 14, con La Flora y Morrorico), pero tambi?n en barrios enteros de Floridablanca (La Cumbre, Gonz?lez Chaparro, Zapamanga, Villaluz y El Carmen, entre otros) as? como algunos sectores de Piedecuesta (Guatiguar?) y Gir?n (Arenales, Brisas del Prado y Convivir), poblaciones que respiraban una relativa tranquilidad y hoy se niegan a familiarizarse con t?rminos como Bacrim (bandas criminales) o casos de sicariato y hasta atentados con granadas a viviendas.

Ongs y Defensor?a no coinciden con la lectura que al caso le dan autoridades como el comandante de la Polic?a Metropolitana, brigadier general Orlando Pineda G?mez, quien ha desmentido la presencia de ?estructuras de bandas criminales?; ni tampoco con quienes sostienen que el aumento de la violencia pueda interpretarse simplemente como ?casos aislados?, ?disputas personales? o ?balas perdidas?.

Se teme que delincuentes organizados y comunes se est?n amparando, por ejemplo en el nombre de ??guilas Negras?, para causar mayor impacto en sus v?ctimas como sucede en otras zonas del Nororiente colombiano.

En concepto de la defensora regional, Ana Felicia Barajas, es claro que en el ?ltimo a?o se ha venido incrementando la violencia en los municipios que con un mill?n 100 mil habitantes conforman el ?rea metropolitana, y por ello ha lanzado ?alertas tempranas? desde 2007, las cuales se mantienen. Ella no se atreve a pormenorizar los factores que la generan, pero s? dice que la tendencia en las v?ctimas recae en j?venes entre los 18 y 34 a?os, la mayor parte de los casos por arma de fuego. En los primeros seis meses de 2008 fueron capturados 2.157 menores de edad involucrados en delitos.

?Homicidios y delitos que coinciden con barrios donde hay problemas sociales. No decimos que solamente por los problemas econ?micos, sino tambi?n porque en esos sectores hay asentamientos de diferente ?poblaci?n vulnerable? (desplazados, desmovilizados, damnificados por el invierno), que adem?s tienen poco acceso a los servicios p?blicos y a derechos como el trabajo y la educaci?n?, sostiene Barajas.

Soci?logos y trabajadores sociales consultados por 15 coincidieron en se?alar que las autoridades no se pueden conformar con reportar unas fr?as estad?sticas, sino ir m?s all? para indagar cu?les son las causas de esas muertes. Explorar qu? hay detr?s de ri?as pasionales, venganzas, casos de aparente intolerancia o cr?menes a plena luz del d?a. Y confirmar o desmentir una posible ?reorganizaci?n? de la ciudad, mal llamada ?limpieza social?.

Los nuevos fen?menos de violencia, seg?n un documento conocido por 15, obedecen a una disputa que libran jefes desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia, representados por testaferros, con nuevos l?deres (narcotraficantes due?os de franquicias, mandos medios desmovilizados de las AUC y antiguos combatientes de las AUC que no se desmovilizaron) vinculados al narcotr?fico por la conquista de objetivos similares movilizando la confrontaci?n hacia n?cleos urbanos e invisibiliz?ndola con esa t?ctica; mientras los primeros persiguen la legitimaci?n y defensa de sus intereses econ?micos ilegales, los segundos intentan arrebatar a los primeros el control del negocio del narcotr?fico.

Incluso se habla de outsourcing con pandillas que hacen ?el mandado?, quit?ndose de paso la responsabilidad quienes los contratan. Y a ello se le agrega la versi?n de que alias ?Don Mario? ha trasladado parte de sus hombres a esta regi?n, pero nadie muestra una prueba ni suelta una palabra.

Tambi?n han aumentado las amenazas contra defensores de derechos humanos, l?deres comunitarios y dirigentes estudiantiles, y a la Defensor?a del Pueblo llegan con frecuencia personas a denunciar la presi?n de supuestas ??guilas Negras?, ante lo cual no hay una respuesta porque los autores no est?n identificados.

La preocupaci?n es tal que fuentes del Ej?rcito se?alaron que ese organismo le ha pedido a la Polic?a que mire qu? es lo que est? sucediendo en el ?rea metropolitana de Bucaramanga, qu? grupos se est?n conformando y empezar a confrontar si los actores que se encuentran en los sectores rurales, son los mismos que operan en esta capital.

Un paso adelante en el terreno de la seguridad y la convivencia, que recibi? el reconocimiento de la ciudadan?a, fue la entrada en funcionamiento en abril pasado -por voluntad del alcalde Vargas Mendoza- de la Polic?a Metropolitana de Bucaramanga, que dispone de 350 agentes.

Pero no basta con la presencia policial o la figura de una Alta Consejera para la Zona Norte, cuya cara no es conocida en ese sector. La defensora Barajas insiste en que este es un problema que no se debe dejar solamente en manos de los organismos de seguridad. ?Adem?s debe haber coordinaci?n con todos los actores. Escuchar a los voceros de la poblaci?n m?s vulnerable y mirar qu? es lo que est? pasando, para poder tener una verdadera radiograf?a y saber qu? hace falta o qu? est? sobrando?, acota.

El comandante de la Polic?a Santander, coronel Omar Gonz?lez, afirma que para evitar que los j?venes sean tentados por las drogas o caigan en el mundo del delito, los padres de familia deben estar m?s pendientes de su educaci?n y acompa?amiento, dejando a un lado ese concepto de que el Estado debe hacerse responsable por lo que les pueda suceder en la calle, mientras los muchachos incurren en el consumo y distribuci?n de alucin?genos.

El ?mejor vividero? ya no es el mismo, aunque en los sectores tradicionales a?n se puede transitar pero con precauci?n. La violencia urbana, a la que tambi?n se suman los reiterados casos de ?fleteo?, ha dado hasta para que desde los sectores altos y privilegiados se mire a Bucaramanga, despectivamente, como una distante ?invasi?n?.

Responde el alcalde Vargas

?Cu?l es su radiograf?a de la violencia urbana en Bucaramanga?

Ese es un flagelo de toda la sociedad colombiana y los pa?ses latinoamericanos. Donde hay pobreza, hay violencia, pero hemos ganado mucho con la creaci?n de la Polic?a Metropolitana, un ente con recursos propios, del que me siento muy contento. Ha mejorado sustancialmente la seguridad en Bucaramanga con la Polic?a Metropolitana.

?Qu? est? haciendo por la lucha contra la violencia, la delincuencia y el crimen?

Este es un problema macro que no se puede mirar s?lo desde el punto de vista policial. Es primero que renazca la fe de los ciudadanos con sus administradores. Si hay ese ambiente se pueden manejar todos esos flagelos. En el caso nuestro, les llev? la ?Universidad del Pueblo? a los sectores populares donde la gente se matricula sin pagar un solo centavo. Tengo informaci?n de que muchos j?venes pandilleros y ex pandilleros est?n matriculados en ella.

?Qu? tan grave es el fen?meno de las pandillas?

S?, tenemos algunas pandillas. Me he reunido con muchos de ellos y son muchachos sin esperanza, que se les cierran todos los caminos, que nadie los oye, desde ni?os est?n en la calle. Es tenderles la mano, hablar con ellos, manifestarles solidaridad. Los he vinculado mediante algunos contratos a la Administraci?n Municipal y est?n trabajando juiciosamente. Uno de ellos llevaba 18 a?os en las pandillas, con 15 entradas a la c?rcel Modelo. Ahora est? trabajando feliz en la Alcald?a y me invit? a un asado con su primer sueldo.

?Hay ?bandas emergentes? en Bucaramanga?

No, yo digo que lo que hay son j?venes sin mayor armamento, con armas hechizas, que con cualquier opci?n que uno les d? ellos dejan eso.

?Le preocupa la llegada a la ciudad de capitales dudosos y personas extra?as en lujosos veh?culos?

S? me preocupa mucho y no lo vamos a permitir. La sociedad santandereana se ha caracterizado por estar ajena a temas de narcotr?fico y no voy a permitir que se infiltre dinero mal habido en la ciudad. ?Ser? implacable!

 

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