El nuevo sistema evaluativo, un reto para todos

Ago 30, 2011 | Institucional

El nuevo sistema evaluativo, un reto para todos
Tras un amplio proceso de estudio y debate en el Consejo Académico del Instituto Caldas, conformado por  la rectora del colegio, los Coordinadores Académicos, los Coordinadores de Área y el equipo de Bienestar Institucional, todos se dedicaron a la tarea de implementar el nuevo decreto que reglamenta la evaluación del aprendizaje y promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media vocacional.

Fue así como se realizó una reunión especial con los padres de familia  para darles a conocer los detalles de este nuevo reto para la educación en nuestra Institución.

La inquietud comienza con la pregunta ¿Qué es la nueva evaluación?.

Ésta empieza con un ajuste en las escalas de valoración que a su vez denotan nuevos juicios valorativos, así como una serie de porcentajes que se deben tener en cuenta período a período, y finaliza con los requisitos para la promoción del estudiante.

El colegio asume un compromiso con el estudiante y padre de familia. Para ello genera una serie de actividades encaminadas al mejoramiento de los desempeños de los estudiantes creando dentro de la  jornada espacios que permitan asegurar su aprendizaje con la mediación permanente de los maestros.

De este modo, la evaluación se ubica en los procesos y se constituye en una acción natural e inherente a la acción educativa, que le posibilita al estudiante, tomar conciencia de los aprendizajes logrados y asumir mayores niveles de responsabilidad frente a las transformaciones y avances alcanzados.  Así mismo, se espera que la evaluación se realice como un proceso constante y que comprometa a todos los actores vinculados a ella: los maestros, los estudiantes y los padres, de tal manera que la coevaluación, autoevaluación y heteroevaluación, se convierten en partes importantes del proceso de evaluación.

Por lo anterior, la evaluación en el Instituto Caldas,  adquiere una perspectiva  importante  para proporcionar información sobre los procesos, que pueden ser sobre el rendimiento académico, el comportamiento ético de los estudiantes, la calidad profesional de los educadores, la eficiencia de los materiales didácticos, el funcionamiento general de la institución y el clima educativo y pedagógico.

Desde allí, se dimensiona nuestro modelo pedagógico, para que los estudiantes de una manera comprensiva puedan estimular la evaluación y el aprendizaje significativo, basado en la confianza y la comunicación, donde prime la reflexión, la intención y la acción por mejorar.

En este proceso todos tenemos que aprender, en especial los estudiantes,  a utilizar las crisis, los problemas y las dificultades como unas muy buenas oportunidades para saber y comprender qué nos quieren enseñar; hay que aprender a extraer la enseñanza, a comprenderla, a crecer sobre sus expresiones; tenemos que potenciar lo que utilizamos, todo lo que venga de los estímulos externos, pues nada ocurre por azar porque todos los profesores en el Instituto Caldas saben que la enseñanza no es un traspaso de información de profesor a estudiante, sino un proceso colaborativo de desarrollo personal.

Por: Coordinadores Académicos.

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