El papel de los valores en el mundo de hoy

Jul 27, 2009 | Institucional

Por Pastor Virviescas Gómez

¿Los valores no se han acabado; lo que falta es sembrarlos para que el mundo no se llene de maleza sino que germine la esperanza¿, afirmó Jerry Anderson, experto estadounidense en administración y negocios internacionales, quien estuvo en la UNAB el pasado martes 21 de julio dictando la conferencia con traducción simultánea ¿Misión Carácter¿.

En el Auditorio de Ingenierías y ante unos noventa decanos, docentes, directores y empleados de la Universidad, Anderson hizo énfasis en la necesidad de forjar ciudadanos y profesionales que aparte de desempeñarse con suficiencia en determinada área o cumplir con sus tareas, tengan una fundamentación integral a la vez que apliquen principios como la lealtad, la confianza, la honestidad y el compromiso.

Como elemento diferenciador entre los componentes de una sociedad, Anderson insistió en la ¿poderosa ventaja de los valores¿ y dijo que a la hora de trabajar este asunto con los jóvenes es preciso aplicar una metodología diferente y amena para que ellos ¿bajen la guardia¿ y se interesen por el asunto.

Anderson, quien se desempeña como director de la Red Bussiness Network, fundador de la compañía Digital Dish y conferencista internacional de la Red Equip, estuvo en la UNAB gracias a la colaboración de la empresa Primisión y dentro del ¿Programa Avanzado ¿Cómo potenciar sus habilidades directivas?¿, en el cual participan desde hace un año 55 directivos, decanos y directores de dependencias de la UNAB, encabezados por el propio rector Alberto Montoya Puyana.

Vivir la UNAB aprovechó la ocasión para dialogar con este ejecutivo que recorre América Latina brindando asesorías a gobiernos y empresas, y en el caso de Colombia al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y la Alcaldía de Bogotá, entre otros.

¿Por qué razón usted inició la conferencia expresando sus disculpas por la actitud asumida por Estados Unidos en el concierto internacional?
Porque yo en mi corazón y mucha gente en los Estados Unidos de América nos estamos sintiendo mal porque hemos visto lo que causa el consumo de drogas aquí en Colombia y esto está fuera de control. La culpa siempre se le achaca a Colombia, pero nosotros realmente somos quienes las consumimos. Si pudiéramos controlar a quienes usan los estupefacientes, ustedes no tendrían mercado para venderlos; y si no tuvieran el mercado pues no tendrían tampoco todos estos problemas de corrupción, de muertes y de violencia que causa este flagelo. Por esa razón es que pienso que nuestra nación sí debería estar pidiéndoles perdón a ustedes.  

¿Qué ¿valores¿ tenían los corredores de bolsa y los gerentes de bancos que llevaron a la economía de su país a una crisis tan enorme que habría que remontarse a la recesión de 1929 para encontrar una situación similar?
El primero: la mentira, desde arriba hacia abajo. Había muchos países como China que querían invertir mucho dinero en Estados Unidos. Ellos estaban invirtiendo en bonos y buscaron a la gente poderosa para decirles que querían que les pagaran más de los intereses convencionales, y ellos les respondieron que pusieran su plata en finca raíz porque había garantías y seguros y siempre en Estados Unidos la finca raíz va para arriba en mi país. Así que China compró todo lo que son las rehipotecas de finca raíz de Estados Unidos, y entonces Estados Unidos cambió las leyes para dar un giro que permitió dar préstamos a gente sin necesidad de chequear sus ingresos ni lo que tenían para pagarlos. Lo que tenían que hacer cualquiera era decir que sí iba a pagar y firmar; entonces toda esta gente empezó a decir mentiras en lo que ganaban y sé de casos de personas que para acceder a un préstamo debían decir que ganaban siete mil dólares al mes (más de 14 millones de pesos), cuando en realidad apenas recibían 700 dólares (un millón y medio de pesos). El Gobierno sabía que estaban mintiendo y seguían dando billones de dólares en préstamos, pero cuando todo esto se cayó no sólo hirió a Estados Unidos sino a todo el mundo.

¿Qué valores se deberían aplicar en el mundo de hoy, en el que siguen cayendo presidentes de corporaciones y autoridades por corruptos?
Lo que he aprendido es que no es un principio el que hace la diferencia. Es como decir: ¿no miento entonces soy una buena persona¿, pero después voy y le disparo a alguien. Entonces no es un solo principio lo que hace el cambio, sino un sistema de pensamiento. Lo comparo con el sistema operativo de los computadores y si mi mente está en un sistema corrupto de pensamiento, así funciono yo. Lo veo como un todo y por esa razón es que los principiosy valores nos dan un sistema operativo nuevo de cómo ver las cosas para poder actuar y tomar las decisiones correctas. Eso fue lo que Salomón, el hombre más sabio, dijo. Él tenía un sistema operativo que funcionaba y los reyes de todo el mundo iban a preguntarle qué era lo que hacía. Él era el hombre más rico del mundo porque vio y entendió el valor de los principios.

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