¿En pausa con tu matrícula?

Ene 23, 2023 | Somos UNAB

‘Motivos personales’ es la causa más común que refieren los estudiantes que decidieron aplazar sus estudios. En segundo lugar están los problemas de financiación. Estas razones, por las cuales el índice de deserción en la UNAB ha fluctuado entre el 9,1 % (2021-1) y el 7,3 % (2022-2), fueron compartidas por el equipo directivo a decanos, directores de programas académicos, coordinadores académicos, secretarias y auxiliares, en una reunión que se llevó a cabo el pasado martes 17 de enero, en el Auditorio Jesús Alberto Rey Mariño del campus El Jardín, con el propósito de mejorar y hacer crecer el porcentaje de retención estudiantil.

La proyección de estudiantes potenciales matriculados para el 2023-1 es de 6.323. / Foto: Luis Rueda

“Si la deserción fuera del 7,3 %, en una población de 6.300 estudiantes, cada punto porcentual representaría dejar de recibir $603 millones por año”, explicó Javier Ricardo Vásquez Herrera, vicerrector Administrativo y Financiero de la Universidad. La pérdida para una familia, además de la frustración que significa aplazar los estudios de uno de sus miembros, estaría por el orden de los $11,8 millones en ese lapso, según el promedio presentado por el directivo.

Según el estudio sobre deserción realizado por la firma Eureka, el año anterior, el 63,7 % de los encuestados no buscó ayuda al interior de la Universidad, entre tanto, los que sí -casi el 50 %- acudieron a la directora o director del programa académico, así como a las secretarias. Otro dato revelador es que los servicios de apoyo, que pueden ser consultados en este enlace, apenas fueron conocidos por el 28 %.

La deserción de estudiantes continuos representa, en cualquier caso, la pérdida del esfuerzo que se realiza para atraer estudiantes de primer ingreso. / Foto: Luis Rueda

Las próximas dos semanas son cruciales para lograr el mayor número de matriculados al 2023-1. Desde las oficinas de Mercadeo y Comunicación Organizacional se está ejecutando una acción puntual de envío de mensajes a las bases de datos de estudiantes que no han legalizado aun su matrícula, para facilitar su contacto con la Universidad, como complemento al arduo esfuerzo que, desde los programas, ya se viene haciendo.

El rector de la Universidad, Juan Camilo Montoya Bozzi, invitó a “abordar cada caso, con el fin de atender al estudiante, escalando las soluciones”. Por su parte, el vicerrector Administrativo y Financiero, recordó que en la eventualidad de que un estudiante presente dificultades económicas para matricular, este “se puede remitir directamente a la Vicerrectoría Administrativa y Financiera para su tratamiento particular”.  

Ir al contenido