Fidel Castro, de la dictadura al arte

Feb 4, 2020 | La calle del medio

Él es Fidel Jordán Castro Cabello, tiene 29 años, nació el 24 de marzo de 1990. Desde niño le gusta la pintura, siempre fue de hacer cosas, manipular materiales, barro, colores. Creció en una vereda en Cuba, la mamá siempre le alimentó todo lo relacionado con el arte, cogía dibujos y los llevaba a programas de televisión y él así se fue motivando, cada vez pintando más. Felizmente en Cuba hay un sistema de educación artística independiente, así que se puede empezar a estudiar artes desde muy temprana edad; Fidel empezó a estudiar allá desde los 11 hasta los 24 años.

Se formó en un sistema de enseñanza artística, duró 13 años estudiando artes y toda su familia vive en Cuba. Fidel es artista plástico visual y pedagogo de artes. Está radicado en Bucaramanga hace tres años, ha desarrollado su trabajo y sus obras personales en diferentes medios como la pintura, el dibujo, la escultura, la instalación, la fotografía y el video. Su trabajo es mayormente enfocado en las ideas, contenidos y el medio en que realiza las obras pueden variar de acuerdo con la idea.

Su lugar de trabajo es en el Centro Cultural del Oriente, en el cual dicta clases todos los días y en la casa ejerce el trabajo artístico. La clase la imparte junto con Irene Rodríguez, colaboradora, quien es profesora de historia del arte egresada del EMA, y allí dirige un programa de artes plásticas. 

Fidel Castro no enseña lo tradicional, sino que desarrolla un programa de formación el cual llaman “prácticas conceptuales”, donde los estudiantes trabajan en función de pautas, que tienen que ver con los contenidos de las obras, con lo que las obras cuentan, comunican y no lo que son técnicamente, aparte de esto también hace proyectos artísticos con comunidades. Al comenzar a pintar aconseja a sus estudiantes leer ya que para él es una actividad que nutre, y dice que la lectura alimenta mucho al trabajo creativo.

El pintor como artista debe aprender de la historia del arte. La pintura nació en las cavernas, el habitante de las cavernas creía que si pintaba un acontecimiento, iba a suceder. La pintura ha evolucionado, al principio pintaban con tierra, carbón y color rojo, ya que eran pigmentos encontrados de la misma naturaleza, poco a poco empezaron a aparecer más pigmentos como la pintura al óleo.

Un giro importante de este arte fue en Egipto ya que pintaban retratos naturalistas de personas que morían, luego los griegos hacían dibujos con objetos, después en el medioevo, la pintura se ciñe en Europa en medios religiosos y el Renacimiento es su punto capital, se preocupa por el género humano más allá de los temas bíblicos, más realistas y se utilizaba la técnica al óleo. De ahí para acá la evolución de estilo es constante, en el siglo 20 se explota y aparece el “vale todo”, todo tipo de formas de pintar y no es necesario pensar tanto en eso.

Cuando Castro se inspira al pintar primero construye una idea a través de lo que la mente le pide, por otra parte es más íntimo, como motivaciones que tiene por ejemplo, cuando lee, cuando vive algún tipo de experiencia la cual puede canalizar en obras. Sus procesos más normales es pensar primero, concebir ideas, cuando le gustan las ideas que tiene entonces eso le da la motivación para hacerlo, como una “inspiración” (una palabra que casi no usa), pero es más que todo un proceso de motivación, cuando algo le motiva y siente ganas de comunicar lo que él esta sintiendo, pensando o percibiendo le fluyen las ideas.

Si sus obras pudieran hablar dirían que su cabeza tiene muchos laberintos, porque nunca mantiene una línea o estilo especifico y va todo el tiempo variando, sus obras serían como un mismo árbol que tiene frutos diferentes, hay un poco de desorden en su laberinto mental. El tiempo máximo que ha trabajado en una obra es de un mes continuo, trabajando 16 horas diarias, la cual fue en una obra pictórica, pero ha desarrollado otro tipo de proyectos que se han demorado hasta ocho meses con comunidades sociales.

Fidel aconseja a las personas que empezarán en el mundo de la pintura: “En primer lugar tener claro que el arte es una carrera de resistencia no de velocidad, mucha gente quiere llegar lejos, tener reconocimientos, dinero, y eso le lleva al camino de no hacer arte sino mercancía, que sean ellos mismos y no se dejen vencer por los obstáculos que le coloca la vida en la carrera, sino que persistan en eso porque a la larga no hay nada mejor que ser sincero con uno mismo, uno no debe esperar como artista que todo se resuelva rápido, es una carrera de resistir”.

Trabajo de aula del curso Fotografía y lenguaje visual, correspondiente al primer semestre del Programa de Comunicación Social de la UNAB dictado por el docente Ricardo Jaramillo

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