Gaspar Vallecillo encontró en las letras y en el fútbol su pasión

Nov 18, 2020 | Institucional

En una nueva edición del boletín Generaciones UNAB, entrevistamos al hondureño Gaspar Vallecillo Castro, un apasionado por la letras que el pasado 18 de septiembre 2020 se convirtió en el primer extranjero graduado del programa de literatura de la UNAB, modalidad virtual. 

Un hondureño que termina estudiando un programa virtual en Colombia ¿qué llamó tu atención?

Me llamó la atención la disponibilidad y los recursos que existían para estudiar desde mi país. Creo que vivimos en un mundo globalizado, que entre más herramientas tengamos para acceder al mismo, más vamos a crecer y conocernos como un colectivo que al final busca reducir diferencias. Eso logré encontrar en UNAB y estoy muy agradecido por lo mismo.

Eres autor de 4 libros, cuéntanos un poco sobre tu proceso creativo ¿qué te inspira?

Así es, soy autor de cuatro libros, un cuento corto, dos poemarios y uno de fútbol. El proceso creativo, es lo que más disfruto como escritor. Me libera del estrés diario, logra transferirme energía positiva que busco constantemente. Cuando estoy escribiendo, me siento capaz de crear en cualquier dimensión posible. Escribir me provoca sensaciones únicas, siento que las palabras pueden cambiar nuestros mundos, me enfoco mucho en lo que sucede en mi país, que sufre constantemente por problemas sociales, lo relaciono con mis sentimientos más profundos y cuando escribo, por ejemplo semanalmente sobre fútbol en un diario especializado en deportes; me propongo expresarme con términos que ayuden al lector a concebir qué sucede en el terreno de juego. La inspiración es algo que se debe construir día a día, vivencias, ideas nuestras y de otros, somos lo que leemos y lo que sentimos.

¿Cuál ha sido el mayor desafío que has tenido que enfrentar en tu ejercicio profesional como escritor?

Encontrar el camino correcto, saber qué quiere el lector de mi escritura. Poder palpar las emociones de aquellos que me leen, conectarme directamente con éstas. Cuando comencé solo escribía por satisfacción personal, pero luego con el paso del tiempo ya en el profesionalismo esa brecha se fue acortando, escuché mucho, fui abriendo paso a consejos para madurar mi escritura, sostengo que hay que ser sabio para escuchar a los otros, al final nosotros como escritores sobrevivimos por aquellos que nos leen.

¿Qué puedes destacar de la formación que te brindó el programa de Literatura en la UNAB?

Puedo destacar el abordaje extensivo del desarrollo literario, complementado con la dimensión sociocultural muy bien estructurado del Programa. Adicionalmente el acento que se le da a la literatura latinoamericana, incluyendo autores no tan conocidos de los movimientos literarios de esta geografía.

¿Qué consejos le darías a un recién graduado del programa de Literatura para iniciar su etapa como escritor?

A mi me formaron cuatro palabras, espero que ellas sirvan para más de alguno, como consejo. Dudar, creer, sentir y querer. Esas cuatro palabras me definen como profesional, es una definición muy mía, cada quien tendrá la suya; pero creo que esas cinco palabras me hicieron saber más, querer saber cada día más. Dudar, siempre dudo, no por falta de confianza, pero para generarme muchas más ideas, para aceptar nuevas corrientes y estar dispuesto a revolucionar mis propios pensamientos. Creer como un acto de fe en nuestro talento, nosotros como escritores debemos conocer nuestro don y saber cómo explotarlo. Querer, como acción de vida, como modus operandi, relacionarnos siempre con aquello que sentimos correcto. Preguntar, preguntar mucho, no tener miedo a las respuestas negativas, no tener pena de estar equivocado, estamos forjados por errores también y eso hay que aceptarlo para trascender en la sociedad.

Eres entrenador de fútbol en tu país ¿cómo se conecta tu trabajo actual con la literatura?

Actualmente se conecta de forma muy llamativa, estoy colaborando en la creación y desarrollo de un lenguaje para que los jugadores logren interpretar el juego desde su percepción cultural. Entendiendo el lenguaje como una herramienta de comunicación, que se adquiere en una sociedad que denota ciertos rasgos culturales y que logra potenciar relaciones. Es realmente importante para nosotros como entrenadores, en este caso emisarios de un mensaje, que los jugadores, receptores del mismo, logren percibir aquello que les facilite el juego.

Cuéntanos ¿qué es lo más valioso de la experiencia de trabajar con niños y jóvenes?

Lo más valioso es poder sentir su felicidad, poder transmitirles los valores reales de juego, el compañerismo, el sentimiento de pertenencia y de empatía. Un equipo de fútbol está formado por diversos grupos sociales y culturales para lograr, como entrenador que cada individuo sienta, entienda y reflexione en las necesidades de su compañero es un desafío que asumo con el mayor gusto posible. 

¿Qué extrañas de la UNAB?

Extraño las exigencias de las diferentes asignaturas que me obligaban a una inmersión en libros o documentos relacionados con los temas, actividad que particularmente disfruté mucho. 

Adicionalmente recuerdo con cariño el trato personalizado que ofrecen la mayoría de los docentes y el personal administrativo de la carrera de Literatura, destacando particularmente a la Lic. Yaneth Lizarazo, directora del Programa de Literatura Virtual y la Dra. Érika Zulay Moreno.

Twitter: gasparvc_  +  Gasparvc__

 

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